Los Critics Choice Awards han vuelto a abrir oficialmente la temporada de premios desde el Barker Hangar de Santa Mónica, en California, con una ceremonia en la que cine y televisión se han repartido más de cuarenta galardones. La velada, seguida con atención también desde España y el resto de Europa por su impacto en la carrera hacia los Oscar, ha dejado una idea clara: hay varias producciones que llegan muy fuertes al tramo final del año cinematográfico.
En su 31ª edición, la gala ha servido para medir fuerzas entre dos grandes favoritas de la crítica internacional, “Una batalla tras otra” y “Sinners”, a las que se han sumado con fuerza títulos como “Frankenstein”, “Hamnet” o la peculiar comedia deportiva “Marty Supreme”. En televisión, producciones como “The Pitt”, “The Studio” y la miniserie “Adolescence” han conseguido un protagonismo que difícilmente se les escapará en el resto de la temporada.
Una gala marcada por el arranque de la temporada de premios

La ceremonia se celebró el domingo 4 de enero en el ya habitual Barker Hangar de Santa Mónica, un recinto que se ha consolidado como escenario de referencia para esta cita con la crítica norteamericana. Allí se congregaron las principales estrellas de Hollywood en una noche que muchos analistas europeos consideran el primer termómetro serio antes de los Globos de Oro y, sobre todo, de los Oscar.
Al frente de la gala estuvo de nuevo Chelsea Handler, que repite como maestra de ceremonias por cuarto año consecutivo. La cómica estadounidense, que compagina su faceta televisiva con la escritura de best sellers, volvió a apostar por un tono desenfadado y algo mordaz, muy en la línea de lo que la propia Critics Choice Association busca para diferenciar estos premios de otras citas más solemnes.
La organización, presidida por Joey Berlin, ha aprovechado esta edición para seguir ajustando el palmarés a la realidad actual de la industria audiovisual. De ahí que, además de las categorías tradicionales, se haya puesto el foco en apartados hasta ahora menos visibilizados, como el diseño de escenas de acción o la selección de repartos.
Para el público europeo y español, la gala funciona como una especie de guía rápida de qué películas y series conviene tener en el radar de cara a estrenos, plataformas de streaming y futuras nominaciones en certámenes como los Premios del Cine Europeo o los Goya, donde buena parte de estos títulos acaban aterrizando tarde o temprano.
Nuevas categorías y cambios en los Critics Choice Awards

Una de las principales novedades de esta edición ha sido la introducción de cuatro categorías adicionales, pensadas para reconocer áreas que, pese a ser fundamentales en el resultado final de una obra, suelen pasar a un segundo plano en los grandes premios. La intención de la asociación de críticos es clara: ampliar el abanico de oficios que reciben reconocimiento público.
Por primera vez se ha entregado el premio a Mejor serie de variedades, que ha recaído en “Last Week Tonight with John Oliver”, y se ha creado el apartado de Mejor diseño de escenas de acción (o diseño de stunts), en el que “Mission: Impossible – The Final Reckoning” se ha llevado el gato al agua por delante de producciones tan potentes como F1 o Warfare.
Se ha reforzado, además, el papel del trabajo de casting con la categoría de Mejor casting y elenco, donde el triunfo ha sido para “Sinners” gracias a la labor de Francine Maisler, y se ha establecido de forma más clara el apartado de Mejor sonido, que en esta ocasión ha coronado a “F1” por su despliegue sonoro en las secuencias de carreras.
Estos ajustes encajan con una tendencia que también se empieza a ver en festivales europeos: una creciente sensibilidad hacia oficios técnicos y artísticos que, sin ser tan visibles como la interpretación o la dirección, resultan determinantes. Para el sector audiovisual español, muy atento a cómo se estructuran estas categorías internacionales, no deja de ser una referencia de hacia dónde pueden evolucionar también los premios propios.
Cine: “Una batalla tras otra” manda, “Sinners” y “Frankenstein” no se quedan atrás
En el apartado cinematográfico, el gran titular de la noche fue el dominio de “Una batalla tras otra” (One Battle After Another), que se consolidó como la película a batir tras hacerse con los premios a Mejor película, Mejor dirección y Mejor guion adaptado para Paul Thomas Anderson. El filme también fue uno de los más nominados del año, solo por detrás de “Sinners”, que partía como favorita con 17 candidaturas.
Pese a su dominio en los apartados principales, la producción de Anderson se fue de vacío en interpretación, donde partía con varias opciones. Ni Leonardo DiCaprio ni Chase Infiniti, nominados en las categorías de Mejor actor y Mejor actriz, lograron convertir sus nominaciones en premio, lo que deja abierto el debate sobre cómo puede influir esto en la carrera de premios en Europa y Estados Unidos.
La gran alternativa del año, “Sinners”, no se quedó atrás y terminó con cuatro galardones especialmente significativos: Mejor guion original para Ryan Coogler, Mejor música original para Ludwig Göransson, Mejor casting y elenco y Mejor actor o actriz joven gracias al trabajo de Miles Caton. Un paquete de premios que confirma a la película como uno de los títulos clave del año, con capacidad para conectar tanto con la crítica como con el público.
También “Frankenstein”, dirigida por Guillermo del Toro, tuvo una noche muy fructífera al alcanzar cuatro reconocimientos de peso: Mejor actor de reparto (Jacob Elordi), Mejor diseño de vestuario (Kate Hawley), Mejor diseño de producción (Tamara Deverell y Shane Vieau) y Mejor maquillaje y peinado. A ello se suma la atención recibida en apartados técnicos como fotografía, efectos visuales y sonido, donde partía como candidata fuerte.
En el terreno de la animación, “KPop Demon Hunters” —muy seguida en plataformas también desde Europa— se impuso como Mejor película animada y se anotó además el premio a Mejor canción original con el tema “Golden”, que ha sonado con fuerza en redes sociales y listas de reproducción durante todo el año.
Interpretación en cine: Chalamet, Buckley y Elordi, nombres propios
Si en dirección la noche tuvo color de Paul Thomas Anderson, en interpretación el protagonismo estuvo más repartido. El premio a Mejor actor fue para Timothée Chalamet por “Marty Supreme”, una cinta en la que encarna a una estrella del ping pong estadounidense y que ha dejado claro que el actor sigue escalando posiciones en el circuito de premios internacional.
Chalamet no solo se impuso a Leonardo DiCaprio, candidato por “Una batalla tras otra”, sino que muchos analistas ven en este galardón la confirmación de su estatus de gran favorito para los Oscar. Durante su discurso, el intérprete tuvo un guiño personal hacia Kylie Jenner, con quien mantiene una relación desde hace tres años, agradeciendo su apoyo constante.
En la categoría de Mejor actriz, el reconocimiento fue para Jessie Buckley por su trabajo en “Hamnet”, adaptación de la obra de Maggie O’Farrell. Buckley se impuso a rivales del nivel de Emma Stone (“Bugonia”) y Rose Byrne, y se coloca también en una posición inmejorable para los premios de la Academia, algo que no pasa desapercibido en la prensa especializada europea.
El apartado de reparto dejó una de las sorpresas más comentadas de la velada: Jacob Elordi fue elegido Mejor actor de reparto por su interpretación en “Frankenstein”, por delante de nombres tan consolidados como Benicio del Toro o Sean Penn. La decisión de la crítica refuerza la percepción de Elordi como uno de los actores jóvenes con más proyección de la industria.
En Mejor actriz de reparto, el premio recayó en Amy Madigan por “Weapons”, donde da vida a la ya célebre Tía Gladys. Su victoria confirma la buena acogida del filme dentro de un género que, tradicionalmente, no lo ha tenido fácil en premiaciones de este tipo, algo que puede animar a una mayor apuesta por el thriller de corte similar también en Europa.
El papel de la técnica: fotografía, montaje, sonido y efectos
Más allá de los premios de interpretación y dirección, la crítica ha querido subrayar el peso del trabajo técnico en varias producciones. La Mejor fotografía fue para Adolpho Veloso por “Train Dreams”, una cinta que también se llevó el reconocimiento a Mejor guion adaptado en otras listas y que ha llamado la atención por su tratamiento visual, muy comentado en foros de cine europeos.
En montaje, el premio a “F1” refuerza el impacto de una película centrada en el mundo de la Fórmula 1, donde el ritmo de edición y el diseño de sonido resultan esenciales. El filme, además, completó su buen desempeño con el galardón a Mejor sonido, imponiéndose a títulos como “Sinners”, “Frankenstein” y la propia “Una batalla tras otra”.
En el terreno de los efectos visuales, el reconocimiento fue para “Avatar: Fire and Ash”, que confirmó que la saga de James Cameron sigue marcando el listón en este tipo de apartados. Junto a ella compitieron producciones como “Frankenstein”, “Sinners” o la última entrega de “Mission: Impossible”, pero la combinación de innovación tecnológica y ambición visual terminó inclinando la balanza.
El premio a Mejor diseño de vestuario recayó en Kate Hawley por “Frankenstein”, que se impuso a rivales como “Hamnet” o “Wicked: For Good”, mientras que el de Mejor diseño de producción también fue para la película de Del Toro, consolidando su estatus de obra de referencia en la recreación de mundos de fantasía oscura.
La categoría de Mejor maquillaje y peinado completó el pleno técnico de “Frankenstein”, premiando el trabajo de un equipo que ha conseguido un equilibrio entre efectos prácticos y diseño de personaje que está generando comparación con grandes producciones de género fantástico europeas de los últimos años.
Televisión: “The Pitt”, “The Studio” y “Adolescence” dominan el palmarés
En el terreno televisivo, los Critics Choice Awards han mostrado un reparto de fuerzas algo más equilibrado, aunque con tres títulos claramente destacados. “The Pitt” se alzó con el premio a Mejor serie dramática y completó su buena noche con los galardones a Mejor actor en serie dramática para Noah Wyle y Mejor actriz de reparto para Katherine LaNasa.
En paralelo, “The Studio” se confirmó como Mejor serie de comedia, un reconocimiento que refuerza el buen momento que atraviesa la comedia televisiva en plataformas. La serie sumó también los premios a Mejor actor en comedia para Seth Rogen y Mejor actor de reparto en comedia para Ike Barinholtz, consolidando su condición de favorita del año.
Donde el dominio fue absoluto es en la categoría de serie limitada. La producción de Netflix “Adolescence” arrasó con el premio a Mejor miniserie y tres galardones interpretativos: Stephen Graham como Mejor actor, Owen Cooper como Mejor actor de reparto y Erin Doherty como Mejor actriz de reparto. Su presencia internacional no ha pasado desapercibida en el mercado europeo, donde las miniseries de alta calidad tienen una difusión especialmente rápida.
En el apartado de interpretación dramática femenina, el reconocimiento fue para Rhea Seehorn por “Pluribus”, mientras que Tramell Tillman se llevó el premio a Mejor actor de reparto en drama gracias a su trabajo en “Severance”. Ambas series, presentes en plataformas de amplio alcance en España, refuerzan la apuesta por la ficción de autor dentro del mainstream televisivo.
Premios internacionales, animación y variedades en la pequeña pantalla
Más allá de los grandes bloques, el palmarés televisivo incluyó varias categorías de especial interés para el público europeo. En Mejor serie en lengua extranjera, la vencedora fue “Squid Game”, que continúa recogiendo premios a pesar de haber revolucionado el mercado mundial hace ya varias temporadas. Su victoria se dio frente a producciones como “Mussolini: Son of the Century” o “When No One Sees Us”, serie esta última con participación española.
En Mejor serie animada, el reconocimiento fue para “South Park”, que se impuso a títulos como “Bob’s Burgers”, “Harley Quinn”, “Marvel Zombies” o Your Friendly Neighborhood Spider-Man. Un triunfo que demuestra que las series de animación adulta siguen teniendo un peso notable en la conversación cultural global.
El premio a Mejor talk show fue para “Jimmy Kimmel Live!”, mientras que en la nueva categoría de Mejor serie de variedades la ganadora fue “Last Week Tonight with John Oliver”, un formato muy seguido también desde España gracias a su rebote constante en redes sociales y plataformas digitales.
Por último, el reconocimiento al Mejor especial de comedia fue para “SNL50: The Anniversary Special”, un homenaje al medio siglo de Saturday Night Live que reunió a varias generaciones de cómicos y figuras icónicas del programa.
Mirada desde España y Europa a los Critics Choice Awards
Desde el mercado europeo —y en particular desde España— la gala de los Critics Choice se observa cada vez más como un indicador adelantado de tendencias. Muchos de los títulos que triunfan en estos premios acaban estrenándose en salas españolas o aterrizando en plataformas con campañas específicas que destacan precisamente estos galardones.
Películas como “Una batalla tras otra”, “Sinners” o “Frankenstein” llegan al público español ya con la etiqueta de favoritas de la crítica, lo que condiciona tanto la programación de festivales como las estrategias de distribución. Lo mismo ocurre con series como “The Pitt”, “The Studio” y “Adolescence”, que se benefician de esta visibilidad para ocupar posiciones destacadas en catálogos de plataformas presentes en España y el resto de la UE.
Además, la incorporación de nuevas categorías técnicas y la atención al casting o al diseño de escenas de acción ofrecen pistas sobre qué elementos está valorando la crítica internacional. Para la industria española, que en los últimos años ha incrementado notablemente su presencia en grandes plataformas y festivales, estos movimientos sirven como referencia a la hora de definir prioridades creativas y de producción.
Con este reparto de premios, los Critics Choice Awards dejan un tablero de juego en el que “Una batalla tras otra” se coloca en cabeza para la carrera al Oscar, “Sinners” y “Frankenstein” confirman su peso en categorías clave y el trío “The Pitt”-“The Studio”-“Adolescence” aparece como el bloque dominante en televisión. Un mapa de ganadores que, desde ahora, marcará buena parte de la conversación cinematográfica y seriéfila en España, Europa y el resto del mundo.