Las tendencias malditas de 2017 (o cómo jugarte el todo por el todo con tus looks)

Abrigo Cristóbal de Balenciaga

Estas ideas probablemente no reciban el abrazo de las masas jamás. Tendencias malditas desde su concepción por romper todos los esquemas establecidos y adelantarse a su tiempo.

La sociedad no está preparada para normalizar estas propuestas, al menos todavía, lo que no quiere decir que no debamos seguirlas. Sin duda, una excelente manera de arriesgar más con tus looks en 2017 y de asegurarte el no pasar desapercibido.


Estilizar el cuello

Gucci Resort 2017

Gucci Resort 2017

En 2016, las casas de moda decidieron sacar más partido al cuello masculino. Las bandanas y los chokers tomaron las pasarelas para recordarnos cuán infrautilizada ha estado esta parte del cuerpo masculino por la moda contemporánea. Sin embargo, eso no ha sido suficiente. Estos complementos (especialmente los chokers) han fracasado en su trayecto desde las pasarelas y las revistas de moda hasta la calle. Siguen siendo casi exclusivos de fashionistas y tribus urbanas. Y el año que viene no se prevé que la situación cambie.


Los volúmenes


Balenciaga primavera/verano 2017

Balenciaga primavera/verano 2017

Como ya hiciera Cristóbal Balenciaga durante su reinado, el nuevo director creativo de la casa, Demna Gvasalia, separa la ropa del cuerpo para invitarnos a vivir dentro de los volúmenes que él crea. La forma natural del torso masculino desaparece sin dejar rastro en el interior de grandes chaquetas geométricas. Una forma vanguardista de entender la sastrería que, de terminar normalizándose, será dentro de años o quizá décadas. El año que viene desde luego que no.


Los monos

Robert Geller primavera/verano 2017

Robert Geller primavera/verano 2017

Robert Geller o el español Pablo Erroz son sólo algunos de los diseñadores que han incluido el mono en sus colecciones masculinas para el próximo año. Pero no hace falta hacer una encuesta para saber que los monos no entran en los planes de vestuario de la mayoría (a excepción de los pilotos de aviación y los mecánicos de automóviles). Otra apuesta interesante con la que, desafortunadamente, sólo se atreverá una minoría. ¡Nos encantaría ver más monos por la calle!


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