La Unidad de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital Universitario de Badajoz (HUB) ha puesto en marcha un proceso pionero denominado RITO (Recuperación Intensificada en Tratamiento Oncológico), una estrategia que busca mejorar la situación nutricional y metabólica de los pacientes con cáncer antes de someterse a quimioterapia o radioterapia. Esta iniciativa, desarrollada por el doctor Luis Miguel Luengo, responsable de la unidad, pretende que los pacientes afronten los tratamientos oncológicos en las mejores condiciones físicas posibles, reduciendo así los efectos adversos y mejorando la tolerancia a las terapias.
El programa, que ya está en funcionamiento, se apoya en un modelo de atención integral y personalizada. Los oncólogos derivan a los pacientes a la consulta de Nutrición cuando detectan pérdida de peso, dificultades para alimentarse o alteraciones metabólicas que puedan interferir en la evolución clínica. A partir de ahí, los profesionales diseñan una intervención a medida que combina la optimización del estado nutricional, el control metabólico y recomendaciones de actividad física adaptada a las necesidades de cada persona.
Un enfoque de prehabilitación en la oncología médica

El proceso RITO toma como referencia los programas de recuperación intensificada que se aplican desde hace años en cirugía en numerosos hospitales españoles. La idea es trasladar ese mismo concepto de prehabilitación al ámbito de los tratamientos oncológicos no quirúrgicos. La preparación previa del paciente es clave para afrontar la quimioterapia o la radioterapia con mayores garantías, acelerar la recuperación y minimizar la aparición de complicaciones durante el proceso.
El doctor Luengo ha explicado que el objetivo central es que los pacientes lleguen a las terapias en un estado óptimo, tanto desde el punto de vista nutricional como metabólico. Esto no solo favorece una mejor respuesta al tratamiento, sino que también reduce las interrupciones, retrasos o reducciones de dosis que pueden comprometer la eficacia del tratamiento contra el cáncer. La iniciativa, además, está acompañada de un estudio de evaluación de resultados que analizará el impacto de esta estrategia sobre la calidad de vida y la evolución clínica de los pacientes.
Una atención integral y personalizada

La puesta en marcha del proceso RITO supone un paso más hacia la consolidación de un modelo asistencial más completo en el abordaje del cáncer. La valoración nutricional y metabólica se incorpora como un elemento clave dentro del proceso asistencial oncológico, algo que hasta ahora no siempre recibía la atención necesaria. Con este programa, el HUB pretende que la nutrición deje de ser un aspecto secundario y pase a formar parte activa del plan terapéutico de cada paciente.
La iniciativa ha sido bien recibida por la comunidad médica, ya que responde a una necesidad cada vez más evidente: los pacientes oncológicos no solo necesitan tratamiento médico, sino también un acompañamiento integral que incluya la alimentación y el ejercicio físico. En este sentido, el programa RITO se presenta como un modelo a seguir para otros hospitales de España y Europa, donde la prehabilitación nutricional está ganando terreno como parte esencial de los cuidados oncológicos.
Por último, cabe destacar que el programa no se limita a la consulta inicial, sino que incluye un seguimiento continuado de los pacientes durante todo el proceso. La combinación de nutrición personalizada, control metabólico y ejercicio adaptado busca mejorar la calidad de vida de los pacientes y su capacidad de recuperación, con el objetivo final de que el tratamiento oncológico sea lo más eficaz posible y con la menor afectación para el paciente.