La localidad oscense de Ansó se prepara para vivir el próximo domingo 30 de agosto una de sus citas más señaladas: la 55ª edición del Día del Traje Ansotano. Esta celebración, que cada año congrega a cientos de visitantes, convertirá las calles del municipio pirenaico en un auténtico museo al aire libre donde la indumentaria tradicional es la gran protagonista. La jornada, reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 2011, supone un homenaje a unas prendas que se cuentan entre las manifestaciones de vestimenta popular mejor conservadas de Europa.
La principal novedad de esta edición llega de la mano de la recuperación de los balcones del Ayuntamiento, que volverán a ser escenario de la fiesta después de dos años cerrados por problemas de conservación. Las obras de restauración, financiadas por la Diputación de Huesca con una inversión cercana a los 75.000 euros, han permitido devolver el esplendor a una de las estampas más emblemáticas de esta celebración: los vecinos ataviados con los trajes tradicionales asomados al balcón consistorial para saludar al público.
Un programa cargado de tradición desde primera hora
La actividad comenzará a las 8:30 horas con la tradicional diana floreada, un pasacalles que se recuperó recientemente y que marca el inicio de una jornada intensa. Media hora después, a las 9:00, la Fuente Alta, situada en la carretera de acceso a Ansó, recibirá a los visitantes con la clásica cucharada de migas, un gesto de bienvenida que se ha convertido en todo un ritual para quienes llegan al municipio.
A partir de las 10:00 horas, el núcleo urbano se transformará en un escenario abierto donde se recrearán costumbres típicas ansotanas, acompañadas de actuaciones de baile y música en distintos rincones del casco. Esta escenificación permite al visitante acercarse no solo a la vestimenta, sino también a los usos y escenas de la vida cotidiana que históricamente han estado asociados a ella. A las 10:30 tendrá lugar la recepción de autoridades en el Museo del Traje, y a las 11:30 se producirá el saludo desde el balcón del Ayuntamiento, uno de los momentos más esperados.
Reconocimientos y actos centrales de la jornada
A las 11:45 se entregará el galardón de agradecimiento del Ayuntamiento de Ansó, que este año recae sobre el grupo teatral Dingolondango, por su trayectoria y su labor de puesta en valor de la cultura local. El reconocimiento lo recogerá Elena Gusano, directora de la formación, fundada en 2008 y autora de las obras que interpretan, escritas en ansotano. A continuación dará comienzo la presentación de los diferentes trajes en la Plaza Domingo Miral, a cargo del fotógrafo zaragozano Carmelo Esteban, un habitual de esta cita desde hace más de tres décadas.
La mañana continuará a las 12:30 con la misa cantada por la Coral Ansotana en la iglesia del pueblo, y a las 13:30 se celebrará el tradicional baile del Alacay en la Plaza de la Fuente. A las 14:30 está prevista la comida para invitados y participantes en la Plaza de Toros. Por la tarde, a las 17:30, la Plaza Domingo Miral acogerá el festival de jota del Grupo Folclórico Alto Aragón de Jaca, que pondrá el broche final a esta edición.
Más de un siglo de historia y una implicación vecinal clave

El Día del Traje Ansotano hunde sus raíces en las primeras décadas del siglo XX. Desde 1924 se celebran en Ansó actos de exaltación de la indumentaria tradicional, aunque fue en 1971 cuando la celebración quedó institucionalizada y comenzó a celebrarse anualmente el último domingo de agosto. La fiesta fue declarada de Interés Turístico de Aragón en 2003 y, ocho años después, obtuvo el reconocimiento nacional.
Durante la jornada, entre 120 y 130 personas recorren las calles ataviadas con las diferentes modalidades del traje. Las prendas, complementos y formas de vestir representan distintos momentos de la vida cotidiana de la localidad en épocas pasadas, y su conservación es posible gracias al trabajo de un grupo de mujeres que durante todo el año se encargan del ropero municipal. A esta labor se suma la colaboración de numerosos vecinos en la preparación de infraestructuras y escenarios, una implicación colectiva que resulta esencial para que la fiesta mantenga su identidad.
El traje ansotano, protagonista del cupón de la ONCE
La celebración tendrá además una difusión especial a través de la ONCE, que dedicará su cupón del lunes 31 de agosto al Día del Traje Ansotano. Cinco millones de boletos llevarán la imagen de esta indumentaria por toda España, un gesto que la alcaldesa de Ansó, Blanca Alfonso, ha agradecido públicamente. La regidora ha destacado que esta iniciativa permite poner en valor el esfuerzo que realizan durante todo el año las personas vinculadas al ropero municipal y a la organización de la fiesta, y ha subrayado que celebrar este día es una forma de honrar a los antepasados que mantuvieron vivas estas tradiciones.
Con la recuperación de los balcones municipales y un programa que combina música, baile, gastronomía y memoria colectiva, Ansó volverá a demostrar que su traje tradicional es mucho más que una prenda: es un símbolo de identidad que conecta a las generaciones actuales con sus raíces y que sigue despertando el interés de quienes visitan el Pirineo aragonés.
