
El sector de las fragancias y los aromas ha sido testigo de un movimiento empresarial de gran calado que vincula directamente a la industria suiza con el talento nacional. La noticia ha saltado tras confirmarse que el gigante helvético Givaudan ha llegado a un acuerdo para hacerse con una participación mayoritaria en la compañÃa catalana Eurofragance. Este movimiento no es moco de pavo, ya que supone la unión de uno de los lÃderes mundiales del sector con una de las empresas familiares con mayor proyección y crecimiento en España durante los últimos años.
A pesar de que los detalles económicos exactos de la transacción se han mantenido bajo llave, lo que sà está claro es que el control de la firma de Sant Cugat del Vallès pasa a manos suizas. No obstante, el espÃritu de la casa no va a desaparecer de la noche a la mañana, puesto que la intención de ambas partes es que Eurofragance siga operando como una marca independiente. Esto significa que mantendrá su propia estructura, su cultura de trabajo tan particular y su organización interna, pero ahora contará con el impresionante respaldo financiero y técnico de una multinacional que factura miles de millones.
Una alianza estratégica para dominar la perfumerÃa fina

Para los que no la tengan ubicada, Eurofragance es una auténtica joya de la industria con más de tres décadas de trayectoria a sus espaldas. Su especialidad es el diseño y la fabricación de fragancias para perfumerÃa, cosmética y productos del hogar, y ha sabido hacerse un hueco en mercados tan complejos como Oriente Medio, Asia y Latinoamérica. El año pasado, la compañÃa dio un golpe sobre la mesa al superar la barrera de los 200 millones de euros en facturación, lo que supone un crecimiento a doble dÃgito que ha terminado por seducir definitivamente a los directivos de Givaudan.
Por su parte, Santiago Sabatés, el alma máter y fundador de la firma barcelonesa, no se desvinculará del proyecto. En esta nueva fase, Sabatés mantendrá una participación minoritaria y seguirá ejerciendo como presidente, garantizando asà una transición suave y la continuidad de los valores que han hecho crecer a la empresa. Según ha comentado el propio directivo, esta alianza es un paso lógico para alcanzar cotas que, yendo por libre, habrÃan requerido muchÃsimo más tiempo y esfuerzo, permitiéndoles centrarse a tope en la innovación y en la creación de esencias rompedoras.
El músculo global de Givaudan entra en juego
Desde la sede central de Givaudan en Suiza ven esta compra como una pieza maestra dentro de su plan estratégico para el año 2030. Maurizio Volpi, el responsable de la división de fragancias del grupo suizo, ha puesto en valor el profundo arraigo de Eurofragance en la perfumerÃa de alta calidad. Al unir fuerzas, Givaudan no solo gana una marca con una reputación impecable, sino que también refuerza su red de contactos en regiones donde la demanda de productos de lujo y cuidado personal está disparada.
La presencia de Givaudan en territorio español no es algo nuevo, ya que el grupo ya cuenta con instalaciones productivas en localidades como Sant Celoni y Almadén de la Plata. Con la incorporación de las plantas que Eurofragance tiene en RubÃ, México y Singapur, el entramado industrial resultante es sencillamente espectacular. Esta combinación de activos permitirá a la empresa catalana aprovechar la plataforma logÃstica y tecnológica global de su nuevo socio mayoritario, lo que se traducirá en una mayor agilidad para atender a clientes en cualquier rincón del planeta.

Resulta interesante destacar que, a pesar de la enorme diferencia de tamaño —Givaudan emplea a más de 17.000 personas y factura unos 8.200 millones de euros—, la relación se plantea como una colaboración donde el respeto por la identidad local es prioritario. El objetivo final es ofrecer experiencias olfativas que conecten con los consumidores regionales, algo que Eurofragance sabe hacer de maravilla gracias a su espÃritu emprendedor y su capacidad para adaptarse a los gustos de cada mercado. La operación está ahora pendiente de los trámites regulatorios habituales, pero todo apunta a que el cierre se producirá sin mayores contratiempos.
Esta maniobra empresarial asegura el futuro de los 600 trabajadores de Eurofragance y consolida a Barcelona como uno de los polos creativos más importantes del mundo en el sector de las fragancias. Al final del dÃa, lo que se busca es que el talento local pueda jugar en la liga de las grandes multinacionales sin perder esa esencia que los hace diferentes. La entrada de capital suizo no es más que el reconocimiento al buen trabajo realizado durante décadas por una familia que decidió apostar por el olor del éxito desde un pequeño despacho en Cataluña.
