Consejos y trucos para la correcta práctica del esquí

 Esqui

El esquí es ante todo un deporte, y quien dice deporte dice preparación. Ya estáis listos, el apartamento alquilado, los esquíes y el calzado de esquí reservados, pero ¿qué pasa con vuestro bienestar? No se sale a esquiar sin informarse previamente y sin prepararse adecuadamente.

Se tiene tendencia a creer que hay que llevarse jerseys muy gordos, o un polar extra, y en realidad esto es falso. Conviene saber que el esquí pide mucha energía a nuestro organismo, y por esta razón, se transpira en exceso… Lo ideal es el sistema más comúnmente llamado de “las tres capas”.

Para la primera capa, se recomienda llevar un top térmico, así como un calzón largo, que normalmente llevan los joggers. De esta forma se evita todo lo que sea de algodón. Para la segunda capa, un polar con cuello (cuidado, no hablamos de un polar de competición, sino más bien de un polar bastante fino).

Para la última capa, basta simplemente con ponerse el traje de esquí. Se trata de una chaqueta y de un pantalón (impermeables, por supuesto). La práctica del esquí solicita el cuerpo al máximo, de hecho, las agujetas que aparecen al día siguiente dan buen fe de esto. Pero como en todo esfuerzo físico, conviene calentarse y prepararse previamente (pero no dos días antes).

Es preferible comenzar la preparación física al menos un mes antes de la estancia en montaña, para evitar las torceduras, las luxaciones, o las fracturas. A diario, podéis entrenaros, subir y bajar las escaleras en vez de coger el ascensor, caminar un mínimo de media hora al día, hacer algo de jogging, etc. No olvidéis calentaros antes de comenzar el ejercicio, y por supuestos estiraros una vez que el ejercicio ha terminado.


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Fausto Ramírez

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa,... Ver perfil ›

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