Cosas que nunca debes hacer con tus patillas

Jason Momoa

Tus patillas dicen mucho de ti. A menudo no se les da importancia, pero juegan un papel crucial en la imagen que proyectamos a los demás, así que en esta nota te explicamos esas cosas que nunca debes hacer con ellas para que no llamen la atención negativamente.

Nunca recortes las patillas por encima de las orejas, ya que haciéndolo se destruye el equilibrio del rostro. Manténlas siempre un poco más abajo de la parte superior de la oreja, como mínimo.

Nunca utilices los lóbulos de las orejas para calcular la longitud de las patillas, ya que, aunque a veces funciona, en la mayoría de ocasiones no contribuye a que saquemos el máximo partido de esta parte del vello facial. En lugar de ello, contempla tu rostro de manera detenida en el espejo y determina honestamente la longitud que más armonía le aporta. Si tienes dificultades, siempre puedes pedir opinión a alguien.

Nunca las recortes más que los laterales del pelo, ni tampoco menos. Debe existir una coherencia entre las patillas y las sienes. No hace falta que estén exactamente igual, pero hay que evitar que la diferencia de longitud del cabello entre ambas zonas sea muy grande, ya que entonces se produce un efecto extraño que no nos beneficia nada.

Nunca lleves las patillas cortas si tienes la cara alargada, ya que marcaran más este hecho, a no ser que tengas la línea de la mandíbula muy poco acentuada. En lugar de ello, asegúrate de darles bastante longitud. De esta forma se suaviza el rostro, mientras que las personas con la cara ovalada deben hacer básicamente lo contrario: mantenerlas lo más cortas posible sin rebasar el límite expuesto en el primer punto.

Nunca le des formas extravagantes (queda muy hortera a pesar de que algunos jugadores de fútbol se empeñan en hacerlo). Trabaja únicamente con la longitud, en cuanto a la forma, la más hermosa es siempre la natural, sin curvas ni picos raros.


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