Exfoliar y eliminar los puntos negros: las claves de un cutis perfecto

Hombre lavándose la cara

Exfoliar el rostro de manera periódica elimina las partículas muertas de la piel y deja el cutis con una incomparable sensación de suavidad. Además, una vez se marcha la rojez inicial, nuestra cara luce fantástica. También se trata de la mejor forma de prevenir el acné, los vellos encarnados y los puntos negros.

En el mercado actual, existe una gran variedad de exfoliantes, siendo el que incluye partículas de hueso de albaricoque en su fórmula uno de los mejor valorados, aunque lo importante es que sea compatible con nuestro tipo de piel. Para asegurarte de ello, no dudes en consultar al experto en cosmética antes de comprar el producto.

Aunque pueden ayudar a eliminar algún que otro punto negro, los tratamientos exfoliantes no deben ser utilizados como remedio ante este problema, sino como medida de prevención. Si ya tenemos puntos negros en la cara, la única forma de quitarlos es a la vieja usanza: apretando con los dedos.

Cómo eliminar los puntos negros

Para hacerlo de una forma segura, lo mejor es humedecer primero la cara con agua tibia. A continuación, enrollamos un trozo de papel higiénico en los dedos índice de cada mano y presionamos con ellos los bordes del punto negro a eliminar. Donde se suele concentrar un mayor número de ellos es en la nariz, una zona en la que la piel está bastante tirante, lo que facilita la expulsión del sebo.

Después de retirar uno o varios puntos negros de la nariz, la piel como es natural se queda algo irritada, pero, cuidado, porque aplicar una crema hidratante puede volver a ensuciar el poro que tanto nos ha costado limpiar, así que la hidrataremos con algo mucho más ligero como es el agua de avena.


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