Una empresa transforma los muertos en diamantes de un quilate

Diamantes

Algordanza es una empresa atípica, que ejerce una actividad poco común. Permite, en efecto, transformar las cenizas de los fallecidos en diamantes. Éstos se venden después, convirtiéndose en verdaderas joyas. 16.842 Euros para un diamante de un quilate.

La idea de esta empresa es bastante desconcertante y puede plantear muchos problemas. Aún así, el principio es simple: se trata de recuperar el carbono del cuerpo después de la cremación. La transformación se lleva a cabo durante 14 semanas largas y requiere 500 gramos de ceniza calentadas a 1.500 grados. Al final del proceso, la familia consigue un diamante real, de 0,4 a 1 quilate, por un precio que varía de los 5.525 a los 16.842 Euros.

La compañía, que lleva a cabo esta transformación desde hace diez años, es cada vez más popular, aunque muchas personas se indignan y condenan esta práctica. Tenga en cuenta que uno de los fundadores de la empresa, Rinaldo Willy, revela que este proceso se desarrolló en los años cincuenta y podía conseguir varias piedras por difunto, gracias a los 2,5 kilos de ceniza generados por un solo cuerpo.

También hay que recordar que el color del diamante (que oscila entre el blanco y el azul) depende principalmente de la forma de vida de la persona fallecida. Los medicamentos, los alimentos, la vida rural o en ciudad… todos estos criterios tienen un impacto en el resultado final de la joya. Lo que hace que sea aún más singular.


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Fausto Ramírez

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa,... Ver perfil ›

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