Pata de gallo

Pata de gallo

El diseño pata de gallo es imperecedero, hasta el punto de que podríamos decirte que sobrevive al margen de las tendencias de la moda. Vayan por donde vayan los pasos de esta, el famoso tejido estampado vuelve cada cierto tiempo.

Quizá se deba a que siempre resulta elegante o a que ha sabido modernizarse. De hecho, en sus orígenes solo combinaba el blanco y el negro, pero, con el paso del tiempo, ha incorporado otros colores más acordes a las últimas tendencias. Para que decidas comprarte una prenda con este diseño, vamos a explicarte todo lo que necesitas saber acerca de la pata de gallo.

Historia del tejido pata de gallo

Patrón de pata de gallo

Un patrón de pata de gallo

Los orígenes del pied de poule, según los cánones de la moda francesa, se encuentra en las tierras bajas escocesas. Los nativos de la zona tejían sus ropas con lana de sus ovejas que trenzaban alternando bandas de cuatro hilos claros con otros tantos oscuros.

Ya en el siglo XIX, uno de los adalides de la moda masculina, el Príncipe de Gales, hijo de la Reina Victoria, incorporó este tejido a sus prendas convirtiéndolo en símbolo de la elegancia masculina. Sin embargo, fue cayendo en desuso al paso que cambiaban las tendencias de la moda.

Curiosamente, sería un familiar de aquel, el duque de Windsor, quien, ya en los años treinta del siglo pasado, devolviera a la actualidad la pata de gallo. Sin embargo, en este caso se trataba de una variante denominada glen paid. Quizá en honor de la primera persona famosa que la llevó, también se empezó a conocer como Príncipe de Gales.

Fue por entonces cuando De Pinna, una tienda de alta costura de Nueva York, comenzó a vender prendas de esta línea en Estados Unidos. Al mismo tiempo, la pata de gallo se incorporaba al vestuario femenino gracias a la mítica Cocó Chanel primero y, más tarde, a Christian Dior.

En fin, posteriormente, este diseño fue utilizado por creadores de moda tan famosos como Alexander McQueen. Pero, en general, la pata de gallo nunca ha desaparecido de los armarios. Y, como te decíamos, vuelve cada cierto tiempo para vivir una nueva edad de oro.

¿Cómo es el tejido pata de gallo?

Zapatillas

Zapatillas con estampado pata de gallo

Si no te suena por su nombre, seguramente lo habrás visto aquí o allá. Porque está presente en la ropa de hombre y de mujer, pero también en complementos como zapatillas e incluso en tapicería de muebles y de los asientos de los coches.

En cualquier caso, se caracteriza por un patrón de formas simétricas que se configura en torno a cuatro puntos regulares. Así, forma una especie de cuadros partidos que se repiten. Respecto a los colores, también lo distingue la combinación de dos tonos. En su origen, eran el blanco y el negro. Pero, como te decíamos, las nuevas modas han incorporado otros muchos hasta el punto de que puedes encontrar prendas de este estilo con cualquier mezcla de colores.

El paso del tiempo también ha ido añadiendo variedades al estampado pata de gallo. Una de las más audaces es la que aumenta considerablemente el tamaño de los cuadrados. Más clásico es el Príncipe de Gales, que ya te hemos citado, y el tartán.

Este último se conoce, igualmente, como tejido ajedrez porque, justamente, aumenta mucho las dimensiones de los cuadros. Sin embargo, es diferente el llamado Paisley o estampado de Cachemira. En su caso, coincide en que también incluye estampas, pero son de formas variadas. Por ejemplo, lágrimas o almendras. Menos usado para las grandes prendas de ropa, en cambio puedes verlo en numerosos diseños de alfombras o complementos como pañuelos, corbatas o chales.

Por otra parte, hay algunas peculiaridades de este estampado que debes conocer si tienes intención de comprar algo que lo lleve. Vamos a hablarte de ellas.

Singularidades del estampado pata de gallo

Tapicería de pata de gallo

Pata de gallo en la tapicería de un coche

En primer lugar, te diremos que no es un estilo para todo el mundo. Si quieres tener un aspecto juvenil, seguramente te hará parecer mayor porque resulta serio. Asimismo, al tratarse de un diseño llamativo, puede hacer que los demás se fijen en él y no en otras prendas o complementos que lleves.

Igualmente, la abundancia de cuadros puede provocar ilusiones ópticas en el que mira. Respecto a ello, debes saber qué tipo de estampado tienes que llevar en función de tu aspecto físico. Está comprobado que las cuadrículas grandes hacer parecer más relleno, mientras que las pequeñas estilizan.

En cualquier caso, el tejido pata de gallo es todo un clásico que refleja elegancia en quien lo lleva. Asimismo, por su carácter formal, resulta muy apropiado para utilizar en el trabajo o en eventos con cierta ceremonia. Pero es imprescindible que sepas combinarlo.

Cómo combinar este estampado

Sombrero

Detalle de un sombrero de pata de gallo

La norma básica a la hora de mezclar este tejido con otras prendas es no hacerlo con otras de patrones variados. Es decir, con otros tipos de ropa que presenten cierta fantasía. En otras palabras, si llevas una chaqueta de pata de gallo, no la combines con una camisa de dibujos.

Lo mismo podemos decirte en cuanto al pantalón. Es más adecuado que tanto una como otro sean lisos, de un color. Si pones la chaqueta estampada con una camisa igual, parecerás demasiado recargado e incluso mirarte puede despistar. Solo hay una excepción a esta norma: el traje. En este caso, te quedará muy elegante llevar tanto el pantalón como la americana de pata de gallo. Incluso podríamos decir que es un estilo bastante audaz.

Volviendo a los pantalones, si la chaqueta lleva este estampado, puedes utilizarlos de cualquier tipo, depende de la situación. La regla básica es, como te indicábamos, que sean de un solo color. No obstante, al margen de esta, puedes ponerte un pantalón de vestir si vas a un acto de cierta etiqueta. Pero también puedes usar uno de tipo chino o incluso vaquero cuando estás en un entorno más relajado.

En conclusión, el tejido pata de gallo es sinónimo de elegancia. No en balde, ha estado presente en la moda de los dos últimos siglos volviendo de manera cíclica. Pero ten cuidado al combinarlo. Procura hacerlo siempre con prendas lisas, de un solo color. Aplicando esta norma, anímate a utilizar la pata de gallo y verás como triunfas.


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