
La localidad burgalesa de Aranda de Duero ha vuelto a convertirse durante cinco días en el epicentro de la música independiente nacional. Sonorama Ribera 2026 ha cerrado su vigésimo novena edición con un balance más que positivo, reuniendo a alrededor de 40.000 asistentes diarios en el recinto principal de El Picón y a miles más en las plazas del centro urbano. El festival, que arrancó el miércoles 5 de agosto y concluyó en la madrugada del domingo 9, ha vuelto a demostrar por qué es una de las citas ineludibles del verano en España.
Durante estas jornadas, más de 150 artistas y bandas han pasado por los distintos escenarios, ofreciendo una radiografía completa del panorama musical actual. Leiva, Rigoberta Bandini, Guitarricadelafuente, Love of Lesbian o La M.O.D.A. han sido algunos de los nombres que han protagonizado los momentos más comentados, aunque también ha habido espacio para las sorpresas y los conciertos inesperados que tanto caracterizan a este evento.
Leiva y su homenaje a Robe Iniesta marcan la noche del sábado

El plato fuerte de esta edición fue, sin duda, el concierto de Leiva en la noche del sábado. El madrileño presentó su último álbum, Gigante, en un show de casi dos horas que hizo las delicias de las decenas de miles de personas que se dieron cita en El Picón. El artista alternó sus nuevos temas con clásicos de su etapa en Pereza, como Lady Madrid o Princesas, y también hubo espacio para los recuerdos más emotivos.
Uno de los instantes más especiales llegó cuando Leiva pidió silencio al público para interpretar una versión íntima de El hombre pájaro de Robe Iniesta, con él solo a la guitarra. El homenaje continuó con Caída libre, la canción que grabó junto al fundador de Extremoduro antes de su fallecimiento. Un momento cargado de emoción que el público coreó con devoción, convirtiendo el concierto en algo más que una simple actuación musical.
La M.O.D.A. y su conexión especial con el festival
La banda burgalesa La M.O.D.A. volvió a demostrar por qué es una de las formaciones más queridas del festival. Su concierto del sábado en El Picón se convirtió en una celebración colectiva, con miles de personas cantando a pleno pulmón los himnos de su último trabajo, San Felices, así como clásicos como Héroes del sábado o 1932. El grupo, que debutó en 2011 en un escenario diminuto ante apenas 30 personas, ha ido escalando posiciones hasta convertirse en uno de los cabezas de cartel.
Durante la actuación, las hermanas Iñesta, de Repion, se subieron al escenario para interpretar No te necesito para ser feliz, sumando todavía más emoción a una noche que quedará en la memoria de los asistentes. David Ruiz, vocalista de la banda, se mostró visiblemente emocionado al recordar su trayectoria en el festival: «Estamos un poco emocionados porque es mucho el vínculo que nos une a este festival, no solo geográfico sino también emocional».
La Plaza del Trigo, epicentro de las sorpresas

Como es tradición, la Plaza del Trigo ha vuelto a ser el corazón del festival durante las horas diurnas. Las actuaciones sorpresa han sido las grandes protagonistas, y la más multitudinaria fue la de Arde Bogotá el viernes. El grupo cartagenero, que el año pasado actuó como cabeza de cartel, apareció sin previo aviso y desbordó la plaza con más de 7.000 personas, lo que obligó a cortar los accesos por motivos de seguridad durante la hora previa al show.
El repertorio incluyó temas como La Torre Picasso, su último single Bigger Splash, y clásicos como Qué vida tan dura o Los perros. También fue muy comentada la actuación de Barry B, el artista arandino que más fama ha cosechado en toda España, que desplegó una bandera gigante de Aranda de Duero sobre el público. Sexy Zebras, por su parte, protagonizó la sorpresa del sábado con un directo eléctrico y arrollador que puso a saltar a todos los presentes.
Dispositivo especial de Cruz Roja y espacio seguro
La seguridad y el bienestar de los asistentes han sido una prioridad en esta edición. Cruz Roja ha desplegado un dispositivo especial formado por 75 voluntarios y personal laboral, que han prestado atención sanitaria en los diferentes puntos de la ciudad, el recinto y el camping desde el miércoles hasta el domingo. El operativo ha contado con cuatro vehículos de Soporte Vital Básico y uno de Soporte Vital Avanzado, además de vehículos de intervención rápida.
Como novedad, Cruz Roja Juventud instaló una carpa dentro de El Picón con el objetivo de generar espacios seguros para mujeres en contextos de ocio. Un punto de prevención ante agresiones machistas que ofrecía información y sensibilización a través de dinámicas como el termómetro de la violencia o la diana. La directora técnica de la Zona Sur de Cruz Roja, Karina Alcivar, destacó la importancia de que «la gente sepa que cuenta con estos espacios seguros para buscar información o porque se han enfrentado a una situación violenta».
Más momentos destacados y anuncios de futuro
La variedad ha sido una de las señas de identidad de esta edición. Rigoberta Bandini sorprendió al actuar embarazada, ofreciendo un gran show en el que no dejó de moverse e interactuar con el público, cantando los temas de su último disco Jesucrista Superstar y sus grandes himnos como Ay mamá o Perra. Guitarricadelafuente, por su parte, conectó enormemente con el público combinando sus canciones más folk con los temas más animados de Spanish Leather.
También hubo momentos para la reivindicación. El director del festival, Javier Ajenjo, lanzó varios mensajes contundentes durante el cierre, defendiendo la recuperación del tren para Aranda de Duero y la apuesta por las bandas emergentes: «Vamos a seguir defendiendo que los principales cabezas de cartel de nuestro festival son las bandas emergentes». Además, se confirmó a Siloé como primer nombre para la 30ª edición, con 5.000 bonos a un precio especial de 85 euros para celebrar el aniversario.
El festival también quiso sorprender con un espectáculo de drones que iluminó el cielo de Aranda de Duero, sustituyendo a los tradicionales fuegos artificiales. Un emotivo repaso a la historia del festival que sirvió como antesala del anuncio de la próxima edición, que promete ser histórica al cumplirse tres décadas de vida. Con momentos gloriosos para el recuerdo protagonizados por Leiva, Rigoberta Bandini, Sexy Zebras, La M.O.D.A., Karavana, Barry B o Depresión Sonora, Sonorama Ribera 2026 ha vuelto a demostrar que es mucho más que un festival de música: es una experiencia única que convierte a Aranda de Duero en el centro del universo indie durante unos días. La vida, como dicen los que lo viven, es lo que pasa entre Sonorama y Sonorama.

