Quedan apenas unos días para que el balón eche a rodar en la esperada cita mundialista de Norteamérica, un evento que promete ser épico al repartirse entre tres países. Las delegaciones internacionales ya han empezado a tomar posiciones en sus respectivas sedes para comenzar con la puesta a punto física antes del pitazo inicial, buscando aclimatarse lo antes posible a las temperaturas y al ambiente que se vive al otro lado del charco.
Una de las expediciones que más expectación ha levantado a su llegada ha sido la de Japón, que ha aterrizado en Monterrey con ganas de marcha y se ha encontrado con un recibimiento de los que no se olvidan fácilmente. Los nipones no solo vienen a jugar al fútbol, sino que parecen estar disfrutando al máximo de la hospitalidad mexicana desde el primer minuto que pisaron la terminal del aeropuerto.
El curioso recibimiento con sello del norte
Nada más bajar del avión, los futbolistas del combinado del sol naciente fueron agasajados con un accesorio que no suele faltar en el armario de cualquier vecino de Nuevo León: el sombrero vaquero. El propio gobernador del estado se encargó de darles la bienvenida personalmente, entregando a cada jugador esta prenda tan característica de la cultura norteña, lo que dejó unas estampas de lo más variopintas con los deportistas vistiendo sus trajes formales coronados por el estilo «cowboy».
Este gesto de cortesía no tardó en hacerse viral gracias a las redes sociales de la FIFA, donde se pudo ver al equipo rodeado de banderas y cánticos de bienvenida. La verdad es que los japoneses se han metido a la afición local en el bolsillo desde el arranque, demostrando una actitud abierta y muy respetuosa con las tradiciones de la zona donde han establecido su campamento base provisional.

Ajustes logísticos y líos con el terreno de juego
Pero no todo ha sido fiesta y fotos, ya que el cuerpo técnico encabezado por Hajime Moriyasu ha tenido que lidiar con algún que otro contratiempo de última hora. Aunque tenían previsto ejercitarse en las instalaciones de los Tigres, las intensas lluvias que han caído recientemente en la región dejaron el césped en unas condiciones que no convencieron a los nipones, por lo que decidieron cambiar de sede de entrenamiento a la carrera para evitar lesiones innecesarias.
Finalmente, el equipo trasladó su actividad a la cancha principal de la Facultad de Medicina de la UANL, un lugar donde podrán trabajar con mayor tranquilidad hasta el próximo 7 de junio. Durante estos días, el plan incluye sesiones tácticas muy intensas y un partidillo de preparación contra el equipo Sub-19 de los Tigres, ideal para soltar piernas y coger ritmo de competición antes de poner rumbo a su base definitiva en Nashville, Tennessee.

Una cita marcada en rojo para la historia del fútbol
El paso de Japón por tierras regiomontanas tiene además un componente histórico brutal que ha puesto a la ciudad en el mapa futbolístico global. Resulta que el estadio de Monterrey será el escenario del encuentro número mil en la historia de los Mundiales, un duelo que enfrentará a los nipones contra Túnez el próximo 20 de junio y que supone un hito estadístico que la FIFA ya está promocionando a bombo y platillo.
Antes de llegar a ese momento histórico, los asiáticos tendrán que verse las caras con Países Bajos en Texas el día 14 de junio, en lo que será un debut de alto voltaje. La hoja de ruta está clarísima: aclimatarse en México, viajar a Estados Unidos para el estreno y regresar a Monterrey para ese partiddo milenario contra el conjunto africano, cerrando después la fase de grupos del Grupo F contra Suecia en un calendario que no da tregua.
Los seguidores nipones y los locales que se acerquen a ver los entrenamientos pueden estar tranquilos, pues se ha desplegado un operativo de seguridad de los grandes, con patrullas de la Guardia Nacional vigilando cada movimiento del autobús. Es evidente que la expedición de Japón ha llegado para dejar huella en este torneo, combinando su disciplina deportiva con una integración cultural que les está haciendo ganar puntos como una de las selecciones más carismáticas de este arranque mundialista.