Cómo hacer un mojito

El mojito es uno de los cócteles más populares del mundo, si no el que más. Uno de los secretos de su éxito es que es muy sencillo de preparar. Los ingredientes y utensilios que necesita suelen encontrarse ya en la mayoría de hogares. Y el procedimiento en sí es bastante simple y se termina dominando por completo únicamente con un poco de práctica.

Pero lo más importante es que se trata de un cóctel totalmente delicioso. El mojito es ideal para reuniones de amigos, fiestas y en general para cualquier momento en que deseemos disfrutar de nuestro tiempo libre en compañía de un agradable trago.

Sus cualidades refrescantes lo convierten en un gran aliado durante los meses de calor. También destaca por sus beneficios digestivos y estimulantes. Descubre qué ingredientes necesitas para conseguir un mojito cubano y qué pasos hay que seguir para prepararlo bien. Así como algunas notas y trucos que te ayudarán a perfeccionarlo y darle tu toque personal. Algo, esto último, que con el tiempo va unido a todos los combinados, y este no es una excepción.

Ingredientes del mojito

  • 45 ml de ron blanco
  • Hierbabuena fresca
  • 90 ml de agua con gas
  • Azúcar blanco
  • Lima
  • Hielo picado

Cómo hacer el mojito paso a paso

  • En un vaso de boca ancha y de buena capacidad, añade dos cucharaditas de azúcar (puedes añadir más después si te resulta muy amargo al probarlo), 7-8 hojas de hierbabuena y media lima cortada en cuartos (desecha la punta).
  • Aplasta los ingredientes suavemente con un mortero o algún utensilio plano. No más de diez golpes. No se trata de deshacerlos, sino de liberar e integrar los diferentes aromas y sabores.
  • Añade el ron blanco, el agua con gas y cúbrelo con hielo.
  • Mezcla suavemente todos los ingredientes con una cuchara. Utiliza movimientos envolventes.
  • Añade más hielo. Considera que sobresalga ligeramente del borde del vaso para que la presentación sea más atractiva, aunque no es indispensable. Asimismo, decora con un ramita de hierbabuena y una rodaja de lima (hazle una raja para que se aguante en el borde del vaso).
  • Ahora coloca un par de pajitas… ¡y a disfrutar de tu mojito!

Notas, variaciones y trucos

Graduación alcohólica

¿Te gusta que tu mojito esté fuerte? En ese caso, mantén la cantidad de ron y reduce la cantidad de agua con gas. O simplemente aumenta los mililitros de ron, añadiendo un chorro extra a tu mojito. Pero asegúrate de removerlo bien para que se integre correctamente.

La graduación alcohólica del mojito varía en función del tipo y la cantidad de ron empleados. Las cantidades de agua con gas y zumo de lima también influyen en la graduación final de este combinado. Si utilizas un ron con un porcentaje de alcohol del 40%, las cantidades de la receta de arriba dan como resultado un mojito de 14º de graduación, aproximadamente.

¿Hierbabuena o menta?

En lo que respecta a las plantas aromáticas, se puede utilizar menta fresca si no tienes hierbabuena (o si prefieres el sabor de la primera planta por encima del de la segunda). Las dos son perfectamente válidas para el mojito.

Lo que sí es importante en este paso es asegurarse de que las hojas de hierbabuena/menta no se rompen al preparar el mojito. El objetivo es que no se cuelen pequeños trozos en la boca al beber. Asimismo, considera emplazar la decoración (hierbabuena/menta y lima) y las pajitas en el mismo lado del vaso. Aunque no es indispensable, se considera que ayuda a que la experencia sea más completa, ya que cada sorbo va acompañado de su aroma.

¿Te gusta más dulce?

Sería algo exagerado decir que hay tantas recetas de mojito como personas que lo preparan, pero es útil para hacernos una idea de las numerosas pequeñas variaciones que se pueden llevar a cabo en su preparación. Una de ellas es la relacionada con la cantidad de azúcar. Algunas personas desean un resultado más dulce. En este caso, no hay problema en añadir más azúcar. Otra opción es sustituir el agua con gas por refrescos como la gaseosa o el sprite.

¿Hielo picado o en cubitos?

El mojito original lleva cubitos de hielo en lugar de hielo picado. Las dos opciones funcionan igual de bien, aunque los cubitos se deshacen más lentamente, un factor a tener en cuenta en lugares más cálidos. Si prefieres el hielo picado, puedes comprarlo ya picado o hacerlo tú mismo. Envuelve unos cuantos hielos en un paño de cocina y golpéalos contra una superficie dura. De paso, te ayudará a aliviar un poco el estrés.

¿Lima entera o exprimida?

La media lima se puede añadir entera o exprimida. Cabe señalar que la primera opción aporta más sabor y aroma debido a la piel. Lo mismo sucede cuando se golpea la hierbabuena o la menta con la palma de la mano antes de añadirla al vaso.

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Lifestyle, Ocio

Esteta por naturaleza. La moda pasada y presente y esos pequeños detalles que a menudo pasan desapercibidos dan forma constantemente a mi concepto de estilo.

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