Visionlab impulsa las gafas en una hora con monturas 3D personalizadas en tienda

  • Custom Lab permite fabricar monturas 3D personalizadas en tienda y tener las gafas en alrededor de una hora
  • El sistema ofrece 12 modelos iniciales, múltiples colores y precios en torno a 99 euros
  • La impresión volumétrica reduce residuos, tiempos de espera y dependencia de proveedores externos
  • Visionlab refuerza su apuesta tecnológica tras ser pionera en gafas graduadas en una hora e integrar IA en su oferta

Gafas en una hora

La apuesta por tener gafas graduadas listas en aproximadamente una hora da un nuevo salto en España. Visionlab, cadena óptica con sede en Madrid, ha presentado Custom Lab, un proyecto que combina impresión 3D, personalización y fabricación en tienda para acortar al máximo los plazos de entrega y acercar la producción al cliente final.

Con esta iniciativa, la compañía refuerza el modelo que ya la situó como pionera en la entrega rápida de gafas graduadas, pero añadiendo ahora la posibilidad de crear monturas personalizadas al momento. La propuesta busca que el usuario pueda salir de la óptica con unas gafas prácticamente hechas a medida en el mismo día, en un tiempo que ronda la hora, y a un precio más contenido que el de la impresión 3D tradicional.

Custom Lab: impresión 3D para gafas en una hora, directamente en tienda

Custom Lab se presenta como una nueva tecnología de impresión volumétrica aplicada a monturas que se integra directamente en una selección de tiendas Visionlab en España y Portugal. El proceso se ha desarrollado durante más de dos años en colaboración con la startup española Zefrict AM, especializada en fabricación aditiva.

El sistema permite que, tras un breve proceso de elección, el cliente pueda disponer de una montura recién fabricada en tienda en algo más de una hora, sobre la que después se montan las lentes graduadas. De esta forma, la cadena da continuidad a su histórico servicio de gafas graduadas en una hora, añadiendo ahora la fabricación de la propia montura en ese mismo intervalo aproximado.

Visionlab se convierte así en la primera empresa española en incorporar la impresión volumétrica para producir monturas directamente en el punto de venta, trasladando a la óptica un modelo de fabricación bajo demanda que hasta ahora estaba ligado, sobre todo, a entornos industriales o a productos de nicho con precios elevados.

La tecnología combina dos sistemas de impresión y una solución de modelado digital. A partir de la configuración elegida por el usuario, se genera un archivo que sirve de base para fabricar la montura física en la propia tienda, que posteriormente se ajusta con las lentes oftálmicas producidas en la fábrica que la compañía mantiene en Madrid.

Monturas impresas en una hora

Cómo funciona el proceso: modelos, colores y personalización rápida

En esta primera fase, Custom Lab ofrece al usuario doce modelos de monturas sobre los que se puede jugar con una amplia gama de colores sólidos y translúcidos. A partir de ahí, el cliente elige la combinación que más se ajusta a su estilo y necesidades, con una experiencia que mezcla la compra tradicional con la lógica de un configurador digital.

Con la información seleccionada, Visionlab genera un modelo digital de la montura, que se convierte en el plano sobre el que trabaja la impresora 3D instalada en tienda. En poco más de una hora, ese archivo se traduce en una pieza física lista para montar las lentes graduadas, acortando al mínimo la espera habitual asociada a monturas especiales o pedidos personalizados.

La empresa prevé que este catálogo inicial de doce diseños sea solo el punto de partida. El plan pasa por ir incorporando nuevos acabados, estampados, detalles decorativos y opciones de ergonomía que permitan adaptar la montura a los rasgos faciales y la comodidad de cada persona, con la vista puesta en gafas prácticamente únicas para cada usuario.

En una siguiente etapa, la compañía quiere avanzar hacia gafas totalmente customizadas, donde la forma, el grosor, la curvatura o el apoyo en nariz y orejas puedan ajustarse con mayor precisión al rostro del cliente. Todo ello manteniendo el enfoque de fabricación rápida y en proximidad que caracteriza al modelo de gafas en una hora.

Impacto en tiempos de entrega, precios y experiencia en tienda

Uno de los elementos que más marca la diferencia frente a otros servicios de impresión 3D es el tiempo de entrega y el coste final. Según datos que maneja Visionlab, las monturas producidas mediante tecnologías similares suelen rondar los 300 euros, lo que limita su acceso a un público minoritario.

Con Custom Lab, la cadena española quiere bajar de forma notable la barrera de precio y situar estas monturas impresas en tienda en torno a los 99 euros, aproximando el coste a lo que muchos consumidores ya están dispuestos a pagar por unas gafas completas. El objetivo declarado es “democratizar” una tecnología que hasta ahora tenía un carácter casi exclusivo.

En términos de tiempos, la posibilidad de fabricar la montura en el propio establecimiento permite ofrecer plazos cercanos a la hora desde la elección del modelo hasta disponer de la estructura lista para montar las lentes. Al sumar esta capacidad a su servicio de cristales graduados en una hora, la compañía aspira a que el cliente pueda completar el proceso sin tener que esperar varios días, algo habitual en pedidos personalizados.

Desde la óptica del consumidor, la experiencia se vuelve más flexible: se amplía la oferta sin llenar el almacén de stock y se introducen monturas que no existen físicamente hasta que el usuario las pide. Esto permite ver en catálogo combinaciones que, de otra forma, serían difíciles de mantener expuestas en todas las tiendas por cuestiones de espacio y coste.

Fabricación bajo demanda: menos residuos y más eficiencia

Además de la rapidez, la compañía destaca el efecto que la impresión volumétrica tiene sobre la eficiencia y la sostenibilidad. En los procesos tradicionales de mecanizado o inyección, parte del material se desperdicia o acaba en excedentes no vendidos. Con la fabricación bajo demanda, solo se producen las monturas que realmente se van a utilizar.

Visionlab subraya que, en algunos sistemas convencionales, se puede desperdiciar hasta un 30% del material durante la producción. Con Custom Lab, los materiales que no se llegan a consolidar en una montura pueden reutilizarse en ciclos posteriores, reduciendo la generación de residuos y ajustando mejor el consumo de recursos.

Desde el punto de vista logístico, el modelo también suaviza los problemas de exceso de stock o roturas de existencias. En lugar de planificar colecciones con meses de antelación y asumir el riesgo de que ciertos modelos no funcionen, la empresa puede reaccionar en plazos más cortos, adaptar rápidamente los diseños y producir solo aquello que pide el mercado.

La fabricación en tienda también permite acercar la producción al punto de venta, lo que reduce la dependencia de envíos constantes desde un almacén central o desde proveedores externos. En un contexto en el que el retail ha vivido años complejos en logística y aprovisionamiento, este enfoque aporta margen de maniobra y rapidez de respuesta ante cambios en la demanda.

Una apuesta tecnológica que se suma a las gafas con IA

Custom Lab se integra en una estrategia más amplia en la que Visionlab busca posicionarse como operador tecnológico dentro del retail óptico. La empresa, fundada en 1985 por José María Ferri y dirigida desde 2021 por Anne Delmas, lleva años incorporando soluciones digitales y de innovación a su oferta, apostando por nuevas tecnologías.

La compañía recuerda que fue pionera en ofrecer gafas graduadas en una hora en España, un servicio que mantiene gracias, entre otros factores, a su fábrica propia de cristales oftálmicos en Madrid. Este centro de producción interna le permite controlar de principio a fin el proceso de fabricación de lentes sin depender de terceros.

En los últimos meses, la cadena también ha dado pasos en el terreno de las gafas inteligentes con inteligencia artificial. Entre sus novedades figuran modelos con varillas capaces de hacer fotos, grabar vídeo, contestar llamadas, reproducir música o traducir conversaciones, todo activado desde la propia montura sin necesidad de sacar el móvil.

La combinación de monturas impresas en tienda, lentes producidas en su propia fábrica y dispositivos con funciones inteligentes sitúa a la marca en una línea clara: reforzar la tecnología y la personalización como ejes de su propuesta en el mercado ibérico, donde opera con más de un centenar de establecimientos.

Expansión, red de tiendas y cambios en el sector óptico

Custom Lab se está desplegando inicialmente en doce tiendas seleccionadas de la red de Visionlab, como fase piloto antes de una posible ampliación a más puntos de venta. Actualmente, la cadena suma 109 establecimientos entre España y Portugal y cuenta con un equipo superior a los 600 profesionales.

La compañía enmarca esta novedad dentro de un cambio de paradigma en el sector óptico, cada vez más enfocado a la tecnología, la personalización y la rapidez de servicio. En paralelo, otras firmas exploran la integración de inteligencia artificial en la selección de lentes, el asesoramiento de estilo o el desarrollo de gafas conectadas.

En este contexto, Visionlab se apoya en la impresión 3D en tienda como herramienta para ofrecer monturas hechas casi al momento, reducir dependencias de la cadena de suministro y adaptar con mayor agilidad su catálogo a las preferencias de los usuarios. La idea es combinar colecciones estables con diseños muy específicos o incluso únicos.

La dirección de la compañía insiste en que la tecnología de Custom Lab es un proyecto de I+D a largo plazo, pensado para evolucionar con nuevos componentes, acabados y funcionalidades. La meta es que la impresión volumétrica pase de ser un servicio de nicho a una opción habitual para cualquier persona que acuda a una óptica en busca de gafas graduadas en una hora, pero con un plus de personalización.

Con la implantación progresiva de Custom Lab, Visionlab busca consolidar un modelo en el que las gafas en una hora dejan de estar ligadas solo a las lentes y pasan a incluir también la propia montura, fabricada en el mismo punto de venta. La combinación de proximidad, rapidez y capacidad de personalización apunta a redefinir la experiencia de compra de gafas en España y, potencialmente, a marcar el camino para otros actores del sector en Europa.

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