El minimalismo ha conquistado el cuarto de baño, y los inodoros suspendidos se han convertido en el objeto de deseo de cualquier reforma moderna. Pero, ¿puede un váter ser tecnológico, estético y, además, práctico a largo plazo? En esta reseña analizamos a fondo el Nashi Eos Pro, un modelo japonés que promete revolucionar la higiene diaria con su sistema de lavado inteligente (smart toilet) y un diseño flotante que optimiza el espacio.
Ponemos a prueba sus funciones de confort, su facilidad de limpieza y si realmente vale la pena la inversión frente a un sanitario convencional. Si quieres conocer nuestro veredicto, te invito a seguir leyendo…
Funciones del Nashi Eos Pro
Para los que disfrutan de los detalles, he resumido lo que este dispositivo es capaz de hacer en la siguiente tabla:
| Función / Especificación | Detalle Técnico del Nashi Eos Pro |
| Diseño | Modelo suspendido con fijación a pared y cisterna empotrada. |
| Dimensiones | 60x38x46 cm. |
| Materiales | Cerámica antibacteriana y asiento de polipropileno. |
| Higiene | Lavado anal, femenino, infantil y modo masaje oscilante. |
| Confort | Asiento calefactado ajustable (4 niveles). |
| Secado | Aire caliente con temperatura regulable (3 niveles). |
| Automatismos | Apertura/cierre por sensor de pie y descarga silenciosa y eficiente (ahorras un 80%). |
| Control | Mando a distancia, botón lateral y App (iOS/Android). |
| Seguridad | Interruptor de flotador, fusible de temperatura y protector diferencial. |
| Garantía | 5 años (marca con servicio técnico en España) |
Y todo esto por un precio de unos 1330€ en la web oficial de la firma nipona Nashi…
Mi primera cita con el futuro: El día que el Nashi Eos Pro me cambió la vida
Siempre hay una primera vez para todo: para el primer amor, para el primer viaje al extranjero y, aunque suene extraño, para la primera vez que un váter te da los buenos días. Hace unos meses, tras mucho leer sobre la «revolución del chorrito», decidí dar el salto al Nashi Eos Pro. No quería simplemente un inodoro nuevo, quería la experiencia completa del lujo japonés en mi propio baño de Madrid. Lo que no esperaba era que el choque cultural (y sensorial) fuera tan grande… Aunque al principio da no se qué, la verdad es que cuando te acostumbras piensas cómo no ha llegado esto antes a Europa.
El Ritual de la Bienvenida: ¿Me acaba de saludar el váter?
La primera vez que entras en el baño tras instalar el Eos Pro, la experiencia empieza antes incluso de que te bajes los pantalones. Gracias a su sensor de presencia, en cuanto detecta que te acercas y pasas el pie por debajo, la tapa se eleva sola con un movimiento grácil y silencioso. Es lo que en el manual llaman «Bienvenida Automática». Si necesitas que se levante también el asiento, vuelves a pasar el pie y clanc, ahí lo tienes, listo para la acción.
Confieso que la primera vez me quedé mirando la tapa un buen rato, como si fuera un truco de magia. Hay algo extrañamente satisfactorio en no tener que tocar la porcelana con las manos. Además, para los que solemos levantarnos como zombis a las tres de la mañana, la luz nocturna LED de su interior es una bendición; te guía sin necesidad de encender la luz principal y terminar de desvelarte por completo.
El momento de la verdad: Calor, agua y aire
Sentarse es el siguiente paso del viaje sensorial. Olvida el impacto de la porcelana fría en pleno invierno. El asiento del Nashi Eos Pro es calefactable y puedes regular la temperatura en varios niveles. La sensación es la de un abrazo cálido que te invita a quedarte un poco más de lo estrictamente necesario.
Pero vamos a lo que de verdad nos pone nerviosos a los novatos: el lavado. Cuando pulsas el botón de lavado anal en el mando a distancia, un inyector de titanio autolimpiable sale de su escondite. Al principio, el chorrito de agua caliente te pilla por sorpresa, pero en cuestión de segundos, la sorpresa se convierte en una sensación de limpieza que el papel higiénico jamás podrá igualar. El Eos Pro permite ajustar la presión (3 niveles), la temperatura (4 niveles) y la posición del chorro (4 lugares distintos). Además, la función de masaje hace que el chorro se mueva de forma oscilante, asegurando que no quede ni rastro de suciedad.
Y para rematar, el secado con aire caliente. Es como un pequeño secador de pelo personal que, tras un par de minutos, te deja listo para subirte los pantalones sin necesidad de haber tocado una sola fibra de celulosa. Es, literalmente, pasar de la Edad Media a la era espacial en diez minutos de reloj.
La Instalación: Lo que nadie te cuenta (pero deberías saber)
No voy a mentir: instalar un inodoro suspendido como el Eos Pro no es como cambiar un váter convencional por otro modelo. Al ser un modelo que queda «en el aire», requiere una cisterna empotrada (o bastidor) dentro de la pared. Esto significa que, si no estás haciendo una reforma integral, vas a tener que picar un poco de tabique, o también es posible crear un doble tabique o pared de PLADUR para ocultar el depósito…, con ésto último no necesitarías tanta obra, e incluso evitarías romper un muro de carga, pilar, o evitar rotura de tuberías si donde lo quieres poner hay algo de esto.
Las conexiones son tres:
- Cisterna empotrada: Para la descarga de agua.
- Toma de agua fría: El propio inodoro se encarga de calentarla internamente, así que no necesitas toma de agua caliente.
- Conexión eléctrica: Necesitas un enchufe de tipo F (220V) cerca.
El peso del WC completo es de unos 30 kg. El manual de instalación es bastante claro y viene con esquemas detallados para el corte de las tuberías de desagüe y de entrada. Mi consejo: aunque seas un manitas, contrata a un fontanero profesional. La precisión milimétrica es clave para que no haya fugas en el futuro y el inyector de agua funcione con la presión adecuada. Además, Nashi ofrece asistencia técnica en España, lo cual da mucha tranquilidad si surge alguna duda durante el proceso.
El Veredicto: ¿Es un capricho o una necesidad?
A lo primero, no parece que sea un buen cambio al no estar acostumbrado a esto, es algo que les pasa a muchos usuarios. Después de usarlo durante un par de meses, la respuesta es clara: es una necesidad que no sabías que tenías. Una vez que te acostumbras a la limpieza Rimless (sin bordes donde se esconda la suciedad) y a la comodidad de que el váter se limpie solo antes y después de cada uso, volver a un inodoro convencional se siente como volver a lavar la ropa a mano en el río.
¿Hay contras? Pocos. Si vives en una zona con agua muy dura (mucha cal), tendrás que estar un poco más atento al mantenimiento de las boquillas para evitar obstrucciones. Pero el Eos Pro incluye un modo de autolimpieza que facilita mucho las cosas.