El nuevo corte de pelo de Carlos Alcaraz, protagonista en Nueva York

  • Rapado casi al cero antes de medirse a Reilly Opelka en Flushing Meadows.
  • Un mal corte previo obligó a pasar la maquinilla; su hermano Álvaro se encargó del arreglo.
  • Reacciones de todo tipo: guiño del US Open al estilo Beckham, críticas de Tiafoe y complicidad de McIlroy.
  • El murciano preguntó a la grada por el nuevo look y recibió una respuesta entusiasta.

Nuevo corte de pelo de Carlos Alcaraz en el US Open

Horas antes de su debut en la Arthur Ashe, Carlos Alcaraz irrumpió en las pistas de entrenamiento con un cambio de look radical: cabeza prácticamente al ras y barba muy recortada. La estampa contrastó con la melena abundante y el vello facial más marcado que había lucido en días previos, y la imagen corrió como la pólvora en cuanto apareció en Flushing Meadows.

El contexto no pudo ser más mediático: el número dos del mundo hacía los últimos ajustes para su estreno ante Reilly Opelka cuando se dejó ver con un rapado de inspiración militar, de esos que no pasan desapercibidos. Entre bromas en el vestuario y móviles grabando sin parar, el nuevo corte se convirtió en tema de conversación principal del torneo en cuestión de minutos.

Un rapado que da que hablar

Rapado de Carlos Alcaraz en Nueva York

Quienes siguen el día a día del murciano recuerdan que suele apostar por degradados laterales y algo más de volumen arriba. Esta vez, sin embargo, el tenista fue un paso más allá con un corte muy corto también en la parte superior, un gesto práctico para una semana de calor y humedad en Nueva York que, además, le aporta un aire distinto sobre la pista.

La organización del US Open no tardó en subirse a la ola con un guiño a los peinados icónicos de principios de los 2000, asociando el nuevo estilo del español a aquel look corto y limpio que popularizó David Beckham en su etapa con el Manchester United. En redes, las comparaciones se dispararon: hubo quien vio ecos de Ronaldo Nazario o incluso referencias a Adrian Mannarino.

Alcaraz ya había aparecido días atrás con su look habitual, tanto en sesiones de entrenamiento como en citas promocionales e incluso en dobles mixtos junto a Emma Raducanu. Por eso, el giro de imagen justo antes del estreno alimentó todavía más la conversación.

Más allá de las bromas, el peinado refuerza una idea muy de competición: comodidad, frescura y enfoque total para afrontar partidos intensos y turnos nocturnos. Muchos deportistas recurren a cortes similares cuando aprieta el clima o cuando buscan un punto de reset mental.

El origen del cambio

Motivo del nuevo look de Carlos Alcaraz

El propio entorno del murciano aportó la explicación clave: según desveló Feliciano López en una emisión televisiva, un corte previo no salió como se esperaba y la solución fue pasar la maquinilla sin contemplaciones. La tarea recayó en Álvaro, el hermano mayor de Carlos, que terminó de igualar el cabello para dejarlo prácticamente al cero.

La decisión estuvo cerca de ir más allá, con la opción de un tinte rubio sobre la mesa que finalmente se desechó. En palabras comentadas en el entorno del jugador, el objetivo fue sencillo: empezar de cero con un estilo limpio y sin distracciones, perfecto para el exigente escenario del último grande del curso.

Quienes han seguido la evolución estética del tenista saben que no es la primera vez que experimenta con el largo, aunque nunca lo había llevado tan corto desde su salto al profesionalismo. Por costumbre, Alcaraz solía reservar los pasadas de máquina más contundentes para laterales y nuca, manteniendo algo de altura en la parte superior.

En esta ocasión, el look es uniforme y deja todo el protagonismo a su juego y a una imagen sobria, sencilla y funcional. Un rapado “sin concesiones” que ayuda con el sudor, el uso de gorras y las rutinas de vestuario en jornadas maratonianas.

Reacciones en vestuarios y redes

Reacciones al rapado de Carlos Alcaraz

La primera ronda dejó estampas curiosas. En el túnel y en las zonas comunes se vio a compañeros como Frances Tiafoe bromear con la nueva imagen, con comentarios irónicos sobre una supuesta mejor aerodinámica y valoraciones muy críticas del resultado final. Aun así, el estadounidense lo hizo desde la complicidad de quien conoce bien al murciano.

En el otro extremo, el golfista Rory McIlroy apareció para saludar al español y, entre risas, aprobó el cambio con naturalidad. El propio Alcaraz reconoció que el corte era reciente y que todavía se estaba acostumbrando.

La respuesta del público también fue ruidosa. En la entrevista a pie de pista, el español pidió la opinión de la grada sobre el nuevo estilo y la reacción fue de aplausos mayoritarios. Con su sonrisa habitual, dejó caer que parecía haber gustado.

En la tertulia radiofónica y en televisión, el cambio derivó incluso en apodos de tono militar y alguna que otra comparativa futbolera. La etiqueta de “look Beckham de los 2000” se repitió en redes y fue impulsada por la cuenta oficial del torneo, elevando el tema a viral.

Carlos Alcaraz con nuevo corte en Flushing Meadows

De los peinados previos al look actual

Evolución de los peinados de Carlos Alcaraz

En temporadas anteriores, el español alternó cortes cortos con mayor volumen en la parte de arriba, un patrón que le permitía estilos distintos sin perder frescura en los laterales. En los días previos al torneo neoyorquino, se le vio con cabello más largo y una barba espesa, que también ha rebajado para este arranque en pista dura.

El contraste es notorio porque, además de la longitud, el acabado ahora es muchísimo más uniforme, lo que aporta una sensación de orden y ligereza. Ese tipo de rapado se integra bien con el uso de cintas o gorras, y soporta mejor la combinación de calor, humedad y sesiones largas que caracterizan a Flushing Meadows.

Este giro de imagen llegó justo después de una secuencia de entrenamientos con nombres de peso en el circuito y actos públicos en los que todavía lucía su aspecto clásico. De ahí que la sorpresa fuese general cuando saltó al calentamiento con la nueva imagen.

Entre los aficionados más fieles también se recordó que, en alguna ocasión, el murciano ya había experimentado con recortes drásticos, pero nunca tan al límite como el de ahora. El consenso es que se trata del look más breve que ha llevado desde que su nombre irrumpió con fuerza en el circuito.

¿Influye en su juego?

Impacto del nuevo corte de Carlos Alcaraz

En lo puramente deportivo, el corte tiene un impacto más funcional que estético: facilita la transpiración, reduce el mantenimiento entre sets y evita distracciones cuando el partido se enciende. En palabras del propio jugador a su entorno, se trata de un reinicio simbólico para afrontar una cita que le trae buenos recuerdos.

Hay también un componente de costumbre: en su equipo se comenta que Alcaraz suele retocarse el pelo antes de los torneos importantes, aunque esta vez el cambio haya sido más tajante de lo habitual. A partir de ahí, el rendimiento dependerá de su tenis, pero la imagen contribuye a ese estado mental de foco que tanto persigue.

El murciano asumió con naturalidad la lluvia de comentarios, dejó espacio para la broma y, al mismo tiempo, subrayó que lo esencial sigue estando en la pista. Rapado o con volumen, lo que manda es la raqueta.

Más allá de modas y guiños nostálgicos, el corte parece haber sumado frescura al día a día del jugador. Si algo ha quedado claro en esta puesta en escena es que el peinado no le roba protagonismo a su tenis, pero sí ha servido para romper la rutina y para encender la conversación en un torneo que adora las grandes historias.

Este look de Carlos Alcaraz quedará ligado a esta edición de Flushing Meadows: un rapado limpio, práctico y muy comentado, con origen en un mal corte, sello familiar en la solución y una colección de reacciones que van de la crítica con humor a la aprobación abierta del público.


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