El Teatro Campoamor de Oviedo vivió una jornada marcada por la institucionalidad y los gestos simbólicos: por primera vez, la Princesa Leonor fue quien clausuró la ceremonia de los Premios Princesa de Asturias, una intervención tradicionalmente reservada al Rey. El auditorio respondió con una ovación prolongada a un acto que, además de solemne, dejó varios momentos para el recuerdo.
En su intervención, Felipe VI subrayó su voluntad de seguir acompañando a la Fundación y a Asturias, pero también su propósito de ceder progresivamente espacio a la heredera. El monarca puso el acento en la educación en valores como base de la vida democrática, una idea que enlazó con el espÃritu de los galardones y con el ambiente de expectación que, un año más, convirtió a Oviedo en epicentro cultural.
Una clausura histórica en el Campoamor

La imagen de la heredera cerrando el acto fue algo más que una novedad protocolaria: confirmó el paso de testigo en un evento de alto valor simbólico para España. La ovación final, la atención a cada premiado y la cercanÃa mostrada en el escenario reflejaron el tono de una edición con énfasis en el compromiso cÃvico y el papel de la cultura, la ciencia y el deporte en la sociedad.
Con el Campoamor como escenario y el público en pie, el cierre de Leonor actuó como colofón a una gala que mantuvo el ritmo habitual: alfombra azul, discursos de los galardonados y posterior recepción en el histórico Hotel de la Reconquista. La cita, que arrancó a las 18.10 (hora peninsular), estuvo presidida por los Reyes, con la Princesa de Asturias y la Infanta SofÃa ocupando un lugar destacado en el protocolo.
Cartas personales a los galardonados
La Princesa introdujo un gesto muy aplaudido: remitió una carta individual a cada uno de los ocho premiados. Desde una mirada generacional y con guiños a su propia experiencia, puso en valor la pausa y la reflexión que permiten los mensajes escritos frente a la inmediatez digital.
Entre esas misivas, la dirigida a Mario Draghi destacó su liderazgo en momentos delicados para el proyecto europeo desde el Banco Central Europeo. A Serena Williams, reconocida en Deportes, la elogió por transformar el tenis e hizo referencia a la complicidad entre hermanas, una sintonÃa que la propia deportista reivindica a menudo.
También hubo menciones especiales para la genetista Marie-Claire King por su contribución a la comprensión de los genes asociados al cáncer y por su labor humanitaria; para la fotógrafa Graciela Iturbide, cuya obra inspiró a la heredera; para el filósofo Byung-Chul Han, cuyas ideas invitan a la calma y a la lectura profunda; y para Eduardo Mendoza, a quien agradeció su capacidad para conectar con los jóvenes y despertar la curiosidad.
Valores y convivencia, en el centro
En el tramo final, la Princesa insistió en que la convivencia es ardua pero imprescindible, apelando a la libertad, la justicia y el respeto como pilares compartidos. Reclamó salir de las trincheras y reconocer al que piensa diferente para reconstruir la confianza, un mensaje que resonó en un auditorio atento a los matices.
La llamada a lo esencial incluyó una mirada social: no olvidar a quienes atraviesan situaciones difÃciles, y reivindicar la empatÃa como punto de partida para el progreso compartido. El discurso se erigió asà en una defensa de la democracia cotidiana, de tono sereno y sin estridencias.
La mirada de los premiados
El economista y ex presidente del BCE Mario Draghi dibujó un panorama internacional complejo, con la vuelta del poder duro, tensiones geopolÃticas y retrocesos en compromisos climáticos. Defendió un federalismo pragmático capaz de actualizar las reglas para que Europa gane capacidad de respuesta, atraiga a los jóvenes y actúe por ambición y no por miedo al declive.
La fotógrafa Graciela Iturbide compartió una reflexión sobre su medio: la imagen como interpretación de la realidad, la fuerza del azar y una vocación sin fronteras. Reivindicó la libertad de creación y subrayó que sus obras emblemáticas ya forman parte del imaginario colectivo, con una mirada que trasciende etiquetas y reivindica el arte como lenguaje universal.
La gala: protocolo, horarios y momentos
La jornada combinó solemnidad y cercanÃa. Desde la alfombra azul desfilaron personalidades de las artes, la ciencia, el deporte y los medios, con imágenes que dieron la vuelta a España. No faltaron anécdotas, como el cuidado de los estilismos o el pulso del directo antes de entrar al teatro, con Serena Williams acaparando miradas.
Hubo momentos de protocolo reseñables: la Princesa Leonor, con naturalidad, ayudó a la reina SofÃa en varios desplazamientos y corrigió posiciones discretamente para ajustar el ceremonial. En la sala, se vieron gestos de emoción y complicidad entre los miembros de la Familia Real y los asistentes, en una noche con carga simbólica y emotiva.
Tras los discursos, las gaitas sonaron a la salida de los premiados, manteniendo una tradición que subraya el vÃnculo entre los galardones y Asturias. Más tarde, en el Hotel de la Reconquista, los Reyes se reunieron con los distinguidos y con representantes del mundo institucional y cultural.
Próxima cita: Pueblo Ejemplar
La agenda de la Princesa continúa con la entrega del Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias, que en esta edición distingue a Valdesoto (Siero). Será la primera vez que la heredera asuma ese cometido, un paso que consolida su creciente protagonismo institucional y su conexión con el territorio.
Quiénes han sido distinguidos
La lista de premiados reunió nombres de gran proyección internacional. Entre ellos, Serena Williams en Deportes; Mario Draghi, referente europeo; la fotógrafa Graciela Iturbide; la genetista Marie-Claire King; el filósofo Byung-Chul Han; el escritor Eduardo Mendoza; y el sociólogo Douglas Massey, además de otros reconocidos por su trayectoria y aportaciones a sus disciplinas.
Con el Campoamor como telón de fondo, esta edición dejó una estela de mensajes claros: renovación institucional, sentido de comunidad, defensa de la cultura como bien común y una mirada europea consciente de sus retos. Una gala sobria y muy medida que retrata el momento de los premios y el papel que están llamados a jugar en los próximos años.