En la época de calor, más que nunca, apetece disfrutar de comidas frescas, rápidas de preparar y que además sean ligeras y saludables. Por eso, nada mejor que aprender a realizar una fresca ensalada con virutas de foie y manzana para sorprender a los invitados o disfrutarla en casa con total tranquilidad como entrante o plato único ligero.
Del mismo modo, con esta receta podréis saborear los contrastes de sabores y texturas, combinando la frescura de las hojas verdes con el toque goloso de la manzana y la cremosidad del foie. Este juego de dulce, salado y ligeramente ácido convierte esta ensalada en una propuesta distinta a muchas otras, ideal tanto para ocasiones especiales como para un menú diario cuidado. Únicamente deberéis comprar los ingredientes necesarios porque, en poco más de una hora, conseguiréis una ensalada saludable, muy vistosa y con algunos de los mejores sabores reunidos en un mismo plato.
Así pues, destacar que para la preparación de la ensalada con virutas de foie y manzana necesitaréis rúcula, lechuga, mousse de foie, manzana, aceite, vinagre, sal gruesa, trufa, grosellas, azúcar, agua y coulis de madroños. Una vez tengáis los ingredientes para esta fresca ensalada, comenzaréis con la realización del almíbar, mezclando el agua con el azúcar en un cazo a fuego medio, donde pondréis un poco de coulis de madroños para aportar un toque afrutado muy aromático.

Por otro lado, mencionar que, una vez tengáis listo el almíbar, deberéis laminar la manzana y bañarla en esa mezcla aromatizada, para acto seguido ponerla en el horno para que quede crujiente, durante unos 45 minutos, hasta que se deshidrate ligeramente y adquiera una textura similar a unas chips finas. Este paso recuerda a las elaboraciones de otras ensaladas con manzana caramelizada o crujiente, donde la fruta se convierte en un ingrediente protagonista que aporta dulzor natural y contraste.
A continuación, poned en un plato amplio o bol una base de lechuga y rúcula y las aliñáis al gusto con aceite de oliva de calidad, un poco de vinagre suave y sal. Sobre esta cama de hojas verdes colocaréis unas finas virutas de foie o mousse de foie, que podéis obtener rallando ligeramente el foie muy frío o cortándolo en pequeñas lascas, tal y como se hace en muchas ensaladas de brotes con foie mi cuit. La clave está en que el foie quede en pequeños trozos delicados que se fundan en la boca.
Asimismo, cuando la manzana ya esté crujiente, pondréis sobre el foie una capa de estas láminas de manzana horneada y más mezcla de ensalada encima, cubriéndola por completo hasta terminar la manzana. Esta forma de montar la ensalada en capas hace que cada bocado tenga hojas, fruta y foie, recordando a otras versiones en las que se juega también con manzana caramelizada, compotas suaves o incluso frutos secos como nueces o piñones tostados para sumar un punto crujiente adicional.
Para darle un plus de sabor y una presentación más cuidada, luego podéis decorar con un poco de trufa rallada, alguna grosella y granitos de sal gruesa, elementos que intensifican el contraste entre la dulzura de la manzana y la potencia del foie. Del mismo modo que en otras ensaladas gourmet se aporta color y sabor con vinagretas especiales (por ejemplo, con miel, mermelada de frutos rojos o crema balsámica de frambuesa), aquí las grosellas y la trufa cumplen esa función de aportar matices sofisticados sin complicar la elaboración.
Si deseas enriquecer aún más esta ensalada, puedes inspirarte en otras combinaciones muy utilizadas con foie y manzana y añadir pequeños toques opcionales: unas nueces ligeramente picadas para sumar textura, unas pasas para reforzar el punto dulce o incluso un hilo de vinagre de Módena o una vinagreta de miel bien emulsionada, siempre en poca cantidad para no enmascarar el sabor del foie. También se puede servir acompañada de unas tostadas finas o pan con pasas, como hacen muchas recetas de foie rallado con manzana, que se comen untando el conjunto sobre el pan.
Sin duda alguna, este plato puede sorprender a vuestros invitados gracias a la combinación de productos de gran categoría (foie, trufa, frutas delicadas) en un formato ligero y fácil de comer. Es sencillo de hacer para un día caluroso de verano, pero también funciona muy bien como entrante festivo en celebraciones y comidas especiales, ya que se puede tener buena parte de los ingredientes listos con antelación y montar la ensalada justo antes de servirla.
Esta ensalada demuestra cómo, con una base de hojas verdes frescas, una manzana bien tratada (crujiente u horneada) y un foie micuit o mousse de foie de calidad, es posible conseguir un plato equilibrado, original y muy vistoso sin técnicas complicadas en la cocina.
Fuente – verycocinar
