Un día más presentamos las colecciones menswear para ayudaros a estar en la última en cuestión de moda este otoño. De hecho hemos encontrado los mejores modelos de jerseys de lana tricotada, y que son tendencia esta temporada.
Más “retro” que los cardigans y más cálidos que un trench corto, los jerseys de lana tricotada forman parte de los elementos trendy que deben estar en todo fondo de armario que se precie para este otoño. Además de ser cálidos y cómodos, estos jerseys permiten alternar con un modelo de sweat que se ve en todas partes estas últimas temporadas y dar ese toque elegante a vuestro look.
Encontraremos este tipo de jerseys en muchas casas de moda. La prestigiosa marca Sacai ofrece por ejemplo un excelente cardigan azul oscuro de malla trenzada. Mucho más asequible es el jersey beige de Asos que además se adapta perfectamente a una silueta casual, o a un traje smart.
Para cambiar del modelo ordinario, monocromo de cuello redondo, no dudéis en elegir un jersey de cuello de cisne con algunos estampados coloristas. La creación Scoth & Soda o el modelo de rayas de Moncler W se desmarcan por ejemplo de lo que habitualmente se ve por ahí. Pero lo mejor está en elegir un jersey “híbrido”, donde sólo la parte alta parece tricotada, como el jersey de Antony Morato o el de Jack Wills.
Jerséis de lana tricotada: por qué son un básico
Transpiración, aislamiento y durabilidad convierten al punto en una inversión segura. La lana merina, alpaca o mezclas con algodón aportan calidez sin exceso de peso y una caída que estiliza bajo blazers, abrigos o parkas. En un armario cápsula, un buen suéter de punto funciona con el 99% del vestuario: jeans, sastrería, faldas midi o incluso sobre vestidos lenceros para darles una segunda vida en meses fríos.

Tendencias clave en punto que arrasan en otoño
– El jersey marrón se consolida como pieza comodín: neutro, elegante y muy versátil para elevar básicos o suavizar tonos vibrantes.
– Cuello tipo polo en punto fino o medio: suma aire depurado y se integra con faldas, vaqueros o pantalón de traje.
– ‘Foulard’ integrado: jerséis con cuello estilo fular o bufanda incorporada, el toque cool que abriga sin accesorios extra.
– Rombos (argyle) en clave clásica o renovada: guiño preppy que funciona de la oficina al fin de semana.
– Cárdigan “de abuela”: siluetas relajadas, botones visibles y tacto suave para capas fáciles y elegantes.
Además, el espíritu cozy protagoniza la calle: suéteres oversized, texturas suaves y colores cálidos que llevan la sensación de confort más allá del sofá. Trucos rápidos: combinar con pantalones cómodos o faldas midi, jugar con accesorios (cinturones, pañuelos finos, broches) y alternar texturas para looks ricos sin complicación.
Las pasarelas han impulsado versiones nada obvias: cropped (visto en firmas clásicas), bufanda incorporada (siluetas envolventes), oversize con volumen en mangas, cut-out calculados y bordados románticos; incluso juegos de texturas mixtas que contraponen punto con tejidos ligeros.

Diseños y detalles que marcan la diferencia
– Asimetrías en escotes, bajos o una sola manga para un efecto moderno.
– Cut-out en hombros o escote que suman personalidad sin perder funcionalidad.
– Cropped a la cintura para equilibrar con tiro alto.
– Aplicaciones 3D: pedrería, perlas, flores tejidas, flecos, volantes o broches que crean frunces.
– Híbridos polo-jersey y polos de punto estructurados.
– Texturas con hilos metalizados o pelo sintético de efecto suave.
– Estampados en rombos y animal print (especialmente leopardo) como acento de tendencia.
En el universo del “qué comprar”, destacan opciones con flecos, strass o brillos, volantes, lazos, acabados metalizados, inspiración cricket con V marcada, bordados de flores, cuello bobo y cuellos chimenea o cremallera XL. Muchas firmas incorporan bufanda integrada, ochos con flecos y propuestas asimétricas que elevan el básico.
15 ideas de looks con jerséis de punto
- Embellecido + pantalón ancho de pinzas + botines.
- Con frunces y broche + pantalones de cuero anchos + botines negros.
- Crop + anchos de cintura alta + cinturón + bailarinas.
- Oversize efecto pelo + falda midi plisada + botas de tacón.
- Con borlas + pantalones blancos + botines burdeos.
- Con botonadura frontal + piel acampanada + stilettos.
- Con bufanda incorporada + vaqueros crop + zapatos de tacón.
- Crop de cuello alto + pantalón de ante + mules.
- Con mangas XL + falda midi cruzada + cinturón fino + destalonados.
- Tipo polo + falda midi de piel + tacón con pulsera.
- Cut-out + pantalones de pinzas + cinturón + zapatos mesh.
- Bordado + falda cruzada de tablas + cinturón + botas lace-up.
- Oversize bordado + pinzas de cintura alta + cinturón + sandalias.
- Oversize + culotte plisado + deportivas.
- Con bufanda + falda larga denim + zuecos estampados.

Otras corrientes imprescindibles
Artesanía y punto con carácter
El punto hecho a mano también manda: el suéter de un solo hombro aporta movimiento, el twin-set recupera la elegancia coordinada y el jacquard luce diseños complejos con cuidado especial de lavado y secado en horizontal. El cárdigan con guiño grunge suma capas, texturas y una actitud auténtica, ideal con vaqueros, camisas de franela o botas robustas.
Materiales, ajuste y cuidado
Apuesta por merino para suavidad y regulación térmica, alpaca para máxima calidez, mohair para halo ligero y mezclas con algodón o fibras técnicas que mejoren resistencia. Prioriza patrones equilibrados en hombros y largo, y revisa el gramaje según capas. Para mantenerlos impecables: lavado delicado (preferible a mano o ciclo lana), detergente neutro, secar en horizontal y peinar bolitas con peine específico o piedra pómez textil.
Con una paleta que va de los neutros cálidos a toques vibrantes y una variedad de cuellos (redondo, cisne, polo, pico, chimenea), el jersey de lana tricotada sigue siendo el aliado más versátil del armario: práctico, elegante y listo para adaptarse a cualquier plan del otoño.