El interés por lo vintage ha pasado de ser una afición minoritaria a colarse en las decisiones de compra de cada temporada. En España, ese empuje se nota en tiendas, mercadillos y proyectos independientes que rescatan piezas con historia y las mezclan con prendas actuales sin complejos.
No hablamos solo de nostalgia. La clave estƔ en combinar tejidos reconocibles, siluetas clƔsicas y detalles artesanales con un uso cotidiano. Por eso las firmas de moda rƔpida y los archivos familiares conviven hoy en el mismo radar: todos buscan ese aire antiguo que parece nuevo.
Gafas Murcia: un archivo familiar convertido en fenómeno vintage

En LāHospitalet de Llobregat, a un paso de Barcelona, funciona un espacio que no encaja en la definición habitual de óptica. Gafas Murcia trabaja con cita previa y no ofrece revisiones mĆ©dicas ni cuenta con un óptico titulado para ese fin, aunque la atención sanitaria la cubre la óptica que su hermano regenta justo enfrente. Su verdadero atractivo es un archivo con mĆ”s de 24.000 monturas originales, en su mayorĆa de los aƱos setenta.
Entre esas gafas aparecen firmas como Chanel, Carolina Herrera, Christian Dior, Nina Ricci, Pierre Balmain o Valentino. Todas proceden del almacĆ©n de un negocio óptico familiar y muchas todavĆa siguen guardadas en cajas pendientes de inventario. La fundadora, Anna Murciano, ha convertido ese fondo antiguo en un proyecto con lista de espera y seguimiento por parte de estilistas.
La historia familiar pesa en cada estanterĆa. Su bisabuelo, JoaquĆn Murciano Soriano, trabajó en la Central de Ćptica de Plaza CataluƱa; su abuelo, Bautista Murciano, aprendió el oficio de montador y acabó montando una pequeƱa óptica en el comedor de su casa de LāHospitalet. Aquel negocio creció hasta convertirse en taller en los aƱos ochenta y dio origen a varias ópticas, entre ellas las que la familia mantiene en LāHospitalet, Sant Joan DespĆ y Ripollet.
Anna nació en Barcelona en 1993 y, aunque estudió AudiologĆa ProtĆ©sica para entrar en el negocio familiar, terminó graduĆ”ndose en RegidurĆa y Multimedia y despuĆ©s en DiseƱo Audiovisual en BAU. A los 18 aƱos empezó a ordenar el almacĆ©n, a tirar lo inservible y a abrir cajas. AƱos mĆ”s tarde, un puesto en el Lost&Found Market de Barcelona le dio la primera pista de que aquellas monturas podĆan tener salida comercial. El nombre inicial, Retroglassesbcn, fue sustituido por Gafas Murcia, un guiƱo al apellido familiar.
El modelo de negocio es deliberadamente limitado: no fabrica ni compra stock nuevo. Su stock es el que quedó en el almacĆ©n, asĆ que va abriendo cajas, revisando piezas y poniĆ©ndolas a la venta. La mayorĆa de las ventas son presenciales y las citas se gestionan por Instagram, donde publica un calendario en stories. La visita funciona casi como un self-service con bandeja: la clienta entra, recibe indicaciones y prueba con libertad.

Por el estudio han pasado desde clientas que buscan una pieza diferente hasta estilistas y artistas. Las gafas del almacĆ©n familiar llegaron a la portada del single āDespechĆ”ā de RosalĆa, y tambiĆ©n se han vinculado a nombres como Nathy Peluso. Anna Murciano resta Ć©pica a esos episodios y prefiere quedarse con el criterio personal: asegura que hay monturas que, al ponĆ©rselas, hacen clic, y que entonces es difĆcil dejarlas escapar. Los precios se mantienen asequibles, aunque algunas piezas que se vendieron por 20 euros hayan aparecido despuĆ©s en webs vintage por mĆ”s de 500 euros.
El tweed vuelve a las tiendas con acentos retro
La chaqueta de tweed es una de esas prendas que evocan automƔticamente a Coco Chanel y que, bien elegida, aporta un aire vintage sin renunciar a la comodidad. En la temporada actual, Zara y Mango han puesto en el mercado varias opciones con estructura, flecos y botones decorativos que recuperan ese imaginario clƔsico.
Zara propone una blazer de tweed estructurada en tonos multicolor por 55,95 euros, con bolsillos delanteros y acabados en flecos que dan movimiento. También ofrece una bomber del mismo tejido en color marino por 109 euros, con cuello subido y deshilachados que equilibran la silueta, y una chaqueta con bolsillos por 79,95 euros, de bajo recto y botones a contraste en las mangas. Esta última encaja con el gusto por el estilo old money.
En Mango, la selección arranca con una chaqueta negra de tweed rebajada a 39,99 euros, antes 69,99, de corte recto, cuello redondo y cierre con botones efecto joya. Le sigue un modelo azul marino por 49,99 euros con estampado de cuadros, terminaciones deshilachadas y falda a conjunto. AdemÔs, hay una versión en color crudo por 89,99 euros con cuello de tira y alamares decorativos, y otra roja por 69,99 euros de inspiración napoleónica, disponible también en blanco roto.
Para completar el armario, Mango incluye una blazer de cuadros negra y entallada por 79,99 euros, con flecos como detalle. Las asesoras de imagen consultadas recomiendan combinar estas prendas con vaqueros y botas militares, con una falda tubo para eventos de dĆa o con pantalones capri, un modelo que vuelve con fuerza. La versatilidad es, precisamente, lo que hace que el tweed no se quede en un guiƱo nostĆ”lgico.
Zara y Mango: guiƱos nostƔlgicos mƔs allƔ del tweed
Las novedades semanales de Zara esconden piezas que no siempre estƔn en los escaparates principales. La firma de Inditex ha introducido prendas con tejidos especiales, acabados artesanales y detalles inesperados que recuerdan a mercados de segunda mano y armarios heredados. No son copias literales del pasado, sino interpretaciones actuales con un punto retro.
Entre las propuestas destacadas estĆ” una blusa con lazada por 35,95 euros, cuyo estampado recuerda al papel pintado de palacios del siglo XVIII. TambiĆ©n aparece una cazadora bomber acolchada de jacquard floral y acabados elĆ”sticos por 49,95 euros, con un tono dorado viejo que funciona igual para un look diario con vaqueros que para una cena con prendas negras. Su aspecto remite a esas tiendas de segunda mano de Los Ćngeles que tanto han popularizado el estilo vintage americano.
La lista continúa con una blazer entallada en blanco roto por 55,95 euros, sin solapas, con hombreras marcadas, cinturón negro, cierre de corchetes y dos volantes en el bajo. Su aire recuerda a la estética retro que Alessandro Michele llevó a las pasarelas. A su lado, una bermuda midi de tiro alto con pinzas y botones de perlas por 29,95 euros se acerca mÔs a una falda pantalón que a un short convencional.
Para los dĆas de frĆo, hay un abrigo negro oversize por 59,95 euros, cruzado, con cuello de solapa, manga larga y trabilla con botón, que permite conseguir el efecto cuello chimenea si se cierra por completo. TambiĆ©n llaman la atención unos vaqueros de tiro medio, pernera recta y perlas bordadas en el lateral por 39,95 euros, un punto intermedio entre el denim bĆ”sico y los bordados mĆ”s llamativos vistos en firmas de lujo. La falda midi cruzada con bajo de encaje por 35,95 euros cierra la selección y encaja con la tendencia del layering.
Estas piezas comparten una misma idea: incorporar el vintage sin renunciar a la practicidad. No hace falta vestir de Ʃpoca para sumarse a la tendencia; basta con introducir un tejido, un bordado o una silueta que aporte carƔcter. El resultado es un armario con mƔs personalidad y menos dependiente de las modas pasajeras.
El fenómeno vintage en España se sostiene sobre dos patas que se retroalimentan. Por un lado, proyectos como Gafas Murcia demuestran que hay un público dispuesto a desplazarse y probar piezas únicas con cita previa. Por otro, cadenas como Zara y Mango traducen ese interés en prendas accesibles, desde el tweed con flecos hasta los vaqueros con perlas o las blusas de inspiración decimonónica. La mezcla de archivo familiar, acabados artesanales y precios contenidos explica por qué lo retro sigue ganando terreno en las calles y en las tiendas.


