De estreno en la renovada flagshipstore de Ermenegildo Zegna en Barna

Zegna Store Barcelona

Cincuenta años de historia, en este mundo en el que nos movemos, es un gran hito para una firma. Más, si cabe, si como en el caso de Ermenegildo Zegna, se ha ido ganado con los años. Eso, sin perder su esencia y seña de identidad. Los italianos saben cómo hacer (muy bien) los trajes. Yen Zegna, el sartorial es su punto más fuerte.

El pasado jueves, en la Ciudad Condal, se pusieron de tiros largos. Y es que, además de celebrar la renovación de su flamante flagshipstore inaugurada el pasado mes de septiembre, también festejaban el medio siglo de vida del mítico label. Personalidades del mundo de la moda, artistas de la escena underground más pija, y socialetés venidos ad hoc, se pusieron sus mejores galas (muchas prestadas) – unos con mejor atino que otros – para pasarlo en grande este día tan señalado.

zegna store barcelona (3)

Zegna Store Barcelona

Peter Marino ha sido el arquitecto al que se le encargó el proyecto, aunque la realización ha sido obra del propio equipo de Zegna. De la store, qué decir, pues como muchas de este tipo. Aires señoriales, pureza de líneas, minimalismo de formas sobrias; y una envoltura de láminas de madera en tono coñac, que contrastaban con los sofás de cuero negro de marcado acento retro. Nada del otro mundo, pero muy bien hecha y acabada. Una lástima no tener fotos reales, sino una renderización tridimensional.

Mi colega, y gran DJ – uno de los tipos que más sabe de música de este país – Johann Waldmuy elegante pinchando con un traje de la casa, amenizó el concurrido cóctel-party. Lo mejor de todo fue la presencia Gildo y Anna Zegna, que destacaron con sus sendos, sobrios y perfectos looks. Amén de la buena percha y mejor sonrisa del modelo Javier de Miguel, radiante con americana cruzada. Y, lo peor, las melenas salvajes de Martín Rivas, que no sabe llevar traje. O el demasié de Oscar Higares, que parecía que iba de boda, y aunque planta tiene de sobra, y a él le queda todo bien, a mí me sobraba ‘el chaleco’, bueno, y esa cosa que le cuelga de la muñeca.

Fotos – Cortesía de Zegna

Más Información – Analizamos el relevo en Loewe: La firma se renueva con los aires de JW Anderson


Escribe un comentario