¿Por qué utilizar cremas hidratantes?

Crema

Una piel bien hidratada es una piel flexible y joven. Para ello, conviene beber mucha agua, llevar una alimentación apropiada y aplicar cremas hidratantes. Una crema hidratante favorece el buen estado de la dermis de todo el cuerpo, aportando una nutrición complementaria y preservando su belleza natural.

Prácticamente, los dos tercios de la piel están compuestos de agua, y constantemente ésta se deshidrata, pero el problema sobreviene cuando la dermis sufre por falta de agua para nutrirse. Y también, con el paso del tiempo, los agentes externos contaminan a diario la piel, y terminan por provocar una progresiva pérdida de agua que la hace más frágil, rugosa al tacto, irritable y poco elástica.

Es aquí donde el uso de las cremas hidratantes es muy importante, en efecto es el mejor producto cosmético para combatir todos estos signos y recuperar la belleza y vitalidad natural de la dermis.

Las cremas hidratantes proporcionan a la piel sustancias que tienen la capacidad de captar el agua y retenerla en el interior de las células que forman la piel, impidiendo su pérdida.

Crean una barrera de protección que evita que la acumulación de células muertas, residuos o partículas de polvo impidan la respiración adecuada de la piel.

Evitan la sequedad, la aparición de escamas e impurezas. Y por último, favorecen la elasticidad de la piel, ayudando a mantenerla joven y bonita.


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