Tres consejos para lograr el afeitado perfecto

Máquina de afeitar clásica

Maquinilla de afeitar clásica

La mayoría de hombres se afeitan unas cinco veces por semana, lo que convierte al afeitado en una de las acciones que repetimos un mayor número de veces a lo largo de nuestra vida. Este dato debería servir para que nos replanteáramos la forma en que lo llevamos a cabo y si hay algo que podríamos mejorar para proporcionar un mayor cuidado a la piel, así como para invertir mejor nuestro dinero. En este artículo, te ofrecemos tres consejos para conseguir el afeitado perfecto:

Maquinillas de afeitar clásicas: Las maquinillas de afeitar clásicas no son tan agresivas con la piel como las de varias cuchillas, las cuales pueden provocar irritación e incluso vellos encarnados, debido a que las hojas extra profundizan demasiado en la piel. Otra razón para decantarse por este artilugio de afeitado que utilizaron nuestros padres y abuelos es que resulta mucho más económico.

La maquinilla en sí, que se compone de tres piezas desmontables, puede durarnos toda la vida con el mantenimiento adecuado. Lo único que debemos comprar son las cuchillas, las cuales aguantan varios afeitados y se pueden encontrar en el mercado en packs realmente asequibles.

Geles de afeitar: Una vez tenemos lista el arma, en este caso una maquinilla de afeitar clásica, es fundamental aplicar una barrera que proporcione protección a la vez que suavidad. Los geles de afeitar son el producto que necesitamos para que el afeitado se produzca de manera fácil y segura.

Afeitarse en la ducha: Seguir este consejo no es tan importante como los dos anteriores, pero si queremos lograr el mejor afeitado posible, el momento perfecto es durante la ducha diaria, cuando el vello facial está mucho más suave debido al agua caliente y el vapor. La desventaja de afeitarse en la ducha es que no siempre tendremos un espejo a mano, aunque también tiene un lado positivo, y es que después no tendremos que limpiar el lavamanos.


Escribe un comentario