
El grupo catalán de fragancias, maquillaje y cosmética Puig Brands ha presentado sus cuentas del primer semestre de 2026, un periodo marcado por un crecimiento moderado pero sostenido en un contexto global complejo. La compañía, dueña de firmas como Carolina Herrera, Rabanne o Jean Paul Gaultier, ha logrado aumentar sus ventas netas un 2,4% en términos reportados, hasta los 2.354 millones de euros, y un 4,4% si se elimina el efecto de los tipos de cambio y otros ajustes.
Los resultados llegan en un momento clave para la multinacional, que acaba de cerrar su plan estratégico quinquenal y se prepara para presentar el nuevo rumbo en octubre. Además, la empresa ha vivido cambios en la cúpula directiva y ha descartado una posible fusión con el gigante estadounidense Estée Lauder, según han confirmado fuentes internas.
Cifras clave del primer semestre
El beneficio neto ajustado, que excluye partidas extraordinarias, alcanzó los 260 millones de euros, un 5,2% más que en el mismo periodo de 2025. Sin embargo, el beneficio neto reportado cayó un 4,4%, hasta los 263 millones, debido a costes extraordinarios derivados de transacciones y a una base comparativa desfavorable. El resultado bruto de explotación (ebitda) ajustado se situó en 460 millones, un 3,2% superior al del año pasado.
Por segmentos, Fragancias y Moda sigue siendo el motor del grupo, con 1.716 millones de ventas y un crecimiento del 3,8% a tipo constante, representando el 73% del total. Maquillaje facturó 359 millones, un 9,1% más, mientras que Cuidado de la piel alcanzó los 279 millones, con un alza del 2,3%. El margen bruto se mantuvo estable en el 75,5%, ligeramente por debajo del 75,8% del año anterior, lastrado por el impacto cambiario.

Impacto de la coyuntura global
La compañía ha señalado que la crisis en Oriente Medio ha restado 14 millones de euros a las cuentas del semestre, un 0,6% de las ventas totales, concentrado principalmente en el canal de venta en aeropuertos y tiendas duty free. Aun así, el consejero delegado, José Manuel Albesa, ha destacado que el impacto ha sido menor de lo previsto y que los mercados locales están mostrando recuperación.
En cuanto a los tipos de cambio, la debilidad del dólar estadounidense provocó un impacto negativo del 2,1% en las ventas reportadas, un lastre que ya se notó en 2025. Pese a ello, la región de Américas creció un 2,6%, impulsada por el buen comportamiento de Norteamérica en fragancias y maquillaje. Europa, Oriente Medio y África (EMEA) también avanzaron un 2,6%, hasta los 1.221 millones, mientras que Asia-Pacífico se disparó un 20,9%, gracias a un desempeño excepcional en todas las categorías.

Perspectivas y cambios en la dirección
Puig afronta la segunda mitad del año con la confianza de mantener su previsión de crecimiento por encima del mercado de la belleza premium, según ha explicado Albesa en la llamada con analistas. El grupo ha descartado una fusión con Estée Lauder y ha reforzado su equipo directivo con la creación de cargos regionales y por negocio. Marc Puig sigue como presidente ejecutivo, mientras que Albesa asumió el rol de consejero delegado en este semestre.
El flujo de caja libre se situó en 196 millones negativos, afectado por factores temporales en el capital circulante, pero la compañía mantiene una gestión disciplinada del capex, que representó el 3,3% de las ventas. Los analistas de Jefferies han calificado los resultados como ligeramente por encima de lo esperado, y la empresa confía en que la segunda mitad del año, con mayores inversiones en publicidad, consolide la tendencia positiva.
En definitiva, Puig cierra un semestre en el que ha sabido sortear las turbulencias geopolíticas y cambiarias, manteniendo un crecimiento sólido en sus principales segmentos y regiones. La apuesta por la internacionalización y la diversificación de categorías, junto con una dirección renovada, dibujan un horizonte de estabilidad para el grupo catalán en un mercado del lujo que aún busca recuperar el pulso.