Consejos para la cata del vino

La escena es siempre la misma. Los hombres llegan con su compañera a un restaurante. El sumiller con la carta vinos. Una vez elegida la bebida llegará uno de los momentos más incómodos para muchos hombres: la cata del vivo.

Siguiendo el protocolo, es el hombre quien debe catar el vino; es decir: dar el visto bueno al producto que el sumiller ha servido en la copa del caballero antes que los labios de la dama hagan contacto con la bebida.

Si bien, se espera que el hombre tenga conocimientos acerca de vinos, no siempre es así. Sin embargo, siguiendo algunos consejos se puede sobrevivir a una situación de este tipo y no morir en el intento.
Catar un vino consiste básicamente en tomarse el tiempo necesario para pensar qué es lo que estamos bebiendo. Si se centra toda la atención en el vino mirándolo, oliéndolo y probándolo se tendrá la posibilidad de experimentar todos sus matices.

Es importante comprobar que el vino esté a temperatura correcta. Para los vinos blancos será de entre 10 y 12 grados, entre 16 y 18 para el tinto y entre 8 y 12 para los rosados.

La copa deberá ser de cristal fino y transparente (sin tallar) En lo posible deberá presentar una abertura más estrecha que el cáliz. Esta forma de tulipa mantiene y concentra los aromas que se desprenden del vino. Además, permite inclinar y girar la copa para examinar con detenimiento el color del líquido sin peligro de salpicaduras. El vino debe presentar un aspecto perfectamente limpio y brillante, ni velado ni turbio. Si su superficie está apagada, tiene todas las probabilidades de resultar igualmente apagado en boca.

Utilizar el sentido del olfato también es necesario al momento de catar el vino. Por eso es recomendable no usar perfumes demasiado fuertes para no opacar los aromas de la bebida. Hay que tener en cuenta que hay dos tipos de “perfumes” en lo que respecta al vino. El aroma, que se refiere a los olores que provienen de la transfor­mación de las uvas por la fermenta­ción (olores frescos y frutados); y el buqué, término con el que se designa a los olores cuyo desarrollo es resultado de la crianza de los vinos en barricas de roble o de su envejecimiento en botellas.

Catar un vino es una práctica que requiere un amplio cúmulo de conocimientos en la materia; sin embargo, a la hora de disfrutar de una copa en buena compañía solo hace falta tener en cuenta unas pocas nociones. Poner a funcionar los cinco sentidos sin necesidad de transformarse en un enólogo.

Copa de vino


Categorías

Lifestyle

Club de caballeros

Club de caballeros era una web dedicada al mundo de los hombres, la moda y el estilo de vida. Ahora está integrado en hombresconestilo.com como una... Ver perfil ›

Escribe un comentario