Que el amor no contamine: Bogotá refuerza la campaña contra los atascos por residuos íntimos

  • La EAAB reactivó "Que el amor no contamine" en fechas de alta afluencia.
  • Objetivo: evitar que preservativos y toallitas se tiren al inodoro.
  • Cifras: 118.000 t en 2024; en 2025 cerca de 70.000 t del sistema y 160 t en rejillas de la PTAR Salitre.
  • Acciones en puntos clave de Bogotá, con entrega de preservativos y pedagogía; inversión de $31.000 millones (15.000 ya ejecutados).

campaña ambiental alcantarillado

La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá ha vuelto a poner el foco en «Que el amor no contamine», una estrategia de sensibilización que cobra fuerza en el mes del Amor y la Amistad para recordar algo básico: el inodoro no es una papelera. La iniciativa incide en los residuos íntimos y de un solo uso que nunca deben tirarse por el sanitario.

El repunte de atascos en la red coincide con celebraciones y mayor vida nocturna, sobre todo en áreas con hoteles y ocio. Preservativos y toallitas, compresas y tampones no se deshacen como el papel higiénico y agravan los problemas en temporada de lluvias; de hecho, un condón puede tardar hasta un siglo en degradarse, advierte la entidad.

Qué persigue la campaña y cuándo se activa

que el amor no contamine bogota

La EAAB impulsa esta acción pedagógica en febrero, junio, septiembre y diciembre, coincidiendo con San Valentín, el mes del Orgullo LGBTIQ+, Amor y Amistad y las fiestas de fin de año. El objetivo es disminuir los vertidos indebidos y su impacto en la red de alcantarillado tanto doméstica como urbana.

Las activaciones incluyen entrega de preservativos y material informativo, además de recomendaciones prácticas para el hogar. La campaña, acompañada por la mascota Renacua, recorre puntos emblemáticos como la carrera Séptima con avenida Jiménez, la avenida Primero de Mayo, la zona T, el Parque de los Hippies y la ciclovía de la Séptima, con jornadas previstas para el domingo 21 de septiembre.

Cifras y efectos en el alcantarillado

impacto residuos en alcantarillado

Los números reflejan la magnitud del problema: en 2024, los operarios retiraron 118.000 toneladas de residuos sólidos del sistema de alcantarillado de Bogotá. En lo que va de 2025, la empresa reporta la extracción de cerca de 70.000 toneladas en toda la red, una cifra que da idea del esfuerzo operativo que supone contener los atascos.

De forma específica, solo en las rejillas de la PTAR Salitre se han retirado este año 160 toneladas de residuos, entre los que se cuentan miles de preservativos. La gerente de la entidad, Natasha Avendaño García, ha remarcado que una mala disposición de estos elementos acaba comprometiendo las instalaciones internas de las viviendas y la infraestructura de ciudad.

Este comportamiento tiene consecuencias técnicas y económicas. Las estaciones de bombeo se ven forzadas, los equipos fallan antes de tiempo y se encarecen las operaciones de limpieza. Para afrontarlo, la EAAB destinó $31.000 millones en mantenimiento preventivo y correctivo del alcantarillado sanitario y pluvial, de los cuales ya se han invertido $15.000 millones.

  • Atascos y bloqueos: estos residuos no se disuelven y terminan obstruyendo las tuberías.
  • Inundaciones en lluvias: las redes saturadas dificultan el desagüe y favorecen desbordamientos.
  • Contaminación de ríos y quebradas: la basura que no se retiene puede alcanzar cuerpos de agua y dañar ecosistemas.
  • Fallo de estaciones de bombeo: el exceso de sólidos fuerza la maquinaria y provoca paradas o averías.
  • Costes de operación al alza: más tiempo y recursos públicos para limpiar y reparar la red.
  • Malos olores y plagas: los residuos acumulados generan focos de insalubridad y atraen roedores e insectos.
  • Peor rendimiento en plantas de tratamiento: los sólidos interfieren en los procesos y restan eficiencia.
  • Riesgos sanitarios en barrios: los reboses exponen a la población a aguas contaminadas.

Cómo desechar correctamente en casa

La norma es clara: solo el papel higiénico va al inodoro. Todo lo demás —preservativos, toallitas, compresas, tampones, seda dental, bastoncillos o algodón— debe tirarse a la papelera, preferiblemente con bolsas cerradas para evitar malos olores.

Los materiales como el látex y muchas toallitas no son biodegradables en las condiciones de la red de saneamiento. Su persistencia provoca tapones que afectan primero a la vivienda y, acto seguido, a la calle y al barrio. Colocar un cubo en el baño y señalizarlo ayuda a cortar el problema de raíz.

En época de lluvias, cualquier obstrucción se nota más: la red trabaja con altos caudales y un atasco puntual puede desencadenar inundaciones. Revisar periódicamente los sifones del hogar y no utilizar el sanitarios como vertedero son hábitos que marcan la diferencia.

Mantenimiento e intervención en la ciudad

La inversión en mantenimiento de la EAAB sostiene limpiezas preventivas, succión de sedimentos, reposición de rejillas y atención de puntos críticos. Parte del plan se concentra en áreas próximas a moteles y zonas de ocio nocturno, donde se dispara la llegada de residuos íntimos.

Más allá de las brigadas y la maquinaria, el éxito depende del comportamiento ciudadano. Con pequeños gestos cotidianos, como usar la papelera del baño, se evita colapsar las tuberías, se protegen las plantas de tratamiento y se reducen costes públicos que podrían destinarse a otras mejoras urbanas.

La campaña vuelve a la calle con mensajes sencillos y directos, respaldados por datos y presencia en puntos de gran afluencia. Si el condón y las toallitas van siempre a la caneca, el sistema de alcantarillado responde mejor, se minimizan los atascos y la ciudad entera lo nota, especialmente cuando más llueve y el reto es mayor.

Hombre en la ducha
Artículo relacionado:
Higiene personal