Evitar la deshidratación

Hidratacion

El deporte hace transpirar. No es ni siquiera cuestión de correr en un estadio para darse cuenta. Incluso en casa, toda actividad física algo intensa conlleva una pérdida de agua y de minerales.

El músculo no es un motor muy rentable, porque produce sobretodo calor. El rendimiento muscular es sólo del 25 al 30%, lo que hace de él una mala máquina industrial.

Por el contrario, nuestro cuerpo debe permanecer a una temperatura cercana a los 37ºC. Por lo tanto hay que eliminar el calor en exceso. Esta es la función de la transpiración que elimina el calor a través del agua. Gracias a ella, un corredor de maratón cuyo esfuerzo debería transformar sus músculos en verdaderas calderas, no subirá su temperatura interna más que en 2 ó 3 grados.

La deshidratación representa el primer riesgo de cualquier deportista, que sea principiante o profesional. El primero está incluso más expuesto, porque no tiene un seguimiento por parte de un profesional, y no siempre se siente concernido.

Pero si el corredor es profesional suele ir bien preparado, normalmente el jogger ocasional no toma las precauciones debidas.

Hay que tener en cuenta la duración del esfuerzo, la temperatura y la humedad ambiente. De esta forma, para un deportista de 70 kg, una pérdida de líquidos de 1,5 litros conlleva una reducción del 20% de la eficacia muscular, 3 litros (suele ser común en deportistas de elite), un 40%. De media, el 2% del sudor hacer perder un 20% de eficacia, sin contar con los riesgos vitales que se pueden correr con una mala rehidratación.


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Salud

Fausto Ramírez

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa,... Ver perfil ›

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