Cómo depilar las cejas

Descubre cómo depilar las cejas paso a paso manteniendo su forma y densidad. Es decir, para que se vean arregladas pero naturales.

Te contamos cómo conseguir la mejor versión de tus cejas: qué hacer con los pelos sueltos, dónde deberían situarse el principio y el final, cuál es el grosor ideal y, por último, cómo se recortan.

Conoce tus cejas

Si buscas un resultado lo más natural posible, es preciso que conozcas bien tus cejas. Este paso es tan sencillo como mirarte al espejo y asegurarte de que entiendes bien qué papel juegan la forma, la densidad y el arco de tus cejas en tu rostro. La razón es que hay que intentar por todos los medios no poner en riesgo todo eso que las hace únicas durante la depilación, ya que ahí se encuentra la clave de la naturalidad.

Por otro lado, depilarse las cejas es algo totalmente opcional. Si crees que no puedes mejorarlas (muchos opinan que cada ceja es perfecta a su manera), plantéate dejarlas tal cual están. Y cuando actúes, hazlo con moderación y poniendo en práctica los siguientes consejos.

Frente y sienes

Si quieres darle a tus cejas una forma más definida, la frente y las sienes son un buen lugar para comenzar a depilar. Conseguirás resultados sin correr ningún riesgo, ya que no es necesario trabajar sobre las cejas.

Se trata de arrancar con paciencia todos los pelos sueltos (en algunos casos hay más que en otros) que queden entre la parte superior de las cejas y la línea de crecimiento del cabello.

Cuando termines, tus cejas seguirán teniendo el mismo aspecto, pero todo lo que las rodea debería estar más limpio, con una zona libre de vello entre el inicio del cabello y tus cejas.

Dónde deben comenzar y dónde terminar las cejas

El riesgo de desastre es alto cuando se empieza a arrancar pelo sin saber exactamente cómo depilar las cejas. No es aconsejable precipitarse cuando se trata de las cejas. Estas franjas de vello sobre los ojos juegan un papel en la imagen mucho más importante de lo que puede parecer. Además, pueden tardar varias semanas en volver a su estado normal después de una mala decisión con las pinzas.

Para conseguir un buen resultado, peina tus cejas para separar los vellos y ver con más claridad el material que tienes para trabajar. Por supuesto, también necesitarás unas pinzas de depilar:

El inicio de las cejas

Traza una línea recta imaginaria que vaya desde el centro de tu fosa nasal hasta la frente. Se considera que el inicio de la ceja debe ser el punto donde la línea se cruza con tu ceja.

Arranca los pelos que se queden fuera del límite en el caso de que los haya. Puedes utilizar un lápiz u otro objeto fino y alargado sobre el punto marcado para no perder la referencia mientras te depilas. Repite la misma operación con la otra ceja.

El final de las cejas

Traza otra línea imaginaria, esta vez que vaya desde el borde exterior de tu fosa nasal hasta el borde exterior de tu ojo. Ahora continúa alargando esa línea hasta llegar a la sien. Como antes, el punto que se busca es donde la línea y la ceja se cruzan, ya que ahí es donde se considera que debería situarse el final de la ceja.

Una vez más, puedes utilizar algo alargado en lugar de una línea imaginaria mientras, con unas pinzas de depilar, te dedicas a arrancar los pelos que hay fuera del límite. Haz lo mismo en la otra ceja.

Nota: Ten en cuenta que esto es sólo orientativo. En realidad, no pasa nada si tus cejas no se ajustan a estas medidas. En lo que se refiere a la longitud de la ceja, lo más importante es, sean más cortas o más largas, que te veas favorecido y, sobre todo, que ambas empiecen y terminen en el mismo punto.

Acerca del grosor

Si en el tema de la longitud de las cejas pueden intervenir las preferencias personales, en el grosor lo hacen todavía más. No existe un grosor perfecto ni nada por el estilo, sino que depende de la genética y de si te gustan más anchas o más finas. Si decides intervenir, hazlo manteniendo siempre su forma natural.

¿Es necesario recortarlas?

Como ya habrás podido comprobar, la medida del pelo de las cejas se mantiene siempre más o menos igual. Al parecer, esto se debe a que se caen al alcanzar una cierta longitud para después volver a crecer de nuevo.

Eso no significa que no puedas recortarlas un poco (siempre con unas tijeras pequeñas) de vez en cuando. Péinalas hacia arriba y pásate las tijeras si sientes que necesitas mantener a raya unos cuantos vellos ingobernables o simplemente si te gustaría vértelas un poco más ligeras de lo que están.

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Esteta por naturaleza. La moda pasada y presente y esos pequeños detalles que a menudo pasan desapercibidos dan forma constantemente a mi concepto de estilo.

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