La Selección Mexicana devuelve los relojes de lujo regalados por un influencer para evitar líos con la FIFA

  • Los futbolistas han renunciado a una colección de Rolex valorada en cerca de un millón de dólares.
  • El regalo fue una iniciativa del creador de contenido Steve Will Do It tras ganar una apuesta millonaria.
  • La normativa ética de la FIFA prohíbe aceptar obsequios que no tengan un valor meramente simbólico.

Relojes de lujo de la Selección Mexicana

Lo que empezó como una celebración por todo lo alto tras la victoria de México frente a Ecuador se ha acabado convirtiendo en un auténtico quebradero de cabeza para los protagonistas. La euforia de los vestuarios a veces deja imágenes curiosas, pero pocas veces vemos que un reembolso de piezas de coleccionista sea la noticia principal días después de un encuentro decisivo. El plantel ha tenido que lidiar con una situación atípica que mezcla las redes sociales con la estricta normativa deportiva internacional.

La decisión no ha sido algo unilateral, sino que se ha tomado de forma conjunta para proteger la integridad del grupo en lo que queda de torneo. Aunque a cualquiera le guste recibir un detalle de ese calibre, los jugadores han entendido que mantener la concentración en el campo es lo primero y que no merece la pena arriesgarse a sanciones federativas por un regalo, por muy exclusivo que este sea. Al final, el sentido común se ha impuesto en un entorno donde cada gesto se mira con lupa.

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El origen de un regalo valorado en un millón de dólares

Entrega de relojes a futbolistas

Todo este lío comenzó cuando el youtuber estadounidense Stephen Deleonardis, más conocido en el mundo digital como Steve Will Do It, decidió presentarse en el centro de entrenamiento del equipo. El motivo no era otro que agradecer a los futbolistas su rendimiento, ya que el influencer había apostado dos millones de dólares a favor de la victoria mexicana. Al cumplirse el pronóstico y embolsarse un beneficio neto de más de un millón, no se le ocurrió otra cosa que repartir parte de ese botín comprando un Rolex para cada integrante del equipo.

El creador de contenido, que suele fardar de este tipo de gestos en sus perfiles sociales, llegó a comentar que el regalo le salía prácticamente gratis gracias a lo que había ganado con los chicos. Se estima que la colección completa de relojes tiene un valor cercano al millón de dólares, con piezas individuales que en el mercado podrían superar fácilmente los 90.000 euros. En los vídeos que circularon por internet, se podía ver a futbolistas como Luis Romo o Julián Quiñones probándose los modelos y celebrando el detalle con el youtuber en un ambiente de absoluta confianza.

El código ético de la FIFA entra en juego

Selección Mexicana y Steve Will Do It

Sin embargo, la alegría ha durado poco en la concentración. La Federación Mexicana de Fútbol, tras analizar la situación, ha comunicado oficialmente a través de sus canales que los jugadores han decidido devolver los relojes al influencer. El principal motivo es evitar cualquier conflicto de intereses o la violación del artículo 21 del Código de Ética de la FIFA. Este reglamento es muy claro al respecto: los profesionales del fútbol no pueden aceptar regalos que superen un valor simbólico o trivial, algo que estos Rolex claramente sobrepasan.

Las consecuencias de no haber devuelto las piezas podrían haber sido bastante serias para el combinado nacional:

  • Multas económicas que parten de los 10.000 francos suizos para los implicados.
  • Posibles inhabilitaciones para participar en actividades relacionadas con el fútbol por periodos que pueden llegar a los dos años.
  • Apertura de expedientes disciplinarios que enturbiarían la imagen del equipo en plena fase eliminatoria del Mundial.

Esta medida busca cortar de raíz cualquier polémica extradeportiva que pueda descentrar a los jugadores de su objetivo real. El cuerpo técnico, liderado por Javier Aguirre, prefiere que se hable de lo que pasa en el césped y no de los lujos que reciben fuera de él. El propio Steve Will Do It ha confirmado que publicará un vídeo explicando su versión de los hechos, aunque la Selección ya ha dejado claro que los relojes están de camino de vuelta a su dueño original.

El episodio queda así cerrado como una anécdota curiosa de este Mundial, subrayando la importancia de conocer bien las reglas fuera del terreno de juego. Con los relojes ya fuera de la concentración, la plantilla se quita un peso de encima y evita que un gesto de generosidad externa se convierta en un problema reglamentario de difícil solución. Ahora, el foco vuelve a estar exclusivamente en los próximos cruces y en la ambición de llegar lo más lejos posible en la competición oficial.


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