Cuatro señales de que necesitas un cambio de gimnasio

Ben Stiller en 'Una cuestión de pelotas'

Apuntarse al gimnasio es uno de los propósitos de año nuevo más habituales. Si eres de los que ya lo está, te damos la enhorabuena por preocuparte por tu estado físico, pero te planteamos una pregunta: ¿te está dando tu gimnasio el trato que mereces? Para ayudarte a contestar, te traemos cuatro señales de que necesitas un cambio de gimnasio.

Los gimnasios deben contar con personal de limpieza y comunicar de manera clara a sus miembros que no pueden dejar marcas de sudor en los bancos. Si tu gimnasio no cumple con estos requisitos es hora de que canceles tu suscripción y busques otro centro en el que mantenerte en forma, pues un gimnasio sucio, además de ser desagradable para los sentidos, es un hervidero de bacterias, virus y hongos.

Tener que marcharte a casa habiendo renunciado a ciertos ejercicios porque hay demasiada cola o la máquina está rota, es algo que puede pasar de vez en cuando, pero si se convierte en algo habitual, lleva el dinero de tu cuota a otro gimnasio que invierta mejor en máquinas y mantenimiento.

Si los instructores no se preocupan por que progreses o nunca hay uno cuando lo necesitas, sal de allí sin mirar hacia atrás. Los empleados de gimnasio te tienen que hacer sentir parte de él, animándote a conseguir tus objetivos y ofrecerte consejos expertos acerca de cómo hacerlo de manera más rápida y segura.

Cabe la posibilidad de que tu gimnasio esté muy limpio, nunca haya problemas con las máquinas y los instructores sean los más atentos del mundo, pero que esté demasiado lejos del trabajo y de casa. Si tardas más de 15 minutos en llegar o muchos días te es imposible encontrar aparcamiento, no es conveniente que sigas yendo a ese gimnasio, ya que estás malgastando un tiempo que podrías invertir en otra cosa.


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