
Con la llegada del calor, el calzado se vuelve más ligero y fresco, pero no todo vale. Los expertos en podologÃa alertan de que muchas personas eligen sus sandalias pensando solo en la estética y acaban pagando las consecuencias con rozaduras, ampollas o incluso lesiones más serias. La clave está en encontrar un equilibrio entre lo que está de moda y lo que realmente cuida de nuestros pies.
Este verano, las tendencias apuntan hacia la comodidad sin renunciar al estilo, y los especialistas coinciden en que un calzado bien elegido puede marcar la diferencia entre unas vacaciones placenteras y un problema de salud. A continuación, repasamos lo que dicen los podólogos y las firmas de moda para que aciertes con tu elección.
Por qué las chanclas no son para todo el dÃa
Aitor Pérez, director del Servicio Podológico Universitario de la UCAM, lo deja claro: las chanclas de dedo son útiles para la playa, la piscina o las duchas públicas, pero no como calzado habitual. Según el especialista, usarlas durante muchas horas caminando por la ciudad puede provocar sobrecargas en la fascia plantar, el talón y los gemelos, además de aumentar el riesgo de lesiones. En varios artÃculos publicados por la universidad, se insiste en que este tipo de calzado debe reservarse para contextos muy concretos y no para largos paseos.
La razón principal es que las chanclas obligan a los dedos a hacer un esfuerzo constante para sujetarlas, lo que genera tensión en la musculatura del pie y puede derivar en molestias crónicas. Además, al carecer de sujeción en el talón, la pisada se vuelve inestable. Los podólogos recomiendan optar por sandalias con tira trasera o al tobillo, que mantengan el pie firme y permitan que los dedos se muevan con libertad.
Qué buscar en un calzado de verano saludable
Según las recomendaciones de varios especialistas, el calzado ideal para el verano debe ser transpirable, con materiales naturales como piel o lona, y tener una suela flexible pero con algo de amortiguación. Evitar los plásticos y las gomas cerradas es fundamental, ya que el aumento de la sudoración favorece la aparición de hongos y malos olores. También se aconseja que la suela no sea excesivamente plana: una pequeña cuña o tacón bajo (de unos 2-3 centÃmetros) ayuda a distribuir mejor el peso y reduce la tensión en el tendón de Aquiles.
De hecho, las cuñas (wedge sandals) se han convertido en la opción más comentada tanto en las consultas de podologÃa como en las pasarelas. Diseñadores como Chloé, Bottega Veneta o Zimmermann las han incluido en sus colecciones de primavera-verano, y firmas como Zara o Mango ofrecen versiones asequibles. La moda y la salud se dan la mano: las cuñas proporcionan estabilidad, son cómodas para caminar y estilizan la figura.
Cuidados básicos para unos pies sanos en verano
Además de elegir bien el calzado, los podólogos insisten en una rutina de cuidado diario. Secar minuciosamente los pies, especialmente entre los dedos, es esencial para prevenir infecciones por hongos. También recomiendan realizar cuidados imprescindibles y pedicuras de verano, hidratar la piel con crema especÃfica, aplicar protección solar en el empeine y no compartir calzado ni toallas. Si aparece una rozadura, lo mejor es dejar de usar ese zapato, lavar la zona con agua y jabón, desinfectar si hay herida y cubrir con un apósito. Si la lesión empeora o aparece pus, conviene acudir al podólogo.
Caminar descalzo sobre superficies seguras como la arena o el césped es beneficioso porque fortalece la musculatura del pie y mejora la propiocepción, pero hay que evitar hacerlo en suelos muy calientes o en zonas con riesgo de cortes. Las personas con diabetes o pérdida de sensibilidad deben extremar las precauciones.
Calzado según la edad: niños y mayores
Las necesidades del pie cambian con la edad. Para los niños, los especialistas recomiendan un calzado que sujete bien el talón y el empeine, con suela flexible y materiales transpirables, que permita correr y jugar sin que el pie se desplace dentro del zapato. En el caso de las personas mayores, la prioridad debe ser la estabilidad: suelas antideslizantes y un buen ajuste para prevenir caÃdas.
En definitiva, este verano la moda apuesta por la comodidad y los expertos en salud podal respaldan esa dirección. Las cuñas, los tacones bajos y las sandalias bien sujetas son la mejor elección para disfrutar del calor sin renunciar al estilo ni al bienestar. OlvÃdate de las chanclas como calzado de uso diario y apuesta por opciones que cuiden de tus pies mientras sigues las tendencias.

