
En un momento en el que la electrificación acapara titulares, Repsol y Horse Powertrain han decidido poner el foco en otra vía para recortar emisiones: un motor híbrido diseñado para funcionar exclusivamente con gasolina de origen 100% renovable. Su propuesta, bautizada como HORSE H12 Concept, no pretende sustituir al coche eléctrico, sino sumar una alternativa inmediata de motores híbridos para el vasto parque de vehículos de combustión que sigue circulando por Europa.
El desarrollo se ha llevado a cabo entre el Repsol Technology Lab de Móstoles (Madrid) y los equipos de ingeniería de Horse en su planta de Valladolid, dos enclaves que concentran buena parte del esfuerzo industrial y de I+D de este proyecto. El resultado es un sistema de propulsión híbrido de nueva generación que persigue reducir de forma notable tanto el consumo de combustible como las emisiones de CO₂ en el transporte por carretera.
Un motor híbrido pensado para gasolina 100% renovable
El corazón del proyecto es el HORSE H12 Concept, un motor híbrido de última generación concebido desde el inicio para trabajar con gasolina renovable. No se trata de adaptar un propulsor existente, sino de rediseñar el conjunto para exprimir al máximo las propiedades de un combustible producido a partir de residuos.
Este motor representa una evolución profunda del bloque HR12 de Horse, con modificaciones en el sistema de combustión, la relación de compresión y la gestión de los gases de escape. Sobre esa base térmica se integra un sistema híbrido que aprovecha la parte eléctrica para mejorar la eficiencia energética global, especialmente en entornos urbanos y fases de baja carga.
Durante la presentación en el Repsol Technology Lab, las compañías mostraron el funcionamiento real de un prototipo de vehículo equipado con este propulsor e impulsado con gasolina 100% renovable. El demostrador, montado sobre una carrocería de serie, permitió comprobar en condiciones de uso cómo se combinan la parte eléctrica y la de combustión para contener el gasto de carburante.
Repsol y Horse enmarcan este desarrollo en un enfoque de neutralidad tecnológica, es decir, dejar que convivan diferentes soluciones (eléctricas, híbridas, combustibles renovables, hidrógeno, coches solares, etc.) para acelerar la reducción de emisiones sin limitarse a una sola vía. A su juicio, esta estrategia encaja mejor con la realidad de un parque móvil europeo donde predominan, con mucha diferencia, los motores de combustión.
Consumos por debajo de 3,3 l/100 km y eficiencia del 44,2%
Uno de los datos que más destacan las compañías es el consumo homologado: el sistema híbrido del HORSE H12 Concept consigue reducir el gasto de combustible hasta un 40% respecto a un vehículo convencional equivalente, situándolo por debajo de 3,3 litros cada 100 kilómetros según el ciclo europeo WLTP.
Para alcanzar estas cifras, el motor incorpora una relación de compresión de 17:1, un sistema de recirculación de gases de escape (EGR) de nueva generación, un turbocompresor optimizado y un encendido de alta energía. Todo ello contribuye a mejorar la combustión y a extraer más energía útil de cada gota de carburante.
Según los datos facilitados por los equipos técnicos, la eficiencia térmica máxima del propulsor se sitúa en el 44,2%, un valor muy elevado para un motor de combustión destinado a aplicaciones de turismo y que lo coloca en la parte alta de la tabla en términos de rendimiento energético.
La parte híbrida no se limita a apoyar al motor térmico: la caja de cambios específica, la gestión electrónica del sistema y el uso de lubricantes de baja fricción desarrollados por Repsol se orientan a reducir pérdidas internas y optimizar en cada momento si conviene más utilizar el motor eléctrico, el de combustión o ambos a la vez.
Esa combinación de mejoras permite que, frente a los alrededor de 5,5 litros a los 100 kilómetros de un turismo actual comparable, el consumo se aproxime a los 3,3 litros en condiciones de homologación WLTP. Sobre el papel, se trata de un salto de eficiencia difícil de conseguir sin recurrir a un rediseño profundo del sistema de propulsión.
Gasolina de origen 100% renovable a partir de residuos
La otra pieza clave del proyecto es el combustible. Repsol ha desarrollado una gasolina 100% renovable específica, producida a partir de residuos orgánicos como aceites de cocina usados o restos agrícolas y forestales, entre otras materias primas recogidas en la normativa europea de energías renovables.
El proceso se encuadra dentro de la llamada economía circular: los residuos que en origen capturaron CO₂ de la atmósfera se transforman en un carburante que, al quemarse, libera una cantidad de CO₂ equivalente. El balance neto durante el uso del vehículo se aproxima así a cero, siempre según los planteamientos facilitados por la compañía.
Repsol subraya que estos combustibles renovables cumplen las especificaciones técnicas exigidas por la industria del automóvil y por la regulación europea, lo que permite emplearlos en motores de combustión convencionales sin modificaciones importantes. En el caso del HORSE H12 Concept, la gasolina se ha ajustado de forma específica para maximizar el rendimiento del conjunto híbrido.
En paralelo a este desarrollo, la energética está desplegando ya combustibles renovables en su red de estaciones de servicio en España y Portugal. En la actualidad, una treintena de gasolineras suministra gasolina 100% renovable y aproximadamente la mitad de la red ofrece algún tipo de biodiésel, lo que indica que la infraestructura para escalar este tipo de soluciones comienza a estar disponible.
Desde el Repsol Technology Lab se insiste en que no es una promesa a largo plazo, sino una opción que ya se puede fabricar y distribuir hoy, siempre que exista un marco regulatorio que ofrezca visibilidad a la inversión y a la producción de estos carburantes de nueva generación.
Impacto en emisiones: hasta 1,77 toneladas menos de CO₂ al año
Más allá de la teoría, las compañías han puesto sobre la mesa cifras concretas. Para un turismo de tamaño medio que recorra unos 12.500 kilómetros al año, un motor HORSE H12 Concept alimentado con gasolina 100% renovable podría recortar alrededor de 1,77 toneladas de CO₂ anuales frente a un vehículo equivalente con motor de combustión convencional y combustible fósil.
Esta reducción se debe a dos factores que actúan en paralelo: por un lado, la alta eficiencia del sistema híbrido, que reduce el consumo de combustible alrededor de un 40%; por otro, el origen renovable de la gasolina, cuyo balance de emisiones netas durante el uso es muy inferior al de los carburantes tradicionales.
En la presentación en Móstoles se mostró un vehículo demostrador equipado con el motor y con la gasolina Nexa 95 renovable de Repsol, con el que se han realizado pruebas tanto en banco como en carretera. Según los datos compartidos, el comportamiento en condiciones reales respalda los resultados obtenidos en laboratorio.
Las propias compañías comparan el impacto ambiental de esta solución con el de un coche eléctrico que se alimenta con energía de origen renovable, al menos en lo que se refiere a emisiones de CO₂ durante la fase de uso. Eso no elimina la necesidad de seguir extendiendo la movilidad eléctrica, pero sí apunta a que existe margen para reducir huella climática en los vehículos de combustión que seguirán en circulación durante años.
Otro elemento relevante es que no se exige renovar por completo el parque automovilístico para empezar a notar los efectos. En un escenario de transición lenta, la posibilidad de aprovechar motores y vehículos ya existentes, combinados con combustibles renovables, se plantea como una vía para ganar tiempo mientras se despliegan otras tecnologías.
Europa, parque de combustión y neutralidad tecnológica
Todos estos movimientos hay que situarlos en el contexto europeo. Cerca del 97% de los vehículos que circulan hoy en Europa siguen siendo de combustión interna, lo que limita el impacto inmediato de la electrificación pura sobre el conjunto de las emisiones del transporte.
Ante esta realidad, Repsol y Horse defienden que apostar únicamente por una tecnología podría ralentizar la reducción global de emisiones. Su propuesta pasa por una neutralidad tecnológica que permita avanzar a la vez en vehículos eléctricos, híbridos, extensores de autonomía y combustibles de baja huella de carbono, adaptando las soluciones a las necesidades de cada país y usuario.
Los directivos implicados en el proyecto han repetido una idea: “el enemigo es el CO₂, no la tecnología”. Con esta frase pretenden subrayar que, más que fijar un ganador de antemano, la prioridad debería ser impulsar todas las herramientas capaces de reducir emisiones de forma efectiva y en plazos razonables.
La colaboración entre una energética como Repsol y un especialista en sistemas de propulsión como Horse también tiene una lectura industrial. Ambas empresas destacan que Europa dispone de capacidad técnica y de fabricación para desarrollar soluciones competitivas y escalables, evitando depender en exclusiva de tecnologías importadas o de cadenas de suministro complejas.
En ese sentido, el motor híbrido con gasolina 100% renovable se presenta como una forma de aprovechar la infraestructura ya existente de refinerías, redes de distribución de combustible y plantas de fabricación de motores, transformándolas paulatinamente sin partir de cero.
Desarrollo en España: Valladolid y Móstoles como ejes
El HORSE H12 Concept no es un proyecto de laboratorio aislado en otro continente, sino un desarrollo con sello español. Los equipos de Horse Technologies en Valladolid se han encargado del diseño del motor de combustión y de su integración en el sistema híbrido, mientras que el Repsol Technology Lab en Móstoles ha liderado el desarrollo del combustible renovable y los lubricantes específicos.
En Valladolid, los ingenieros han trabajado en profundidad sobre el bloque HR12, ajustando cámara de combustión, geometría interna, gestión del turbo y parámetros de control para lograr una combustión más eficiente y con menos pérdidas. Al mismo tiempo, se ha optimizado la transmisión híbrida para sacar partido de la parte eléctrica en las fases donde resulta más ventajosa.
El centro de Móstoles, con sus laboratorios y plantas piloto, ha sido el escenario de las pruebas con diferentes formulaciones de gasolina renovable, hasta dar con una combinación que cumpla tanto los requisitos de la normativa europea como las exigencias de durabilidad y rendimiento del motor.
En esa instalación madrileña se celebró también la presentación oficial ante medios y profesionales, donde se pudo ver de cerca el motor, el sistema híbrido completo y el vehículo demostrador en funcionamiento. Las pruebas en banco y en pista han servido para validar la viabilidad técnica antes de plantear una posible industrialización a mayor escala.
Los responsables de las compañías consideran que, si se dan las condiciones regulatorias adecuadas y la demanda acompaña, este tipo de motores podría llegar a producción en los próximos años, aunque todavía no se han anunciado plazos firmes ni modelos concretos que vayan a incorporarlo.
Un proyecto alineado con los objetivos climáticos europeos
En el plano político y regulatorio, Repsol y Horse sitúan este desarrollo dentro de la agenda climática europea. El HORSE H12 Concept se presenta como una herramienta adicional para avanzar hacia los objetivos del Pacto Verde Europeo, que persigue la neutralidad climática a mitad de siglo.
Las compañías insisten en la necesidad de contar con una regulación “clara y ambiciosa” que reconozca el papel de los combustibles renovables y de los motores ultraeficientes en la descarbonización del transporte por carretera. Reclaman que la revisión de las normas de CO₂ para vehículos ligeros tenga en cuenta estas tecnologías más allá de 2035.
Desde su punto de vista, un marco basado en la neutralidad tecnológica facilitaría la inversión industrial y la innovación, al no cerrar la puerta a soluciones que puedan complementar a la electrificación, especialmente en segmentos donde la batería sigue planteando retos (largas distancias, ciertas flotas profesionales, zonas con infraestructura limitada, etc.).
Organismos como la patronal de fabricantes o diferentes actores del sector subrayan que, mientras las ventas de híbridos (enchufables y no enchufables) crecen con fuerza, los motores de combustión seguirán teniendo un peso relevante durante años. En ese contexto, la combinación de un motor de alta eficiencia con combustibles renovables se ve como una manera de reducir el impacto del parque actual sin esperar a un cambio total de flota.
Aunque el debate regulatorio sobre el futuro de los motores de combustión en Europa sigue abierto, proyectos como el de Repsol y Horse muestran que la industria continúa explorando vías intermedias entre el coche térmico clásico y la electrificación completa, con el foco puesto en recortar emisiones de forma medible y en el corto plazo.
Todo este trabajo conjunto alrededor del HORSE H12 Concept apunta a un escenario en el que los motores híbridos capaces de funcionar con gasolina 100% renovable se conviertan en una pieza más del puzle de la movilidad baja en carbono en Europa. No sustituyen por sí solos al vehículo eléctrico ni resuelven todos los desafíos del transporte, pero sí abren la puerta a aprovechar las infraestructuras actuales y el conocimiento industrial para reducir consumo y emisiones desde ya, mientras otras tecnologías siguen madurando.