Higiene y cuidado de los piercings

Ellar Coltrane

El actor Ellar Coltrane luce un piercing en el septum

Los piercings son adornos que pueden colocarse en numerosas partes del cuerpo, principalmente en la cara y las orejas. A la hora de hacernos la perforación es muy importante acudir a un profesional titulado, pero ahí no termina la responsabilidad adquirida con nuestro piercing, sino que después es fundamental cuidarlo y seguir unos hábitos de higiene, incluso después de que se haya curado.

Limpiar el piercing

Al menos una vez a la semana hay que quitarse el piercing para limpiar de manera adecuada tanto el objeto como la zona del cuerpo donde se lleva puesto. Lo ideal es aprovechar el momento de la ducha para hacerlo. De esta forma, nos aseguramos de que cae agua abundante con jabón en la perforación.

Otra ventaja de limpiar el piercing durante la ducha o el baño es que la humedad facilita la posterior reentrada del pendiente. En este sentido, existen productos lubricantes que pueden hacer todavía más fácil la entrada en caso de que tu piel sea propensa a la irritación o la inflamación. Uno de ellos es el aceite de jojoba.

Aceite de jojoba

El aceite de jojoba es un producto magnífico tanto para ayudar a la entrada del piercing, como para prevenir la irritación y la inflamación. También pueden beneficiarse de sus propiedades lubricantes y antiinflamatorias aquellos que deseen dilatar su perforación. Otra situación en la que se antoja como un producto indispensable es cuando por el motivo que sea te has visto obligado a no llevar el piercing puesto durante varios días.

Modo de empleo

Se lavan las manos con agua caliente y jabón y se vierten unas gotas en las yemas de los dedos. A continuación, se masajean suavemente las dos entradas de la perforación con el aceite. También se humedece el piercing con el producto, usando los dedos. Una vez hecho esto, se procede a la colocación del pendiente o pendientes, empujando lentamente y deteniéndose cada vez de que se sienta dolor. La duración del proceso después de no llevar el piercing puesto durante varios días puede variar en función de la persona: 2, 3, 5 minutos… Te aconsejamos que te tomes el tiempo que necesites.


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