Mientras que el sector del transporte representa un cuarto de las emisiones mundiales de CO2, los coches eléctricos aparecen cada vez más como una solución de futuro, incluso si de momento no son tan eficaces como los vehículos clásicos.
Todo esto podría cambiar en breve gracias al Quant e-Sportlimousine, un prototipo de supercar eléctrico revolucionario. Presentado en el mes de marzo pasado en el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra, este coche presenta unos rendimientos muy curiosos. Con sus 292 caballos debajo del capó, puede alcanzar una velocidad punta de 350 km/h. Pasa de 0 a 100 km/h en sólo 2,8 segundos, pese a su peso de 2,3 toneladas.
Qué es y cómo funciona su propulsión Nanoflowcell

El Quant e-Sportlimousine emplea un sistema de celda de flujo redox de NanoFlowcell, donde dos electrolitos líquidos (uno con carga positiva y otro negativa) circulan desde depósitos separados y pasan por una membrana que genera electricidad instantánea. Esa energía alimenta cuatro motores eléctricos, uno por cada rueda, con tracción total y gestión electrónica del par.
Además, utiliza supercondensadores como colchón de potencia para responder a picos de demanda. La clave no es “quemar” agua, sino usar una salmuera como medio para almacenar y liberar energía con rapidez y seguridad, sin materiales altamente tóxicos propios de algunas baterías.
- Depósitos: dos tanques de ~200 L cada uno (unos 400 litros en total).
- Capacidad del sistema divulgada: hasta 120 kWh y consumo de 20–30 kWh/100 km.
- Especificaciones reportadas del stack: ~600 V nominales y ~50 A con potencia continua de ~30 kW por módulo, combinados con supercondensadores para picos.
Prestaciones, chasis y diseño

Con una potencia combinada anunciada en el entorno de 925 CV, su aceleración de 0-100 km/h en 2,8 s rivaliza con los mejores superdeportivos. La velocidad punta comunicada alcanza hasta 350 km/h, y existen fuentes que citan cifras de 380 km/h en determinadas configuraciones.
Su carrocería mide alrededor de 5,25 m, con presencia de limusina deportiva al estilo de una Clase S baja y puertas tipo mariposa. Pese a sus 2.300 kg, el reparto de masa bajo y la entrega instantánea de par favorecen un manejo estable y silencioso, con frenada regenerativa.
Autonomía, recarga y ventajas operativas

Con sus 400 L de solución electrolítica, el sistema anuncia hasta 600 km de autonomía. Se puede “repostar” cambiando el electrolito en minutos o recargarlo por corriente eléctrica de forma más lenta. Entre sus ventajas: baja sensibilidad al frío, materiales menos peligrosos y potencial de larga vida útil del stack.
La tecnología también se ha asociado, por analogía, a usos aeroespaciales y a sistemas estacionarios para almacenamiento renovable, donde la seguridad y el escalado son críticos.
Homologación, colaboración industrial y precio
El e-Sportlimousine fue mostrado en el Salón de Ginebra y ha contado con colaboración tecnológica de firmas como Koenigsegg y Bosch. Ha recibido homologación para circular en Europa según comunicados públicos, un hito para una solución tan disruptiva.
Su precio estimado se sitúa en el rango de los hiperdeportivos: desde cifras cercanas a 1,2 millones de euros hasta valoraciones por encima de 1,7 millones de dólares, con producciones muy limitadas.
¿De verdad “funciona con agua de mar”? Matiz y el caso Quantino
En el lenguaje popular se habla de “agua salada”, pero en la práctica se emplean soluciones salinas formuladas para maximizar la eficiencia y proteger la celda. NanoFlowcell también ha presentado el Quantino, que utiliza bi-ION (electrolito propietario), un sistema de 48 V, consumos de 8–10 kWh/100 km y autonomía potencial superior a 1.000 km con depósitos de mayor capacidad (~2×350 L), enfocando seguridad y coste.
La propuesta del Quant e-Sportlimousine combina rendimiento extremo, una química de flujo redox con potencial de repostaje rápido y una imagen icónica de puertas mariposa. Más allá del espectáculo, su desarrollo ilustra una vía prometedora para almacenar energía renovable y repensar la movilidad de alto desempeño.