Un Spa en el hogar

¿Hay algo más relajante que un día de spa? Seguramente no, es que esa combinación de relajación absoluta con tratamiento de belleza corporal provoca una sensación de equilibrio entre cuerpo y espíritu. Sin embargo, todo tiene su precio. Una jornada de spa puede resultar costosa. Sin embargo, siguiendo algunos consejos se puede trasladar el spa al hogar.

Una ducha a pocos minutos de levantarse de la cama puede ser sumamente revitalizadora y otorgar la energía necesaria para comenzar el día. Se puede utilizar un duchador con buena potencia y geles de ducha preferentemente cítricos por ser considerados energizantes.

Los aromas son fundamentales para cambiar el estado de ánimo y estimulan la actividad cerebral. Por eso es necesario perfumar el ambiente con hornillos y aceites naturales o velas aromáticas.

La música tiene poderosos efectos en el estado de ánimo. Varios estudios han demostrado que la música puede aliviar la tensión y estimular nuestro estado mental. Por eso es necesario, tanto al comenzar como al finalizar el día, escuchar música. Más allá de nuestros gustos personales, los discos new age, la música clásica o aquellos que reproducen los sonidos de la naturaleza (como el mar o el cantar de las aves) resultan ideales.

Aplicarse a sí mismo reflexología puede ser una buena forma de aliviar la tensión. Esta antigua técnica consiste en aplicar presión a los puntos reflejo de las manos, para mejorar la circulación y estimular la relajación. Comience pellizcándose las yemas de los dedos. Luego, agarre cada dedo por su base y hale con firmeza. Deje que el agarre se vaya aflojando ligeramente, desde la base a la punta, hasta soltar completamente el dedo. Al cabo de breves minutos sentirá menos estrés.

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