
Muchos hombres que se van a vivir solos se encuentran con muchas dificultades ya que ya no tienen la comodidad que tenían viviendo con sus padres. Uno de los inconvenientes más frecuentes es el lavado de ropa. Por eso Hombres Con Estilo te dirá como usar el lavarropas de forma sencilla, segura y aprovechando todas sus funciones.
Antes de encender el lavarropas: organiza la colada

Lo primero que debes hacer, antes incluso de tocar un botón, es separar bien la ropa. Clasifica por color (claros, oscuros y blancos), por tipo de tela (algodón, toallas, ropa deportiva, delicados) y por grado de suciedad (muy sucia, moderada o poca). Revisar las etiquetas de cada prenda te dirá si admite agua caliente, ciclo delicado o si es mejor lavarla a mano.
No llenar excesivamente la lavadora es lo más recomendable. La sobrecarga puede hacer que la ropa no quede lo suficientemente limpia y forzar el motor. Una guía práctica es llenar el tambor hasta 3/4 de su capacidad: menos de 1/3 es carga pequeña, hasta 1/2 es media y hasta 3/4 es grande.
Leer el manual y entender los botones del lavarropas

Lo primero que debes hacer es leer el manual y revisar detenidamente las indicaciones en los botones. Cada modelo puede cambiar, pero casi todos comparten una serie de programas básicos que conviene dominar.
Generalmente tiene un botón que te explica los ciclos, por ejemplo algodón (cotón) donde lavarás la mayoría de la ropa de algodón del día a día. Si la ropa está muy sucia existen también programas más intensos para manchas difíciles, toallas o ropa de trabajo.
Otra opción es la delicate = delicado para ropa especial: una blusa cara, un pantalón fino o cualquier prenda cuya etiqueta indique ciclo delicado. Si la etiqueta no lo indica, lo habitual es usar el ciclo normal o de algodón.
La opción permanent press es para ropa que no quieres que la lavadora estruje o centrifugue en exceso y así evitar arrugas. Es ideal para camisas, ropa de oficina y prendas sintéticas que se deforman con centrifugados muy fuertes.
Ciclos, agua y temperatura: cómo elegir la mejor configuración

También tendrás la opción de elegir el tipo de agua. El agua fría es la más suave con las prendas y se recomienda para colores oscuros, ropa delicada y prendas que no estén especialmente sucias. Además, consume menos energía y ayuda a cuidar el medio ambiente.
El agua tibia se suele usar para prendas de colores blancos o no tan oscuros y cargas moderadamente sucias. Equilibra bien entre limpieza y cuidado de los tejidos, y es una buena opción para el ciclo de planchado permanente.
El agua caliente desinfecta y mata mejor los gérmenes, pero en algunos casos puede encoger la ropa, desteñir telas y fijar ciertas manchas. Por eso, resérvala para toallas de baño y cocina, ropa de cama, telas resistentes y cualquier artículo extremadamente sucio cuya etiqueta recomiende alta temperatura.
Generalmente, los distintos modelos ofrecen además ciclos especiales: antialérgicos, vaporización, lana, solo centrifugado o limpieza del tambor. Si tu lavarropas los incluye, son muy útiles para adaptar el lavado al tipo de prenda y alargar su vida útil.
Detergente, cloro y suavizante: dónde y cuánto echar

Algunas lavadoras tienen un dispensador para el jabón líquido y otros compartimentos para la lejía (cloro) y el suavizante. Es muy importante no mezclar estos productos y verterlos exactamente donde indica el cajetín, ya que un error puede manchar o dañar las prendas.
Utilizar demasiado detergente puede producir malos olores en la ropa y en la propia lavadora, además de favorecer la aparición de moho en las tuberías. Revisa siempre las indicaciones del envase y ajusta la dosis al tipo de ropa y a la dureza del agua. Con la lejía, úsala lo menos posible y solo en prendas blancas muy resistentes, porque es corrosiva y puede estropear colores y fibras.
Algunos programas ofrecen la opción de lavado simple o con enjuague doble. Activa el enjuague doble cuando uses lejía o una cantidad elevada de detergente para eliminar bien el olor y los restos de producto. Ten en cuenta que el exceso de espuma obliga a la máquina a usar más agua y más energía.
Pasos finales: programar, encender y cuidar el lavarropas
Antes de arrancar, revisa bolsillos, cremalleras y cordones para evitar que se enganchen o dañen el tambor. Cierra bien la puerta de la lavadora: muchos modelos no inician el ciclo si detectan la puerta mal cerrada.
Una vez tengas el programa elegido, la temperatura ajustada y el detergente en su lugar, simplemente presiona el botón de inicio y comenzará el lavado. Algunos modelos permiten usar funciones como pausa + carga para añadir una prenda olvidada al principio del ciclo o programar el fin diferido para que la colada no quede demasiado tiempo húmeda dentro.
Para mantener el lavarropas en buen estado, procura no dejar la ropa mojada dentro muchas horas, limpia de vez en cuando el cajetín del detergente y realiza un lavado de mantenimiento con el tambor vacío usando agua caliente y productos específicos o vinagre, siguiendo siempre las indicaciones del fabricante.
A lavar la ropa! Dominando estos pasos, los ciclos de lavado, la temperatura del agua y el uso correcto de detergente, cloro y suavizante, podrás usar el lavarropas con seguridad y tu ropa saldrá más limpia, cuidada y con una mayor duración.