Protocolo y vanguardia en los sombreros de Royal Ascot

  • Las normas de etiqueta exigen que los tocados en el Recinto Real tengan una base mínima de diez centímetros.
  • Kate Middleton ha acaparado todas las miradas rescatando un favorecedor diseño en color amarillo vibrante.
  • La moda española se abre paso en el hipódromo británico de la mano de firmas como Mimoki.
  • Este año conviven los diseños más extravagantes de inspiración surrealista con peinados de ondas naturales.

Sombreros espectaculares en Royal Ascot

Como cada mes de junio, la localidad de Berkshire se convierte en el epicentro mundial de la hípica y, sobre todo, de la moda más exclusiva. El hipódromo de Ascot ha vuelto a abrir sus puertas para celebrar una edición donde el despliegue de tocados y pamelas sigue siendo el verdadero alma de la fiesta. Aunque los purasangres corren por la pista buscando la gloria, en las gradas se libra una competición paralela por ver quién luce el accesorio más original o elegante, manteniendo viva una tradición que ya suma más de tres siglos de historia desde que la reina Ana fundara el recinto.

El ambiente que se respira en el Reino Unido durante estos días es único, mezclando la rigidez de la aristocracia con una creatividad que, a veces, parece no tener límites. No es solo una cuestión de etiqueta; es una exhibición de estatus y personalidad donde cada detalle cuenta. Desde las primeras horas de la jornada, los invitados desfilan con sus mejores galas, sabiendo que las cámaras estarán más pendientes de lo que llevan sobre la cabeza que de los propios resultados de las carreras de caballos. Es, posiblemente, el evento social donde la moda británica se muestra en todo su esplendor, con permiso de las grandes alfombras rojas internacionales.

Humphrey Bogart con sombrero Fedora
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Protocolo de vestimenta en Ascot

Para entrar en las zonas más exclusivas de Ascot, no basta con tener una invitación; hay que cumplir a rajatabla un código de vestimenta que ha permanecido casi inalterable desde el siglo XIX. En el prestigioso Royal Enclosure, las mujeres están obligadas a llevar sombreros o tocados con una base de al menos diez centímetros. Los famosos ‘fascinators’ —esos adornos más pequeños que se sujetan con una pinza o diadema— están terminantemente prohibidos en esta zona, reservándose para otros recintos menos estrictos como el Queen Anne o el Village.

Por su parte, los caballeros no lo tienen más fácil para pasar el filtro de seguridad. El protocolo dicta el uso de un chaqué en tonos negros, grises o azul marino, que debe combinarse obligatoriamente con un chaleco, corbata (las pajaritas están fuera de lugar) y un sombrero de copa. Esta rigidez estética, lejos de aburrir, ha servido para que el evento mantenga ese aire de distinción que lo diferencia de cualquier otra cita del calendario hípico europeo, donde el uso del calzado negro y la ausencia de tejidos transparentes en los vestidos femeninos son leyes no escritas que nadie se atreve a romper.

Kate Middleton y la apuesta por el amarillo

Kate Middleton con sombrero amarillo

Uno de los momentos más esperados de este año ha sido la aparición de la Princesa de Gales, quien ha vuelto a demostrar por qué es un referente de estilo global. Kate ha optado por un estilismo monocromático en amarillo vibrante, recuperando un diseño de la firma Roksanda que ya habíamos visto anteriormente. Este gesto de sostenibilidad, muy habitual en su armario, no le ha restado ni un ápice de protagonismo, ya que el color elegido es precisamente una de las tendencias más potentes de la temporada en toda Europa.

El accesorio principal de su look ha sido un tocado tipo plato o ‘saucer hat’ en el mismo tono, adornado con una delicada redecilla. Lo ha lucido de forma inclinada sobre un recogido bajo extremadamente elaborado, un peinado que requiere tiempo y destreza para que el sombrero se mantenga impecable durante toda la tarde. Junto al príncipe Guillermo, la pareja ha encabezado la representación de la familia real, dejando claro que, tras su ausencia en ediciones pasadas, siguen siendo los reyes indiscutibles de la elegancia en Berkshire.

Creatividad desatada: de la porcelana a los vegetales

Sombreros creativos y extravagantes

Más allá de la sobriedad de la realeza, el Ladies Day siempre nos regala las imágenes más locas del evento. Este año, la tendencia ha girado hacia esculturas portátiles inspiradas en la vida cotidiana. Se han visto sombreros que reproducían juegos de té completos, con sus tazas y platos de porcelana, desafiando cualquier ley de la gravedad. Otras asistentes han preferido rendir homenaje al campo británico con tocados que incluían zanahorias, espárragos y flores silvestres, demostrando que en Ascot el sentido del humor también tiene su hueco.

Incluso las propuestas más modernas han coqueteado con el brillo extremo, utilizando plumas con lentejuelas y estructuras metálicas que recordaban a auténticas obras de arte moderno. Aunque algunas voces indican que la moda actual se está alejando un poco de la osadía más surrealista para abrazar tendencias más sofisticadas y pulidas, lo cierto es que el espíritu de figuras icónicas como Gertrude Shilling sigue presente. En Ascot, pasar desapercibido es casi un pecado, y los asistentes se lo toman muy en serio para no defraudar a los miles de curiosos.

Talento español y nuevas tendencias de peinado

Moda española en Royal Ascot

La representación de nuestro país no ha pasado desapercibida en esta pasarela al aire libre. La experta en moda Natalia Cebrián ha apostado por el diseño ‘Made in Spain’ luciendo un tocado de la conocida firma madrileña Mimoki. Esta pieza, elaborada en sinamay y plumas, ha destacado por su elegancia, confirmando que la artesanía española está a la altura de los mejores sombrereros de Londres. Para darle todo el protagonismo al accesorio, optó por un moño pulido que realzaba la estructura de la pieza.

En cuanto al cabello, se ha notado un cambio de rumbo interesante. Frente a los clásicos moños tirantes, muchas invitadas han preferido la tendencia del ‘bare hair’ u ondas naturales. Hemos visto desde melenas sueltas con ligeras ondas románticas hasta trenzas laterales deshechas que aportan un aire más fresco y menos encorsetado al look final. Incluso el uso de redecillas del mismo tono del pelo se ha convertido en el truco favorito para fijar los peinados más complejos sin que se note ni un solo pelo fuera de su sitio.

Resumen de pamelas y tocados

El cierre de esta cita nos deja una mezcla fascinante entre el respeto a las normas centenarias y las ganas de innovar. Mientras los caballeros mantienen el listón alto con sus chaqués, las mujeres siguen encontrando en sus cabezas el lienzo perfecto para expresar su creatividad, ya sea mediante pamelas clásicas o estructuras que parecen salidas de un sueño. Royal Ascot se reafirma como ese lugar especial donde el protocolo no frena la imaginación, sino que la impulsa a niveles que difícilmente se ven en otros lugares del mundo, manteniendo el amarillo y los tonos pastel como los grandes triunfadores cromáticos de esta edición.


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