La firma española Pull&Bear se estrena de lleno en el mundo de la perfumería con Behind the Scent, una colección que convierte su estética urbana y experimental en un lenguaje de aromas. No se trata de un perfume aislado, sino de un auténtico armario olfativo pensado para una generación que vive entre pantallas, playlists infinitas y mucha necesidad de identidad propia.
Esta nueva línea llega como primera colección integral de perfumes de la marca y se ha desarrollado en Grasse, la cuna histórica de la perfumería francesa, de la mano de nombres reconocidos del sector. El resultado son diez eau de parfums que se mueven entre lo fresco, lo dulce y lo intenso, buscando fragancias personales, duraderas y versátiles que puedan acompañar el día a día sin perder carácter.
Una colección que traduce el ADN urbano de Pull&Bear
Behind the Scent está planteada como un sistema de perfumes completo, más cercano a un vestidor aromático que a un simple catálogo de lanzamientos. Cada fragancia se ha concebido para poder llevarse sola, compartirse o combinarse con otras, de manera que cada persona pueda construir su propia firma olfativa sin necesidad de encasillarse en un único olor.
La colección recorre prácticamente todos los universos olfativos clásicos y contemporáneos: hay florales luminosos, ambarados envolventes, acordes afrutados jugosos, composiciones fougère limpias y maderas profundas con matices minerales o especiados. También aparecen toques gourmands, notas orientales, destellos verdes llenos de energía y fondos almizclados, empolvados y suaves que aportan sensación de piel limpia.
El enfoque se aleja del estereotipo de “perfume juvenil” simplista. Aquí se habla de maderas sofisticadas, especias vibrantes, vainillas cremosas y florales con intención, trabajados con estructuras limpias y contemporáneas. Todo ello en frascos de diseño sobrio y coleccionable, que refuerzan esa idea de fondo de armario que se puede rotar y mezclar según el momento del día o el estado de ánimo.
Detrás de estas composiciones hay una colaboración coral entre perfumistas de casas como Firmenich, Robertet o Givaudan. Entre los nombres implicados se encuentran Jérôme Di Marino, Frank Voelkl, Coralie Spicher, Gaël Montero, Ane Ayo, Solveig Mulon, Amélie Jacquin, Karine Vinchon y Clément Gavarry, todos ellos con experiencia internacional y un punto de vista propio a la hora de interpretar el universo Pull&Bear.

Detrás de los aromas: de la vainilla moderna a las maderas magnéticas
La paleta olfativa de Behind the Scent es amplia, pero mantiene un hilo conductor muy claro: la juventud entendida con capas, matices y oficio. No se busca un único estereotipo de chico o chica joven, sino distintas maneras de vivir lo urbano, lo creativo y lo emocional a través del perfume.
En el terreno de las fragancias cálidas y golosas destaca Vanilla Comeback, firmada por Jérôme Di Marino. Es una vainilla moderna, compleja y con cierto aire exótico: mantiene la calidez y el confort esperables de esta nota, pero la rodea de matices que la alejan de lo empalagoso. La idea es que funcione como un aroma envolvente y divertido, apto tanto para el día como para la noche.
Más arriba en intensidad y actitud aparece Gossip Fruit, creada por Frank Voelkl. Aquí el peso recae en una faceta frutal atrevida y jugosa, diseñada para dejar huella. Es una fragancia pensada para quien quiere un aroma seductor, llamativo y muy reconocible, con ese punto de fruta explosiva que se asocia fácilmente a momentos sociales o de ocio.
Dentro de la línea también se ha hablado mucho de Amber Trip, compuesta por Karine Vinchon. Se trata de un perfume ambarado y especiado que combina cacao, vainilla y maderas profundas. La propia perfumista lo describe como una propuesta construida a partir de contrastes: especias brillantes frente a una base cálida, energía efervescente mezclada con sensación de calma, un reflejo de lo que ella entiende por esencia urbana.
En el lado floral, Flirty Flower, interpretado por Ane Ayo, propone una visión contemporánea de la sensualidad. No se queda en el floral clásico, sino que juega con una feminidad radiante, luminosa y libre, con toques que buscan transmitir espontaneidad y cierta suavidad envolvente. Es uno de los perfumes que más se mencionan cuando se habla de la faceta emocional de la colección.
Un armario olfativo para mezclar, compartir y firmar tu propio olor
Uno de los puntos fuertes de Behind the Scent es su enfoque de sistema modular de perfumes. Las distintas creaciones están pensadas para poder superponerse, combinarse entre sí y adaptarse a diferentes momentos sin perder coherencia. De este modo, un mismo usuario puede jugar con varias capas aromáticas y encontrar una mezcla que termine funcionando como su sello.
La colección incluye tres grandes bloques de posicionamiento dentro del imaginario de la marca. Por un lado, el universo A state of youth man/woman, con fragancias como Vanilla Comeback, Gossip Fruit, Undated (de Coralie Spicher) o Freaking Marvellous (de Gaël Montero), que representan una juventud más transversal, sin etiquetas rígidas, donde lo importante es la actitud.
Por otro, se suman las líneas STWD-Woman y STWD-Man, con propuestas algo más segmentadas pero igualmente flexibles. En la primera encontramos perfumes como Chilled Banana, Flirty Flower o Vanilla Pays Off, mientras que en la segunda aparecen Graffik Wood, Amber Trip o Silent Revolution. Todas comparten un enfoque común: fragancias cómodas de llevar, pero con suficiente personalidad como para no pasar desapercibidas.
Los propios perfumistas insisten en la idea de que las nuevas generaciones buscan aromas duraderos que se conviertan en una extensión de su identidad
En conjunto, Behind the Scent propone perfumes que funcionan tanto de día como de noche, con perfiles cálidos, minerales, cítricos, amaderados o aterciopelados en función de la referencia. La idea es que cada usuario pueda elegir según el estado de ánimo, el contexto o el estilo del momento, sin quedar limitado por el género o por normas demasiado rígidas sobre qué “toca” llevar.

Barcelona como laboratorio sensorial del lanzamiento
El arranque oficial de la colección en España tuvo lugar en Barcelona, donde Pull&Bear organizó una noche inmersiva en el espacio Trent, en Ciutat Vella. La marca convirtió este lugar —a medio camino entre galería, club y refugio creativo— en un laboratorio olfativo para presentar su nuevo universo de perfumes ante prensa, artistas e invitados de la escena local.
Durante la velada, la entrada se llenó de vainillas modernas, flores futuristas y maderas magnéticas, creando una primera impresión muy sensorial antes incluso de ver los frascos. El punto central del evento fue un workshop olfativo guiado por perfumistas como Marine Mercé (Firmenich), Karine Vinchon (Robertet) y Gaël Montero (Givaudan), que fueron desgranando ingredientes, acordes y posibles combinaciones.
Los asistentes pudieron crear una mini-fragancia personalizada a partir de las materias primas y las bases utilizadas en la colección, entendiendo de primera mano cómo se construye un perfume: desde las notas de salida hasta el fondo que permanece en la piel horas después. La sesión sirvió también para explicar cómo se traduce el ADN urbano y experimental de Pull&Bear a un lenguaje olfativo reconocible.
La experiencia se completó con un catering a cargo de Tiberi, planteado en torno a bocados inspirados en las notas aromáticas de Behind the Scent, y con una intervención audiovisual de @akyute que mezclaba luz, sonido y proyecciones en una atmósfera casi hipnótica. El resultado fue una noche en la que moda, música, gastronomía y perfume se entrelazaron como parte del mismo relato creativo.
Por el espacio pasaron figuras de la escena creativa barcelonesa como Alba Miró, Mario Ibeas, Sergi Renom, Babi Sevi o Claudia Cook, reforzando la intención de la marca de vincular el lanzamiento a una comunidad de perfiles jóvenes y culturales que viven la ciudad como un territorio de experimentación constante.
Perfume como expresión personal y colaboración artística
Más allá del propio producto, Behind the Scent se presenta como una declaración sobre la importancia del perfume como herramienta de expresión. En un contexto donde la autenticidad y la autoafirmación pesan cada vez más, Pull&Bear insiste en que estas fragancias están pensadas para hablar antes de que uno diga nada, como un gesto silencioso que transmite carácter, humor o estado de ánimo.
Los testimonios de los perfumistas apuntan en esa dirección. Marine Mercé habla del reto de capturar la chispa de la juventud a través de la espontaneidad y la sensibilidad; Karine Vinchon subraya la combinación entre energía efervescente y calidez que asocia al paisaje urbano; y Gaël Montero incide en esa “nube invisible que protege” que busca plasmar en sus composiciones, limpias, cálidas y magnéticas sin necesidad de resultar ruidosas.
La colección se amplía además con una edición limitada en colaboración con el artista francés Thomas Lélu. Esta cápsula incluye un perfume unisex y una vela perfumada que mezclan vetiver y vainilla, construyendo un aroma intrépido y magnético que funde arte contemporáneo y perfumería en un mismo gesto. La propuesta, desarrollada por la perfumista Ane Ayo, actúa como puente entre el lenguaje visual de Lélu y la identidad olfativa de Behind the Scent.
En conjunto, la línea se posiciona como un nuevo territorio creativo para Pull&Bear, que hasta ahora había centrado su comunicación principalmente en la moda y los accesorios. Ahora, el perfume se suma como una capa más del estilo personal, con la intención de permanecer en el tiempo y evolucionar con el público que la marca lleva años acompañando en ropa y calzado.
Behind the Scent estará disponible en tiendas seleccionadas y en pullandbear.com, con un despliegue pensado para el mercado español y europeo. La colección nace con vocación de continuidad, como base sobre la que la firma pueda seguir construyendo nuevas historias olfativas en los próximos años.
Con este movimiento, Pull&Bear refuerza su apuesta por la creatividad, la innovación y la autenticidad, abriendo una etapa en la que el aroma se convierte en parte natural del lenguaje de la marca. Diez perfumes, un evento inmersivo en Barcelona y una colaboración artística internacional ponen las primeras piezas de un universo que pretende acompañar a una generación que quiere oler a sí misma, sin filtros y con margen para jugar, combinar y cambiar tanto como haga falta.