
La cadena española Zara ha dado un golpe sobre la mesa del sector moda y se ha situado por primera vez como la marca de moda más valiosa del planeta, por delante de Nike. El movimiento, de fuerte carga simbólica para la industria, llega de la mano del último ranking Kantar BrandZ Top 100 Most Valuable Global Brands, considerado uno de los termómetros de referencia sobre el valor de las grandes marcas a escala mundial.
Según los datos de esta 21ª edición del estudio, la firma insignia de Inditex ha registrado un crecimiento del 18% en su valor de marca en el último año, hasta superar la barrera de los 44.000 millones de dólares (en torno a 37.500 millones de euros). Ese avance le permite adelantar al histórico líder Nike dentro de la categoría moda y consolidarse como el único representante español entre las cien marcas más valiosas del mundo.
Zara adelanta a Nike y domina la moda global

El informe de Kantar sitúa a Zara como la marca de moda con mayor valor del planeta tras superar a la multinacional estadounidense Nike, que había ocupado el liderazgo durante años en este tipo de clasificaciones. El salto de la enseña española se produce con una valoración superior a los 44.000 millones de dólares y un incremento anual del 18%, mientras que Nike ve cómo su peso relativo se reduce en el ranking.
En la clasificación general de Kantar BrandZ, que agrupa a las 100 marcas más valiosas de todos los sectores, Zara se coloca en torno al puesto 66-68 del listado global. Aunque continúa algo por detrás en la tabla agregada respecto al año anterior, cuando llegó a rozar el Top 55, ahora domina con claridad la categoría moda, un terreno que hasta ahora tenía color deportivo estadounidense.
El estudio subraya que el caso Zara se ha convertido en un ejemplo de cómo la relevancia de marca puede construirse a partir de experiencias de compra más personalizadas, apoyadas en inteligencia artificial y en un modelo comercial capaz de adaptarse con rapidez a lo que ocurre en tienda y en el canal online. Ese cóctel ha permitido a la enseña gallega tomar la delantera en un momento en el que Nike atraviesa un periodo más complejo, con una caída significativa de su valor en el último ejercicio.
Para el ecosistema empresarial español, el hito tiene también una lectura de prestigio. Zara es la única marca española presente en el Top 100 mundial y mantiene igualmente el liderazgo en el ranking específico de marcas españolas que elabora Kantar, donde encabeza la lista desde 2017. En ese índice nacional, su valor de marca ronda los 38.000 millones de dólares, con un avance de doble dígito en el último año.
El modelo Zara: rapidez, datos e inteligencia artificial

El ascenso de Zara no se explica solo por el tirón de su marca, sino por un modelo de negocio que ha transformado la industria de la moda en las últimas décadas. La compañía, que acaba de celebrar medio siglo de trayectoria, apostó desde el principio por un sistema de producción y distribución ultrarrápido, capaz de llevar una tendencia de pasarela a la tienda en cuestión de semanas, mientras muchos competidores necesitaban varios meses.
Esa estrategia, conocida en todo el mundo como fast fashion, se ha apoyado en la integración casi total de la cadena de valor: desde el diseño hasta la logística, pasando por una parte relevante de la producción. A diferencia de otras empresas que externalizaron masivamente a fábricas lejanas, Inditex mantuvo una porción considerable de la fabricación cerca de Europa, lo que le permite reaccionar con agilidad, reducir excedentes y no depender tanto de grandes campañas de rebajas para vaciar almacenes.
Uno de los elementos diferenciales del grupo es la gestión de la información procedente de los puntos de venta. Los equipos de tienda reportan de manera constante qué productos se venden mejor, qué colores generan más interés o qué prendas se quedan colgadas en la percha. Esa red de datos alimenta casi en tiempo real a los departamentos de diseño y aprovisionamiento, que pueden ajustar colecciones y pedidos con rapidez.
A todo esto se suma, en los últimos años, la incorporación de herramientas de inteligencia artificial y análisis avanzado de datos. Kantar destaca que las experiencias de compra personalizadas, tanto en la web y la app como en la propia tienda física, han pasado a ser uno de los motores del aumento de valor de Zara. La capacidad de recomendar productos, optimizar stocks por tienda y ajustar la oferta según el comportamiento de cada cliente está reforzando la percepción de relevancia de la marca.
Además, la enseña se ha posicionado en un segmento especialmente apetecible: el del llamado “lujo accesible”. Sus tiendas y campañas visuales buscan una estética cercana al universo premium, pero con precios sensiblemente más bajos que los de las grandes casas de lujo. Esa combinación de imagen aspiracional y ticket medio contenido ha ensanchado su base de clientes sin abandonar el gran consumo.
Inditex: resultados récord y peso de Zara en España y Europa
El tirón de Zara se refleja directamente en las cuentas del grupo Inditex, con sede en Arteixo (A Coruña). La compañía cerró 2025 con un beneficio récord cercano a los 6.220 millones de euros, un 6% más que el año anterior, impulsado por unas ventas globales superiores a los 39.800 millones de euros. De esa cifra, más de 28.000 millones proceden de Zara, lo que confirma que sigue siendo el gran motor del conglomerado.
En el reparto geográfico, el peso de Europa sigue siendo determinante. Algo más de la mitad de la facturación de Inditex, en torno al 51%, proviene del continente europeo, mientras que América aporta cerca del 18% y Asia y el resto del mundo suman alrededor del 15%. España, mercado originario del grupo, representa algo menos del 16% de las ventas, con más de 6.400 millones de euros y un crecimiento cercano al 9% interanual.
El consejero delegado de Inditex, Óscar García Maceiras, ha subrayado en varias ocasiones que Zara sigue siendo “el motor de ventas y rentabilidad” del grupo. El directivo insiste en que la marca ha traspasado el mero ámbito de la moda para situarse en el terreno de la relevancia cultural, con una presencia cada vez más habitual en eventos globales, colaboraciones con creadores y apariciones en grandes citas mediáticas.
Un ejemplo reciente de esa visibilidad fue su presencia en la Super Bowl, donde el artista Bad Bunny apareció con prendas de la firma gallega durante el espectáculo del descanso. Ese tipo de momentos, aunque no formen parte de grandes campañas publicitarias tradicionales, refuerzan la imagen de Zara como una marca conectada con la cultura popular y con la conversación global.
En el resto de cadenas de Inditex, los números son más modestos pero también positivos. Bershka, Stradivarius, Pull&Bear, Massimo Dutti y Oysho aportan entre sí varios miles de millones de euros, aunque siempre lejos de la escala de Zara. El peso relativo de la marca principal hace que prácticamente cualquier movimiento en su posicionamiento o valor tenga impacto directo sobre la percepción del grupo entero.
Europa, Asia y el nuevo mapa del valor de marca

El liderazgo de Zara en moda llega en un contexto en el que las marcas europeas avanzan pero aún por detrás de las norteamericanas. Según Kantar BrandZ, el valor de las marcas europeas del Top 100 global ha crecido alrededor de un 14% en el último año, frente a tasas más elevadas en Estados Unidos. Dentro de Europa, destacan especialmente compañías tecnológicas como SAP, Siemens o Booking.com, que registran un crecimiento medio superior al de sus homólogas de Norteamérica y Asia.
En el segmento del lujo, el informe refleja una foto algo distinta. Louis Vuitton y Chanel pierden terreno en la clasificación de este año, lo que ha permitido a Hermès encabezar la categoría gracias a un aumento de valor cercano al 3%. La casa francesa se ha apoyado, entre otros factores, en una estrategia de comprensión fina de distintos perfiles de consumidor y en decisiones de diseño, como la incorporación de nuevas figuras creativas para conectar con públicos diversos.
Si se mira hacia Asia, el estudio de Kantar subraya que la región sigue ganando peso en el panorama del valor de marca. En la lista global ya figuran 23 compañías asiáticas, con crecimientos especialmente destacados de empresas como Alibaba, el Banco Agrícola de China, ICBC, Xiaomi, Tencent o Ping An. Algunas de ellas han logrado incrementos de valor de entre el 40% y el 50% en solo un año.
Tencent, gigante chino de los videojuegos y los servicios digitales, regresa al Top 10 del ranking global por primera vez desde 2023, una muestra de cómo el ecosistema digital asiático sigue avanzando posiciones frente al dominio tradicional de las grandes tecnológicas estadounidenses. Esta tendencia convive con el avance de marcas chinas como TikTok, que se consolidan como referentes mundiales en entretenimiento y redes sociales.
Desde Kantar apuntan que las compañías que más crecen comparten varios rasgos comunes: eliminan fricciones en la experiencia de usuario, aportan valor real a la vida de las personas y reflejan bien el contexto cultural de cada mercado. En el caso de muchas marcas chinas, la consultora destaca la velocidad de ejecución: interpretan las señales del consumidor con rapidez y actúan sin esperar a tener toda la información perfectamente cerrada.
Google recupera el número uno y la IA se dispara

Aunque Zara se lleva el gran titular en moda, el cambio más sonado del ranking Kantar BrandZ llega en la cima absoluta. Google vuelve a ocupar la primera posición mundial por primera vez desde 2018, tras un incremento de valor cercano al 57% en el último año. La compañía supera los 1,48 billones de dólares de valor de marca y desplaza a Apple, que había liderado la clasificación durante los últimos cuatro ejercicios.
El informe atribuye este salto al impulso de Gemini, el modelo de inteligencia artificial de Google, integrado progresivamente en sus productos, así como al desarrollo de nuevas funciones de agente en el buscador y a una fuerte inversión continuada en centros de datos. En un contexto en el que la IA se ha convertido en uno de los principales motores de crecimiento, la estrategia de la compañía tecnológica ha logrado capitalizar esta ola de cambio.
Por detrás de Google se sitúan Apple, Microsoft y Amazon. Todas ellas superan ya el umbral del billón de dólares de valor de marca, de modo que hay cuatro compañías por encima de esa barrera psicológica. En conjunto, las 100 marcas más valiosas del mundo alcanzan un valor récord de 13,1 billones de dólares, lo que supone un crecimiento global de alrededor del 22% respecto al año anterior.
La irrupción de los servicios de inteligencia artificial generativa también se deja notar en la tabla. ChatGPT, de OpenAI, registra el mayor aumento anual de valor de marca, con una subida cercana al 285%, una de las mayores de la serie histórica. El único precedente que supera ese salto se remonta a 2008, cuando BlackBerry llegó a crecer un 390% en un solo año antes de iniciar su caída.
Junto a ChatGPT, el asistente Claude, desarrollado por Anthropic, entra directamente en el Top 100 global en torno al puesto 27, con una valoración cercana a los 96.500 millones de dólares. Su debut tan alto en la lista ilustra la velocidad con la que los servicios basados en IA pueden construir valor de marca cuando logran una adopción masiva y una fuerte presencia en el debate tecnológico.
La visión de Kantar: decisiones más difíciles en un mercado acelerado

La propia Kantar pone el foco en cómo la inteligencia artificial está cambiando el trabajo de los equipos de marketing. María Granados, responsable de Brand Guidance Domain en Kantar España, señala que la IA está acelerando el crecimiento de muchas marcas, pero también complica el entorno de decisión: los profesionales deben procesar más información que nunca, actuar con más rapidez y navegar en un contexto donde resulta menos evidente qué señales son realmente relevantes.
Según Granados, las compañías que mejor están sorteando esta complejidad son aquellas que utilizan la IA para “devolver el criterio al sistema”: es decir, para discriminar qué datos importar, vincular lo que la gente hace con decisiones concretas de negocio y hacerlo de forma rápida y segura. En un mercado fragmentado, insiste, la clave del crecimiento sostenido es la claridad estratégica.
El informe concluye que las marcas que más aumentan su valor son las que eliminan fricciones en la experiencia del cliente, interpretan con agilidad las señales del entorno y actúan con decisión en lugar de esperar a tener una foto perfecta. En este patrón encaja el movimiento de Zara, que combina su histórico músculo logístico con capas crecientes de personalización y análisis de datos, así como el de muchas empresas tecnológicas y de servicios digitales.
En la práctica, esto significa que el valor de una marca ya no depende solo de su notoriedad o de la calidad percibida de sus productos, sino de cómo integra la tecnología en la relación diaria con el consumidor. Desde recomendaciones automáticas hasta atención al cliente asistida por IA, pasando por experiencias híbridas en tienda y online, los puntos de contacto se multiplican y el margen de mejora —o de error— es cada vez mayor.
En este escenario en plena ebullición, el ascenso de Zara al primer puesto de la moda mundial funciona como síntoma de un cambio más profundo: una marca nacida en Galicia, que hace décadas revolucionó la forma de producir y distribuir ropa, se apoya ahora en la inteligencia artificial y en la lectura fina del comportamiento del consumidor para disputar el liderazgo global a gigantes estadounidenses y asiáticos, mientras el tablero de las grandes marcas se redibuja al ritmo de la tecnología.
