En el Estado de México, la solidaridad se ha materializado en una campaña que ha dejado de ser algo puntual para convertirse en un esfuerzo constante: el Trenzatón, una iniciativa de donación de cabello que se transforma en pelucas oncológicas para personas con cáncer. Lo que empezó como una jornada específica ahora se ha consolidado como un programa permanente coordinado por el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del Estado de México (DIFEM), con el respaldo del Gobierno estatal.
La propuesta es sencilla, pero con gran carga simbólica: quienes donan una parte de su cabello ayudan a que niñas, niños, mujeres y hombres que atraviesan tratamientos oncológicos recuperen parte de su imagen, su autoestima y su ánimo. Cada trenza recogida se suma a un banco de cabello con el que se elaboran pelucas oncológicas que se entregan sin coste a pacientes de la entidad.
Una campaña permanente que nace de la empatía
Durante el arranque de la última edición, la gobernadora Delfina Gómez Álvarez subrayó que el Trenzatón no se limita a ser una simple campaña de recolección de cabello, sino un movimiento de empatía y acompañamiento emocional hacia quienes viven un proceso oncológico. Según destacó, la intención es que ninguna persona se sienta sola mientras enfrenta la enfermedad.
En la edición previa se lograron reunir mil 600 trenzas donadas, cifra que marcó un punto de partida para ampliar la cobertura. Para el nuevo ciclo, la meta oficial se ha fijado en más de 3.000 trenzas, es decir, duplicar lo conseguido, reforzando la participación de la ciudadanía mexiquense y de los 125 sistemas DIF municipales.
La campaña tiene como sede central el Parque Metropolitano Bicentenario de Toluca, donde se celebra una gran jornada de donación con horario de 10:00 a 17:00 horas. No obstante, el programa ya funciona de manera continua, de modo que la recepción de cabello se mantiene abierta durante todo el año en distintos puntos del estado.
Desde el Gobierno estatal se ha insistido también en la importancia de la prevención y la detección temprana del cáncer, promoviendo chequeos médicos, mastografías y seguimiento de la salud, en paralelo a la vertiente más visible del Trenzatón centrada en el cabello y las pelucas.
Cómo se traducen las trenzas en apoyo real para pacientes
El corazón del Trenzatón está en la donación de cabello, pero su alcance va mucho más allá. Las trenzas recolectadas se convierten en pelucas oncológicas personalizadas que se entregan de manera gratuita a pacientes que han perdido el cabello debido a los tratamientos. Entre octubre de 2025 y febrero de 2026 ya se habían entregado 154 pelucas, y durante las últimas jornadas se han sumado nuevas entregas a personas de distintas edades.
Entre las beneficiarias se han mencionado casos como mujeres de Toluca e Ixtapan de la Sal, así como niñas y jóvenes que reciben su peluca en medio del tratamiento. Para muchas, ponerse la peluca significa verse de nuevo al espejo con menos cambio físico, algo que repercute directamente en su confianza y en su manera de afrontar la enfermedad.
Durante los eventos del Trenzatón en el Parque Metropolitano Bicentenario, además de recibir el cabello, se despliega una red de servicios y apoyos gratuitos. Allí se realizan consultas de medicina general, estudios de mastografía, pruebas rápidas (glucosa, triglicéridos, colesterol), atención odontológica, servicio quiropráctico, orientación nutricional, toma de peso y talla y entrega de lentes para vista cansada.
También se incluyen terapias psicológicas, acompañamiento emocional y talleres específicos para pacientes oncológicos, como sesiones de automaquillaje, servicios de mini estética y microblading para cejas, pensados para sobrellevar mejor los efectos físicos del tratamiento.
Otra parte importante de la jornada es la entrega de ayudas funcionales, entre ellas sillas de ruedas, bastones, andaderas y otros apoyos que facilitan la movilidad y la vida diaria de quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad por motivos de salud.
El papel del DIF Estado de México y de los municipios
La presidenta honoraria y la dirección general del DIF Estado de México han remarcado que el Trenzatón forma parte de una estrategia más amplia de atención integral a pacientes y a sus familias. No solo se trata de pelucas; se busca que las personas cuenten con servicios médicos, asesoría y acompañamiento en distintas etapas del proceso.
Para acercar la campaña a más población, los sistemas DIF municipales se han sumado activamente. Municipios como Chicoloapan, Ixtapan, Atlacomulco, Aculco, San Felipe del Progreso, Jilotepec, Zinacantepec o San Mateo Atenco han entregado decenas de trenzas cada uno, reflejando el compromiso local con la causa.
La colaboración se extiende a organizaciones civiles y entídades como México Sonríe, AMANC, Amoxkalli, la Cruz Roja Mexicana y el Club Deportivo Toluca, que apoyan tanto en la recolección de cabello como en la organización de actividades y servicios complementarios.
Con el paso del tiempo, el Trenzatón ha dejado de ser una actividad aislada para convertirse en una campaña permanente que funciona a lo largo de todo el año, integrando una red de apoyo que combina donaciones de cabello, acompañamiento social y servicios de salud para personas con cáncer y sus allegados.
Servicios integrales durante el Trenzatón
Uno de los rasgos que distinguen esta iniciativa es la amplitud de la oferta de apoyo. En paralelo a la donación y entrega de pelucas oncológicas, se organiza una Feria de Servicios Integrales del DIFEM en la que se ofrece una batería de prestaciones gratuitas destinadas a la población en general y, en especial, a las personas con diagnóstico oncológico.
Entre los servicios más destacados se encuentran consultas de medicina general, vacunación y revisión de parámetros de salud básicos, como glucosa, triglicéridos y colesterol. También se brinda atención odontológica y servicios quiroprácticos, pensados para aliviar molestias físicas asociadas tanto al tratamiento como al desgaste cotidiano.
Las personas que acuden encuentran además diagnóstico nutricional y orientación para adaptar la alimentación durante y después de la terapia oncológica, algo clave para mantener la fuerza física y mejorar la respuesta al tratamiento. A esto se suma la clínica de la memoria, con evaluación y acompañamiento para quienes presentan dificultades cognitivas.
El acompañamiento emocional se refuerza con terapias psicológicas y actividades lúdicas, incluyendo cuentacuentos y dinámicas enfocadas en la promoción de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Para muchos, estos espacios suponen un respiro dentro de un proceso médico exigente.
La Cruz Roja Mexicana, por su parte, participa mediante cursos de prevención y cuidado, como “Checa tu Vida”, seguridad materno-infantil y prevención de accidentes en el hogar, ampliando el impacto de la jornada más allá del ámbito estrictamente oncológico y fomentando una cultura de autocuidado.
Requisitos para donar cabello al Trenzatón
Quienes desean sumarse a la iniciativa mediante la donación de su cabello deben cumplir con ciertas condiciones mínimas que garantizan que el material sea apto para la confección de pelucas oncológicas de calidad. Estas pautas se aplican tanto a menores como a personas adultas.
En el caso de niñas y niños, se pide una longitud mínima de 10 centímetros de trenza; para las personas adultas, el requisito es de al menos 20 centímetros. El cabello puede ser natural o teñido, siempre que el color sea uniforme y no presente un aspecto manchado o irregular.
Se acepta cabello lacio, ondulado, rizado o con canas, sin distinción de textura, pero es imprescindible que no esté maltratado, deshidratado ni cortado en capas, ya que esto dificulta su aprovechamiento en la elaboración de pelucas.
Antes de entregarlo, el cabello debe estar limpio, completamente seco y recogido en trenzas o colas firmemente sujetas con ligas o bandas elásticas para evitar que se deshaga. Después, se recomienda colocar la trenza dentro de una bolsa plástica hermética o tipo ziploc.
En algunos casos se solicita que la bolsa lleve los datos personales de la persona donante, principalmente para fines de registro y seguimiento de la campaña. De esta manera se puede contabilizar cuántas trenzas se reciben y desde qué municipios llegan.
Dónde se puede donar y cómo participar
Para facilitar la participación de la ciudadanía, el DIF Estado de México ha habilitado múltiples sedes fijas y módulos itinerantes repartidos por la entidad. Así, no es imprescindible acudir al evento central para poder contribuir con una trenza.
Entre los puntos de recepción permanentes se encuentran las oficinas centrales del DIF Estado de México en Toluca, la Unidad de Procuración de Fondos, las instalaciones conocidas como el Ranchito en Villada y el Centro de Rehabilitación y Educación Especial (CREE) de Toluca. También se reciben donaciones en los Centros Estatales de Rehabilitación y en los 125 sistemas municipales DIF del estado.
Durante las grandes jornadas en el Parque Metropolitano Bicentenario, además de entregar el cabello, las personas interesadas pueden resolver dudas sobre el proceso, conocer el destino de las trenzas y obtener información sobre otros programas sociales y de salud que coordina el DIFEM.
Las autoridades estatales y del DIF han reiterado la invitación a la población mexiquense a sumarse a esta causa. A través de la donación de una trenza, quienes participan contribuyen a mejorar la autoestima y la calidad de vida de pacientes con cáncer, al tiempo que se impulsa una cultura de solidaridad y prevención sanitaria.
En conjunto, el Trenzatón se ha consolidado como un ejemplo de cómo la cooperación entre ciudadanía, instituciones y organizaciones puede traducirse en apoyo concreto y sostenido para personas con cáncer, combinando donaciones de cabello, servicios de salud y acompañamiento emocional en una misma iniciativa que sigue creciendo año tras año.
