¿Sigues los cuatros pasos del afeitado?

Matthew McConaughey

A la hora de conseguir un buen afeitado no sólo influye la calidad de la maquinilla o nuestra destreza deslizando sus cuchillas a través del rostro, sino que antes y después del afeitado en sí hay que llevar a cabo una serie de pasos fundamentales para la correcta protección y conservación de la piel.

En esta nota te describimos los cuatro pasos del afeitado. Saltarse alguno de vez en cuando no tiene por qué ser perjudicial, pero si no se cumplen por sistema, el estado de la piel puede acabar pagándolo bastante caro, por lo que te recomendamos que procures tenerlos siempre muy presentes:

Paso 1 – Preparación

Unas cuantas gotas de aceite de pre-afeitado sirven para que la cuchilla se deslice por la cara con una mayor suavidad. Si eres de los que se afeita en la ducha, puedes ahorrarte este producto, ya que la humedad tiene el mismo efecto.

Paso 2 – Espuma/gel

El uso de aceite de pre-afeitado está condicionado por el lugar, pero la aplicación de espuma o gel de afeitar es un requisito fundamental. Sin estos productos, nuestra cara queda totalmente expuesta al filo de la cuchilla, aumentando el riesgo de irritación, cortes y vellos encarnados.

Paso 3 – Afeitado

Una vez aplicados sobre la cara el aceite de pre-afeitado y la espuma, es el momento de proceder al afeitado en sí. Como hemos apuntado en varias ocasiones, la mejor opción según nuestro punto de vista son las maquinillas de afeitar clásicas, que ejercen menos presión sobre la cara que las que presentan múltiples hojas.

Paso 4 – Hidratación

El último paso consiste en humedecer un poco la cara y aplicar un after shave o una crema hidratante. De esta forma, ayudaremos a la piel a recuperarse de la agresión que representa el afeitado y que se mantenga joven durante más tiempo.


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