Las mejores excusas para faltar al trabajo

Absentismo

A pesar de que esto haga parte de nuestra rutina, no todos los días tenemos ganas de ir a trabajar. Muchas veces, un problema personal o familiar, una discusión con un colega, o una situación que no sobrepasa, nos roba completamente el deseo de cumplir con nuestra responsabilidad. Faltar al trabajo sin tener una verdadera razón que justifique la ausencia no es algo recomendado, pero en cualquier caso esto puede ocurrir, en ese caso qué debemos decir.

Antes de hacer mención de algunos de las mejores excusas para faltar al trabajo, es bueno recordar que utilizar estas mentiras con frecuencia para ausentarse del trabajo no está recomendado y podría conllevar graves consecuencias. Ninguna empresa quiere tener entre su personal a un empleado que falta constantemente sin razón alguna, a alguien enfermo o con problemática, por lo tanto se deben utilizar estas excusas únicamente en caso extremo.

Conviene saber que si algo en el trabajo os cansa, es preferible afrontarlo directamente antes que ausentarse con falsas excusas. Ahora para entrar en materia, una de las mejores excusas para faltar al trabajo es decir que se tienen problemas gástricos. Las intoxicaciones alimenticias se producen de repente y nos dejan fuera de juego durante algunas horas, pero nos permiten regresar al día siguiente con cierto malestar pero dispuestos a trabajar.

Sin embargo, al día siguiente, se debe comer ligero o si no vuestra excusa será desmantelada. Las migrañas también funcionan, y los que las sufren lo saben bien. Siempre se puede utilizar esta excusa para faltar al trabajo. Una buena excusa es también la que hace referencia a las obras en casa. Por ejemplo, la rotura de una tubería, un cortocircuito, una inundación, todo lo que requiere vuestra atención y os obliga a permanecer en casa durante el día.

Si ya habéis aplicado todas estas excusas y no queréis parecer repetitivo, se puede incluir en la lista de excusas razones de este tipo: “Mi hijo tiene fiebre y tengo que quedarme en casa con él”. “Mi mujer no va bien, no para de vomitar y tengo que acompañarla hospital”. “Una filtración ha estropeado el tejado de la casa, y debo atender a los trabajadores que llegan para repararlo”.


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Fausto Ramírez

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa,... Ver perfil ›

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