La motivación ideal para perder peso

 

A la hora de cambiar tus hábitos alimenticios, la motivación es un aspecto muy importante. En muchas ocasiones, motivación y dieta no están en la misma dirección.

Aunque parezca falta de motivación, en realidad se trata de una dificultad para mantener la ilusión inicial. Una ilusión que tiene que irse renovando.

Perder peso puede verse como una tarea difícil. Pero existen técnicas que te ayudarán a mantener la motivación necesaria para ello. Incluso puede suceder que te diviertas en el proceso.

Las dietas milagrosas

Si comienzas una dieta que promete resultados rápidos, y a la vez es muy estricta, será muy difícil mantenerla. No hay soluciones rápidas para una pérdida de peso duradera.

Siempre es mejor elegir una dieta que ofrezca resultados estables, aunque haya que esperar un tiempo.

No te prives de aquello que te apetece mucho

A un niño que le prohíbes un juguete, le das unas ganas terribles de elegirlo para sus juegos. Si te prohíbes comer algo que te gusta mucho, te sentirás mal, como castigado. En cualquier dieta puedes darte algún que otro capricho.

Alternativas para tus emociones

Tienes que tener un medio alternativo para tus emociones. En muchos casos, sucede que comemos por tristeza, por aburrimiento, por alegría, etc. Imagínate una partida online a ese juego que te gusta tanto. Sustituye la comida por eso cuando te venga el bajón…o el subidón.

Comer por inactividad

Intenta tener las manos ocupadas, haciendo cosas. Puede que eso te ayude a comer menos cuando estás en casa. Haz cualquier cosa, incluso viendo la televisión, si no te atrae mucho el programa o película. Lee, haz pasatiempos, una manualidad, etc.

Un diario de alimentación

Si escribes lo que comes y lo que, supuestamente, pierdes de peso, te será una gran ayuda para continuar. Sentirás mucho más la responsabilidad de tener que perder peso.

Un amigo para ejercicios

Aunque creamos que podremos hacerlo, a veces cuesta mucho. Salir a hacer deporte sin compañía no siempre es fácil. Mucho trabajo, pereza, frío, calor…son muchas las excusas. Una quedada con amigos, muy constante, nos obligará a hacerlo.

 

Fuentes imágenes: Ejercicios En Casa  / El Confidencial


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