Subastan última obra manuscrita de Nabokov

La casa de subastas Christie’s, que tanto nos da qué hablar en Más Lujo, subastará en diciembre en Nueva York los manuscritos de “El original de Laura”, la novela que el escritor ruso Vladimir Nabokov dejó inacabada a su muerte, y que, dicho sea de paso, su última voluntad antes de morir fue que debían ser destruidas. El esbozo de la novela se encuentra manuscrito en una serie de tarjetas para anotaciones a un precio de salida que oscilará entre los 267.000 y 400.000 euros. Sin embargo, no será necesario adquirir el manuscrito para conocer el contenido de la novela inconclusa, pues sendas editoriales de Estados Unidos y Reino Unido publicarán la obra en edición facsímil.
Ante subastas como esta, una vez más vuelve a ponerse de manifiesto que el lujo en muchas ocasiones dista de revestirse de metales nobles y piedras preciosas, sino que lo conforman otro tipo joyas, en este caso literarias, aunque si el propio Nabokov dejó instrucciones claras a su esposa e hijo de que dicho manuscrito debía ser destruido, huelga decir que él no lo consideraba en absoluto digno de publicación en esta fase de la creación. ¡Allá películas! Lo cierto es que el afortunado que consiga hacerse con “El original de Laura”, 138 tarjetas escritas a lápiz que contienen numerosas correcciones y anotaciones del autor perfectamente conservadas, no se detendrá en remordimientos, pues la obra del autor de origen ruso está entre las más reconocidas y valoradas del siglo XX. Escritor consagrado gracias a su obra “Lolita”, Nabokov experimentó un enorme sufrimiento al envejecer, y precisamente esta idea de decadencia es la que que influyó en el contenido de su obra final. En ella se cuenta la historia de un profesor, Philip Wild, casado con una mujer promiscua llamada Flora. Su preocupación por la muerte lo lleva a un curso de meditación con el que decide borrarse de la cabeza a los pies. Esta subasta supondrá la última oportunidad de hacerse con una importante obra de Nabokov manuscrita, tarjetas que, hasta ahora, se habían guardado en una caja fuerte en Suiza. Vía: ABC]]>

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