Zenith Striking 10th Seconds, vuelve el espíritu de Le Locle

Y me alegro de que vuelva, de verdad. Después de unos años con el señor Nataf al frente, parece que la llegada de Dufour a la firma supone la recuperación de la identidad (amén de la cordura) que hizo de Zenith una de las firmas más grandes de la historia de la relojería. Este Zenith Striking 10th seconds es prueba fehaciente de ello.

Reedición estética de otro diseño de la firma que data de hace unas décadas, y limitada a 1969 ejemplares (año de descubrimiento por parte de la marca del que, aún hoy día, es considerado como el mejor calibre cronográfico del mundo), esta pieza nacida en las entrañas de Le Locle aúna elegancia, deportividad y exclusividad, rodeadas de un aura de tradición relojera que sólo pueden proporcionar cinco o seis maisons suizas de las reconocidas como “históricas”. No en vano, nueve meses de trabajo y la implicación artesanal de 20 especialistas de la manufactura son necesarios para la culminación de esta maravilla.

El reloj es un placer para los sentidos, en el que se ha cuidado hasta el mínimo detalle: una caja de acero de 42 milímetros (también disponible en oro rosa) alberga en su interior un calibre Zenith El Primero con función Foudroyante, complicación capaz de medir las décimas de segundo a golpe de aguja, transformando el simple recorrido del segundero en todo un espectáculo visual. Si a esto le sumamos la posibilidad de disfrutar del espectáculo tanto en primera fila como en el backstage, gracias a su fondo visto (zafiro por ambas caras), cualquiera podría llegar a entender que, a algunas personas, medir el tiempo nos pueda parecer un arte.

A mi entender, Zenith ha sentado cátedra con este modelo, incluso en el aspecto económico. En su afán por volver a ocupar el lugar del Hall of Fame relojero que le corresponde, la manufactura suiza, al contrario que el resto de sus competidores, ha rebajado de manera considerable las pretensiones de su catálogo, ofreciendo la posibilidad de disfrutar de sus piezas a un sector más amplio del público. Así, el modelo de acero tiene un pvp de 7.700 euros, yéndose hasta los 17.700 euros la versión en oro rosa.

Lo dicho, Zenith ha conjugado de forma sobresaliente todos los valores que distinguen a una pieza de categoría, ocasionando un auténtico desastre… ¡para mi bolsillo!

Zenith Manufacture movie


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