Los peligros de estar bronceado durante el invierno

 Bronceado

Tener un bronceado durante todo el año no siempre está al alcance de todos. Para mantener un tono de piel moreno durante todo el año existen diferentes tipos de bronceado artificial.

Las lámparas solares utilizan un principio sencillo: se trata de exponerse a diferentes dosis en función del fototipo, a rayos ultravioletas. Las lámparas solares de hoy en día no suponen ningún tipo de riesgo para la salud: la legislación europea limita la proporción de rayos UVB emitidos por este tipo de aparatos. Sin embargo, los rayos UVB suelen ser responsables de los efectos nocivos del sol, concretamente los golpes de sol.

No obstante, los rayos UVA, que constituyen hoy en día la gran mayoría de los rayos emitidos por las lámparas solares (98%) tampoco son inofensivos. En efecto, calificados durante tiempo como “buenos” UV, los UVA son responsables del envejecimiento de la piel, y también de provocar cáncer. Se debe tener cuidado con este tipo de lámparas para broncear.

En cualquier caso, si decidís tomar este tipo de riesgo exponiendo el cuerpo y la piel a las lámparas solares, lo ideal es pedir un diagnóstico sobre vuestro fototipo al personal del centro de bronceado o mejor aún a vuestro dermatólogo. En cualquier caso, conviene contemplar otras alternativas para estar bronceado durante el invierno sin poner en juego la salud, como las cremas autobronceadoras.


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