Las mejores series de Charlie Hunnam y su increíble trayectoria

  • Charlie Hunnam ha pasado de icono LGBTQ+ en Queer as Folk a antihéroe de culto como Jax Teller en Hijos de la Anarquía.
  • Su papel como Ed Gein en Monstruo: La historia de Ed Gein confirma su capacidad para encarnar personajes reales extremos y perturbadores.
  • Series como Undeclared, Shantaram y la futura Criminal muestran su versatilidad y su adaptación a la era del streaming.
  • Su sólida carrera en cine y su faceta de guionista refuerzan un perfil creativo que va mucho más allá de un solo gran papel televisivo.

mejores series de Charlie Hunnam

Charlie Hunnam se ha ganado un hueco de honor entre las grandes estrellas de la televisión moderna: del drama motero más salvaje a thrillers biográficos en clave de true crime, su carrera en series es mucho más rica de lo que muchos creen. Aunque gran parte del público le pone cara por su papel de Jax Teller en Sons of Anarchy, lo cierto es que su filmografía televisiva y cinematográfica está llena de personajes complejos, arriesgados y muy diferentes entre sí.

El éxito reciente de la antología de Ryan Murphy sobre asesinos en serie, en la que Hunnam se mete en la piel del aterrador Ed Gein en Monstruo: La historia de Ed Gein, ha vuelto a poner su nombre en primera línea. Esta nueva etapa se suma a una trayectoria que empezó en la televisión británica de finales de los 90, que pasó por la comedia universitaria, el drama LGBTQ+ pionero y, por supuesto, por una de las series de culto más potentes de la última década: Hijos de la Anarquía. Vamos a repasar sus mejores series, el contexto de cada una y cómo encajan en una carrera que también incluye cine, videojuegos y premios.

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Monstruo: La historia de Ed Gein

Charlie Hunnam series true crime

La tercera entrega de la antología criminal de Ryan Murphy ha elegido a Charlie Hunnam para interpretar a uno de los asesinos en serie más perturbadores de la historia estadounidense: Ed Gein, conocido como el carnicero de Plainfield. Esta saga, que ya había abordado casos como Jeffrey Dahmer o los hermanos Menéndez, se centra en reconstruir los crímenes, motivaciones y el impacto social de los asesinos reales que marcaron un antes y un después en la crónica negra.

En esta temporada, Hunnam se transforma en un hombre aparentemente corriente, tímido y algo excéntrico, que esconde un mundo interior devastado por traumas, obsesiones religiosas y una relación enfermiza con su madre. La serie muestra cómo Ed Gein pasa de ser un vecino raro pero inofensivo a convertirse en un asesino que roba tumbas, asesina mujeres y utiliza restos humanos para fabricar muebles, utensilios domésticos y hasta prendas de ropa, elementos que más tarde inspirarían a personajes icónicos del cine de terror como Buffalo Bill en El silencio de los corderos.

La ficción ahonda en la mente de Gein y en el clima social de la época: explora el aislamiento rural, la represión sexual, el fanatismo religioso y las carencias de un sistema que fue incapaz de detectar a tiempo la peligrosidad del protagonista. Uno de los momentos más impactantes recae en el descubrimiento, por parte de la policía, del auténtico horror que esconde la casa del asesino: una auténtica galería macabra de objetos creados con partes de cadáveres.

Aunque la crítica ha sido más fría con esta tercera temporada respecto a las anteriores de Monster, casi todos coinciden en señalar la interpretación de Hunnam como uno de los grandes puntos fuertes. El actor se entrega por completo al personaje, alejado de su imagen habitual de tipo duro atractivo, y construye un Gein inquietante, contenido y profundamente trágico. Es uno de esos papeles que permiten a un intérprete rascar en lo más oscuro de la condición humana.

Esta colaboración con Ryan Murphy consolida a Hunnam como un actor capaz de sostener grandes producciones centradas en figuras reales y moralmente extremas. Para muchos espectadores, será la primera vez que lo vean fuera del universo motero de Sons of Anarchy, y supone una excelente puerta de entrada a una filmografía en serie mucho más variada de lo que parece.

Hijos de la Anarquía (Sons of Anarchy)

Sons of Anarchy Charlie Hunnam

Si hay un personaje que ha marcado para siempre la carrera de Charlie Hunnam, ese es Jackson “Jax” Teller, líder del club motero SAMCRO en la serie de FX Sons of Anarchy (2008-2014). La ficción, creada por Kurt Sutter, se ambienta en el ficticio pueblo de Charming, en el norte de California, y gira en torno a un club de motoristas que opera al margen de la ley mientras intenta mantener a raya a traficantes externos, bandas rivales y autoridades corruptas.

Jax Teller es uno de los antihéroes más complejos de la televisión reciente: hijo de un fundador del club, criado en un entorno violento, pero con un fuerte sentido de la lealtad y un deseo sincero de hacer las cosas de otra manera. A lo largo de las siete temporadas, vemos su lucha interna entre la vida criminal que ha heredado y el deseo de proteger a su familia, especialmente a sus hijos, de ese mismo mundo turbio del que él forma parte.

La interpretación de Hunnam como Jax combina brutalidad y vulnerabilidad. El personaje es capaz de cometer actos despiadados en nombre del club, pero al mismo tiempo muestra una inteligencia emocional, una sensibilidad y un código moral propio que le convierten en un protagonista tremendamente carismático. Para el propio actor, este papel fue tan intenso que ha confesado haber vivido un auténtico duelo cuando el rodaje terminó, hasta el punto de que conserva la icónica chupa de cuero del personaje como algo sagrado que no permite a nadie ponerse.

La serie fue un bombazo para FX, convirtiéndose muy pronto en una de las producciones más vistas de la cadena. Su potente mezcla de violencia, drama familiar, guerras entre bandas y luchas de poder internas la han elevado a la categoría de serie de culto. En paralelo, Hunnam encadenó nominaciones en premios de televisión como los Critics’ Choice o los Satellite Awards por su papel protagonista, consolidando su estatus de gran estrella televisiva.

Más allá del éxito de audiencia, Sons of Anarchy es clave para entender por qué directores y showrunners como Ryan Murphy confían en Hunnam para liderar proyectos centrados en personajes al límite. Su trabajo como Jax Teller demostró que puede sostener durante años una ficción compleja, con arcos emocionales profundos y difíciles, sin perder credibilidad ni fuerza dramática.

Queer as Folk: el gran punto de partida

Queer as Folk Charlie Hunnam

Antes de los moteros, los asesinos en serie y las superproducciones, Hunnam se dio a conocer en la televisión británica con un papel que hoy se considera histórico. Nos referimos a Queer as Folk, la serie creada por Russell T Davies para Channel 4 y estrenada en 1999, que seguía la vida de tres amigos gays en Manchester: Stuart, Vince y Nathan.

En esta ficción, Hunnam encarna a Nathan Maloney, el más joven del trío, un adolescente de 15 años que empieza a explorar su sexualidad sin complejos. La serie abordaba sin tapujos temas que en aquel momento seguían siendo tabú en la televisión generalista británica, como las relaciones entre hombres, la cultura de ocio nocturno gay o los conflictos familiares y sociales derivados de salir del armario tan pronto.

Queer as Folk provocó un notable revuelo en Reino Unido, en buena medida por la edad del personaje de Hunnam y por la franqueza de las escenas íntimas. Aun así, fue un éxito de audiencia y crítica. Tras una primera temporada de 8 episodios, se produjo una segunda entrega de dos capítulos que servía como cierre de la historia. Posteriormente, la serie inspiraría una adaptación estadounidense muy popular y, muchos años después, un reboot.

Con el tiempo, la crítica ha colocado a Queer as Folk como una de las mejores series de las últimas décadas y una obra clave para la visibilidad del colectivo LGBTQ+. En plataformas de referencia, la ficción cuenta con valoraciones altísimas, llegando al 100 % por parte de la crítica en algunos agregadores. Para Charlie Hunnam, sigue siendo una de las interpretaciones más aplaudidas de su carrera y un claro ejemplo de su disposición a asumir personajes arriesgados desde muy joven.

Curiosamente, esta serie que definió una época no está disponible en streaming en la mayoría de territorios, lo que la convierte en una pequeña joya algo difícil de recuperar para el gran público. Aun así, su importancia histórica y el impacto que tuvo en la carrera de Hunnam son incuestionables.

Primer Año (Undeclared) y sus inicios en la televisión

Antes de dar el salto definitivo a Hollywood, Hunnam hizo una buena ronda por la pequeña pantalla británica y estadounidense. Tras su breve debut en la serie juvenil Byker Grove (donde apareció en tres episodios como Jason Chuckle) y roles episódicos en My Wonderful Life, Microsoap y Young Americans, empezó a encadenar trabajos que le dieron visibilidad constante.

Uno de esos trabajos clave fue la comedia universitaria Undeclared, emitida entre 2001 y 2002. En ella interpretaba a Lloyd Haythe, un estudiante británico ligón y algo cínico que compartía piso con el protagonista, Steven Karp. La premisa seguía a un grupo de amigos en su primer año de universidad, con todas las libertades, meteduras de pata y responsabilidades que conlleva vivir lejos de casa por primera vez.

Aunque Undeclared no tuvo una vida larga (17 episodios), hoy se la recuerda como una serie de culto dentro de la comedia juvenil de principios de los 2000. En la filmografía de Hunnam resulta especialmente curiosa, porque demuestra que también se mueve con soltura en registros más ligeros y cómicos, a pesar de que, en entrevistas, el propio actor ha confesado que no se siente especialmente atraído por la comedia ni cree que sea su terreno natural.

En paralelo, Hunnam siguió apareciendo en otras producciones televisivas tanto en Reino Unido como en Estados Unidos, lo que le permitió asentarse en la industria, coger tablas y afinar su acento americano para futuros proyectos. Todos estos papeles menores, sumados al impacto de Queer as Folk, allanaron el camino para que terminara liderando una serie de alto perfil como Hijos de la Anarquía.

Shantaram y Criminal: la nueva etapa de series internacionales

Tras varios años centrado sobre todo en el cine, Hunnam volvió a la televisión de la mano de las plataformas de streaming. Uno de sus proyectos más importantes en esta nueva fase es Shantaram, serie de Apple TV+ estrenada en 2019. Basada en la novela homónima, cuenta la vida de un atracador de bancos australiano y heroinómano que escapa de una prisión de máxima seguridad y huye a la India.

En Shantaram, Hunnam interpreta a Lin, un fugitivo roto por la culpa que intenta recomponer su vida en los barrios más duros de Bombay, donde se verá implicado en el crimen organizado, la corrupción y las contradicciones morales de un hombre que quiere redimirse pero no deja de meterse en problemas. La producción destaca por su ambientación exótica y por el enfoque casi épico de la historia, muy en la línea de los grandes dramas de redención.

Otro proyecto clave es Criminal, adaptación para Prime Video de la popular serie de cómics de Ed Brubaker y Sean Phillips. Hunnam ha sido fichado para dar vida a Leo, un ladrón profesional extremadamente inteligente, especialista en planear robos perfectos y en evitar cualquier tipo de violencia innecesaria. La serie, todavía por estrenar, promete un tono de cine negro moderno con personajes moralmente ambiguos, un terreno donde el actor se mueve como pez en el agua.

La llegada de estas series a plataformas globales demuestra que Hunnam se ha convertido en un rostro de confianza para liderar producciones ambiciosas, con tramas complejas y un fuerte componente de personaje. Desde la televisión en abierto de Channel 4 y FX hasta el streaming de Apple TV+ y Prime Video, su carrera refleja muy bien la evolución del propio medio televisivo en las últimas dos décadas.

Trayectoria en el cine: de hooligan a explorador obsesivo

Aunque aquí nos centramos en sus mejores series, entender a Charlie Hunnam pasa también por repasar su sólida carrera cinematográfica, que convive en paralelo con la televisión. Desde finales de los 90, ha participado en producciones británicas y de Hollywood en papeles muy diferentes, que van desde el drama histórico al terror gótico, pasando por el cine de acción y la ciencia ficción.

Entre sus primeras grandes apariciones en cine destaca Nicholas Nickleby (2002), adaptación de la novela de Charles Dickens, donde interpretó al protagonista y consiguió, junto al resto del reparto, el premio del National Board of Review a la mejor interpretación de conjunto. Ese mismo año rodó Abandon (La desaparición de Embry), mientras que en 2003 participó en Cold Mountain, drama bélico ambientado en la Guerra de Secesión estadounidense.

La película que consolidó su imagen de tipo duro fue probablemente Green Street Hooligans (2005), donde daba vida a Pete Dunham, líder de un grupo de hooligans del West Ham que introduce a un universitario estadounidense en el violento mundo de las peleas entre hinchas. Poco después, en 2006, se puso a las órdenes de Alfonso Cuarón en Children of Men (Hijos de los hombres), encarnando a Patrick dentro de un futuro distópico que se ha convertido en título de culto.

En 2013 protagonizó Pacific Rim de Guillermo del Toro, donde interpretaba a Raleigh Becket, piloto de los gigantescos robots Jaegers que luchan contra los monstruos Kaiju surgidos del océano. La cinta fue un éxito internacional, especialmente en mercados asiáticos, y le valió a Hunnam el Premio Huading al mejor actor internacional emergente. Volvería a coincidir con Del Toro en 2015 en la película de terror gótico Crimson Peak (La cumbre escarlata), poniéndose en la piel del doctor Alan McMichael.

En 2017 vivió un año especialmente intenso con tres títulos importantes: The Lost City of Z (La ciudad perdida de Z), donde daba vida al explorador Percy Fawcett obsesionado con encontrar una civilización perdida en el Amazonas; King Arthur: Legend of the Sword (El Rey Arturo: La leyenda de la espada), dirigida por Guy Ritchie, en la que encarnó al mítico monarca británico; y Papillon, nueva versión del clásico carcelario en la que interpretó al convicto Henri Charrière junto a Rami Malek. Por The Lost City of Z, fue nominado a los International Online Cinema Awards como mejor actor, y por King Arthur recibió el CinemaCon Award a la estrella masculina del año.

En los últimos años ha seguido combinando acción y drama en títulos como Triple Frontier (2019), donde compartió pantalla con Ben Affleck, Oscar Isaac, Garrett Hedlund y Pedro Pascal; Jungleland, centrada en la relación entre dos hermanos y el mundo del boxeo; The Gentlemen: Los señores de la mafia (2020), otra colaboración con Guy Ritchie en clave de crimen y humor negro; o Last Looks (Waldo), thriller donde interpretaba a un exdetective minimalista recluido en el bosque.

Su filmografía se completa con trabajos en proyectos recientes de gran visibilidad como la ópera espacial de Zack Snyder Rebel Moon – Part One: A Child of Fire y Rebel Moon – Part Two: The Scargiver, donde interpreta a Kai, y con futuros proyectos como su papel principal en la adaptación televisiva de Criminal o la ya mencionada temporada de Monster: The Ed Gein Story para 2025.

Vida personal, carácter y trabajo como guionista

Detrás de la imagen de actor intenso y carismático hay una biografía marcada por una infancia modesta y un esfuerzo constante por controlar su carrera. Charlie Hunnam nació en Newcastle, Inglaterra, el 10 de abril de 1980. Su padre, William “Billy” Hunnam, era chatarrero y abandonó el hogar cuando Charlie tenía dos años. Su madre, Jane Bell, bailarina de ballet y empresaria, sacó adelante a la familia. Tiene un hermano mayor, William, y dos hermanos pequeños por parte de madre, Oliver y Christian.

Durante su adolescencia se mudó a la aldea de Melmerby, en Cumbria, tras el nuevo matrimonio de su madre. De ascendencia rusa, escocesa e irlandesa, creció en un entorno rural donde practicó rugby y tuvo más de una pelea en el instituto Queen Elizabeth Grammar School, del que acabaría expulsado. A partir de ahí continuó sus estudios desde casa. En lugar de ir a la universidad, decidió matricularse en el Instituto de Arte de Carlisle para estudiar Artes Escénicas, con el objetivo declarado de escribir y dirigir sus propias películas.

Hunnam ha hablado abiertamente de sus dificultades personales: padece dislexia, lo que le complica la lectura y la escritura, y sufre misofobia, un miedo intenso a los gérmenes y la suciedad. Aun así, ha logrado armar una carrera internacional mientras lidia con estas condiciones. De joven llegó a obsesionarse con las zapatillas Nike Air Max, que no podía permitirse por la situación económica de su familia; a los 25 años, ya con sus primeros sueldos como actor, se compró unos 85 pares de golpe. Años después reconocería que fue un capricho absurdo y decidió regalar muchos de ellos a amigos y a causas benéficas.

Su aspecto físico también le abrió puertas en el mundo de la moda: con 1,85 m de altura, ha trabajado como modelo para campañas como las de helados Wall’s siendo adolescente, fue imagen de Emporio Armani en 2005 y protagonizó el anuncio de la fragancia Reveal de Calvin Klein junto a la modelo Doutzen Kroes. Ese mismo año la revista Elle lo colocó en el noveno puesto de su lista de hombres más atractivos.

En lo sentimental, Hunnam ha tenido varias relaciones conocidas. Se casó muy joven, en 1998, con la actriz Katharine Towne, hija del guionista Robert Towne, a la que conoció en el rodaje de Dawson’s Creek; se divorciaron en 2002. Más tarde se le relacionó con Rashida Jones, Georgina Townsly, Stella Parker y la modelo Sophie Dahl. Desde 2007 mantiene una relación estable con la diseñadora de joyas Morgana McNelis, con quien vive en una granja donde cultiva su propio huerto y cuida animales. Lleva un anillo que ella le regaló con la inscripción “I love you endlessly”. Durante el rodaje de Sons of Anarchy, solía llevar huevos de sus gallinas al set para compartirlos con el equipo.

Hunnam reparte su tiempo entre hogares en Hollywood Hills, Londres y Boston. Tiene una curiosa tradición de Nochevieja: se acuesta temprano, se levanta antes del amanecer, conduce hasta un lugar bonito y hace senderismo para ver salir el sol. En cuanto a su carrera, ha sido siempre muy selectivo con los papeles. Ha contado que llegó a rechazar trabajos muy bien pagados mientras comía huevos y judías para ahorrar en plena “economía de guerra”, porque prefiere pensar a largo plazo y seguir actuando cuando tenga 60 años, con una filmografía sólida y coherente.

Más allá de la actuación, Hunnam es guionista y aspira a dirigir. Vendió a Summit Entertainment el guion de Vlad, centrado en la figura histórica de Vlad Tepes, con Plan B (la productora de Brad Pitt) como coproductora y Anthony Mandler como director. Escribió esta historia tras rodar Cold Mountain en Rumanía, fascinado por las leyendas locales. También ha trabajado en un guion basado en un artículo de Rolling Stone sobre el narcotraficante estadounidense Edgar Valdez Villarreal y en un proyecto sobre la cultura gitana británica, un mundo que considera muy poco explorado en el cine y extremadamente rico desde el punto de vista dramático.

Su carrera no ha estado exenta de decisiones dolorosas: fue elegido inicialmente para interpretar a Christian Grey en la adaptación de Cincuenta sombras de Grey, pero acabó abandonando el proyecto por conflictos de agenda con la séptima temporada de Sons of Anarchy. Años después ha confesado que esa experiencia fue una de las más duras a nivel emocional. También se quedó a las puertas de papeles gigantescos como Anakin Skywalker en Star Wars: Episodio II – El ataque de los clones y Thor en el universo Marvel, aunque él mismo ha afirmado que no se siente especialmente atraído por el registro superheróico.

Viéndolo todo en conjunto, la figura de Charlie Hunnam es la de un actor que ha construido su carrera con calma, combinando series icónicas como Queer as Folk, Sons of Anarchy, Shantaram o la antología Monstruo con una filmografía de cine muy variada, sin miedo a los personajes oscuros ni a las producciones arriesgadas. Su paso de joven rebelde en la televisión británica a estrella internacional del drama y el thriller le convierte en un nombre imprescindible al hablar de las mejores series protagonizadas por un actor británico en los últimos años.