Cande Tinelli se borra un tatuaje de la cara y abre una nueva etapa en su imagen

  • Cande Tinelli inició un tratamiento láser para borrar el tatuaje de Hello Kitty de su rostro.
  • El diseño, visible sobre la ceja y la frente, fue durante años un sello clave de su estética.
  • La eliminación requiere varias sesiones y refleja un cambio de etapa personal y de estilo.
  • Su estrecha relación con los tatuajes sigue vigente, pero redefine qué quiere mostrar en su imagen.

Cande Tinelli se borro un tatuaje de la cara

Desde muy joven, Cande Tinelli ha hecho de los tatuajes una parte inseparable de su identidad. A los 14 años se animó al primero, una estrella en el hombro que compartió con su padre, y a partir de entonces su cuerpo se fue llenando de tinta hasta convertirse en un auténtico escaparate de diseños, estilos y etapas personales.

Ahora, ya con 35 años, la hija de Marcelo Tinelli ha decidido dar un giro llamativo a su imagen al comenzar a borrar uno de los tatuajes más visibles de su cara: el dibujo de Hello Kitty que llevaba sobre la ceja y que durante años fue un sello reconocible de su estética.

Adiós al tatuaje de Hello Kitty en la cara

Eliminación de tatuaje en el rostro de Cande Tinelli

Con una trayectoria marcada por los tatuajes, Cande Tinelli se ha consolidado como una de las influencers más comentadas en redes sociales. Acostumbrada a compartir su día a día, esta vez sorprendió al mostrar algo que hasta hace poco muchos consideraban impensable en ella: el inicio del borrado de un tatuaje del rostro.

El diseño en cuestión es el de Hello Kitty, ubicado en la zona de la frente y sobre una de sus cejas, que se tatuó en 2019 y que generó opiniones encontradas por la zona elegida. Ese pequeño gatito se convirtió rápidamente en uno de los rasgos más característicos de su look, pero siete años después ha decidido dejarlo atrás.

A través de su cuenta de Instagram, la artista compartió un vídeo desde una clínica dermatológica en el que se ve cómo una profesional pasa el láser sobre el tatuaje. Mientras se escucha el chasquido característico del disparo de luz, Cande escribe: “Chau tatuaje, chau Kitty”, una frase sencilla pero cargada de significado para sus seguidores.

En las imágenes se aprecia el primer impacto del tratamiento, con el área ligeramente enrojecida y la tinta comenzando a fragmentarse. La propia Cande explicó que el proceso no es inmediato y que necesitará varias sesiones hasta lograr que el dibujo desaparezca casi por completo, algo habitual en este tipo de procedimientos.

Un cuerpo como lienzo: de la estrella del hombro al blackwork del cuello

El paso que está dando ahora se entiende mejor si se repasa su relación con la tinta. Desde aquella primera estrella que se tatuó a los 14 años junto a su padre, Cande no ha dejado de sumar piezas: brazos, piernas, espalda, cuello, manos y también el rostro se han ido llenando de dibujos, frases y composiciones más complejas.

En la actualidad, es prácticamente imposible contar cuántos tatuajes tiene, porque buena parte de su piel está cubierta por diseños que se entrelazan. A lo largo del tiempo ha experimentado con diferentes estilos, desde piezas más pequeñas y minimalistas hasta grandes trabajos de blackwork que causaron sensación.

Uno de los momentos que más repercusión generó fue en 2016, cuando se realizó un impactante tatuaje de blackwork en el cuello. Aquella decisión despertó una fuerte polémica en redes sociales y medios, especialmente en Argentina, donde muchos usuarios cuestionaron la contundencia del diseño.

Lejos de recular, Cande defendió públicamente su elección. En declaraciones a un medio televisivo, dejó claro que no se consideraba “adicta” a los tatuajes, sino que tenía un proyecto de cuerpo completo bien pensado y que estaba encantada con lo que se había hecho y con lo que vendría. Para ella, la tinta era, y sigue siendo, una forma de embellecerse y de contar quién es.

Aunque ahora ha decidido borrar el dibujo de Hello Kitty, su vínculo con el mundo del tatuaje continúa siendo central en su identidad, como ocurre en casos similares con Alex Caniggia. El gesto no parece tanto un rechazo a la tinta como una forma de ajustar qué quiere mostrar en este momento de su vida.

El tratamiento láser para eliminar tatuajes: sesiones, tiempo y resultados

El procedimiento al que se ha sometido Cande es el tratamiento láser para eliminación de tatuajes, una técnica que en los últimos años se ha perfeccionado y se ha extendido también en Europa y España, donde cada vez más personas optan por corregir o borrar diseños que ya no les encajan.

En el caso de la hija de Marcelo Tinelli, se trata de un tatuaje pequeño pero en una zona muy visible como la cara, por lo que el trabajo debe hacerse con especial cuidado. El láser actúa fragmentando las partículas de tinta depositadas en la piel, que con el tiempo son eliminadas por el propio organismo.

Según explican los especialistas, el número de sesiones depende del color, la profundidad, el tamaño y la antigüedad del tatuaje. No es lo mismo un diseño reciente que uno con muchos años, ni un negro intenso que una mezcla de varios colores claros. El de Hello Kitty, al ser un dibujo relativamente pequeño pero con gran exposición al sol, requerirá varias citas.

Este tipo de tratamiento suele espaciarse en el tiempo, con intervalos de varias semanas entre sesión y sesión, para permitir que la piel se recupere. Aunque se considera una de las técnicas más efectivas disponibles hoy en día, no siempre garantiza que el tatuaje desaparezca al cien por cien; en muchos casos queda una ligera sombra o un leve cambio de textura.

Cande no ha detallado cuántas sesiones tiene previstas ni si, una vez borrado el diseño de Hello Kitty, planea volver a tatuarse la cara u optar por mantener esa zona limpia. Por ahora, se ha limitado a compartir el inicio del proceso y a mostrar cómo su rostro empieza a verse sin uno de sus símbolos más reconocibles.

Un cambio de etapa y un nuevo enfoque en su imagen

Más allá del aspecto técnico, la decisión de borrarse un tatuaje en la cara suele interpretarse como un gesto de cambio personal o de transición hacia otra etapa. En el caso de Cande Tinelli, el tatuaje de Hello Kitty acompañó varios años de su vida pública, entrevistas, giras y apariciones en medios.

Al enseñar abiertamente el tratamiento en redes sociales, la artista muestra una vez más su voluntad de compartir sus procesos sin demasiados filtros. No ha explicado en detalle las razones que la llevaron a tomar esta decisión, pero la manera en la que lo ha contado deja entrever que se trata de algo más que un simple retoque estético.

En el entorno de influencers y artistas, los cambios de look drásticos suelen leerse como marcadores de nuevas etapas vitales o profesionales. Cande mantiene una presencia activa en el mundo artístico y mediático, y su imagen siempre ha sido parte fundamental de su discurso, tanto en Argentina como de cara al público internacional.

El hecho de seguir luciendo un cuerpo prácticamente cubierto de tatuajes y, al mismo tiempo, elegir borrar justo el que llevaba en la cara, plantea una especie de reordenación de prioridades estéticas. Es posible que quiera liberar esa zona, suavizar el impacto visual del rostro o, simplemente, cerrar un capítulo asociado a ese dibujo concreto.

Sea cual sea el motivo, el gesto encaja con una tendencia que también se observa en Europa: personas muy tatuadas que, con los años, revisan algunos diseños concretos y deciden retocarlos, aclararlos o eliminarlos sin renunciar al conjunto de su identidad tatuada.

La reacción en redes y el vínculo con sus seguidores

Cada movimiento de Cande Tinelli en redes suele generar conversación, y esta vez no ha sido la excepción. El vídeo del láser pasando por su frente se viralizó rápidamente, replicado por medios digitales y cuentas de entretenimiento que destacaron el cambio en su rostro.

En los comentarios, muchos seguidores se mostraron curiosos por el resultado final y le preguntaron por el dolor del procedimiento, el tiempo de recuperación y si pensaba sustituir el tatuaje por otro distinto. Otros interpretaron el mensaje “Chau tatuaje, chau Kitty” como una metáfora de dejar atrás determinadas etapas o formas de mostrarse al mundo.

Medios y perfiles especializados en espectáculos también se hicieron eco de la noticia, compartiendo fragmentos del vídeo y titulares en los que se hablaba de “despedida” de uno de sus tatuajes más icónicos. El tema llegó incluso a plataformas y cuentas internacionales, donde se destacó el contraste entre su imagen llena de tinta y la decisión de borrar justo un tatuaje facial.

Para sus seguidores, acostumbrados a ver a Cande mostrar tanto los nuevos diseños como los procesos de curación, no es extraño que también haya decidido enseñar cómo se borra un tatuaje. Su relación con el público se apoya precisamente en esa sensación de cercanía y transparencia, aunque seleccione cuidadosamente qué partes de su vida compartir.

Este tipo de exposiciones públicas contribuye, además, a normalizar el hecho de que cambiar de opinión sobre un tatuaje no implica renegar de todo lo anterior, sino ajustar la propia imagen al momento vital que atraviesa cada persona, algo que muchas y muchos usuarios en España y el resto de Europa reconocen como muy familiar.

La decisión de Cande Tinelli de iniciar el borrado del tatuaje de Hello Kitty en su cara combina varios elementos: una trayectoria larga y coherente en el mundo de los tatuajes, el acceso a nuevas técnicas láser cada vez más eficaces y la voluntad de adaptar su imagen a la etapa que está viviendo. Al compartir el proceso de forma tan abierta, vuelve a situar el debate sobre la tinta, la estética y el derecho a cambiar en el centro de la conversación, recordando que incluso los diseños más icónicos pueden dejar paso a nuevas formas de expresarse.

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