Soluciones para recuperar unos dientes blancos

 Dientes blancos

¿Tenéis los dientes amarillos y soñáis con tener una sonrisa “ultra bright”? Veamos lo que se debe evitar hacer, así como algunos trucos que se pueden adoptar para tener unos dientes blancos.

La sonrisa es una de las primeras cosas que se mira cuando se conoce a alguien. Por lo tanto hay que llevar la atención en ese aspecto tan personal. Con el fin de tener una sonrisa de estrella de Hollywood, hay que tener cuidado para que los dientes estén siempre bien blancos, y por eso conviene aplicar varias reglas:

Al igual que el color del pelo, el tono de los dientes suele ser genético. Además, se puede modificar definitivamente por una patología o por el consumo de ciertos medicamentos. En ese caso, por mucho que se sigan todos los consejos del mundo, el tono de los dientes no se podrá variar.

Los dientes amarillos suelen estar provocados por factores extrínsecos tales como el consumo excesivo de alimentos ácidos, soda, té, café, alcohol o tabaco. Con el fin de mantener el esmalte intacto, se recomienda privarse de estos productos, o al menos consumirlos de forma moderada.

Cuidado con los medicamentos y los baños de boca que se utilizan. Estos contienen a veces agentes que amarillean los dientes.

Otro remedio que suele funcionar es el uso de bicarbonato de sosa. Dos veces a la semana, conviene verter este polvo en el cepillo de dientes, sobre el dentífrico par que agarre mejor, y se procede al cepillado habitual. El carbón vegetal, utilizado de la misma manera, también ofrece resultados impactantes.


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