¿Cómo permanecer optimista?

Optimista

El mundo conspira contra nosotros. Se trata de una idea arbitraria y no fundada, fuente de amargura y de frustración, y que nos aleja de ser optimistas. Echamos la culpa a los demás y a las circunstancias, incapaz de afrontar nuestro problema y tomar nuestras responsabilidades.

Tenemos recursos a esta escapatoria por facilidad o por debilidad. Si hemos podido, sin razón alguna, nos ponemos el mundo por montera, y es posible invertir la tendencia. ¿Por qué el mundo sería fuente de problemas? ¿A caso no es posible estar llenos de recursos y propicios para la realización personal?

El pasado ya no está y el futuro no ha llegado aún. En cuanto al presente, nos pertenece por completo. Una decepción o una mala experiencia no constituyen una fatalidad a la que estaríamos condenados. Hay que poder desprenderse del miedo, y si fuera necesario con la ayuda de un especialista. Nuestro futuro está ante todo constituido por la percepción que tenemos de estas experiencias y no por las experiencias en sí mismas.

¿Por qué no hacer de este instante, una fuente de alegría y de sorpresa? Para ello, no hay nada más sencillo que un buen libro, una escapada en la naturaleza, un encuentro entre amigos, un nuevo proyecto importante…

En la vida, no hay nada que temer, todo se puede comprender. Debemos ir más allá de los sufrimientos que tememos que se reproduzcan. Distinguimos los males que hemos sufrido. Es el momento de relativizar.

Para actuar con optimismo sobre el presente y preparar un futuro radiante, a pesar de un pasado doloroso, debemos vernos como un factor determinante e influyente sobre el curso de la historia.

No estamos hechos de sufrimientos: nos convertimos en lo que pensamos, y la percepción de estos sufrimientos forma parte. Para permanecer optimistas, debemos sacar una lección de estos sufrimientos, con la sola fuerza del pensamiento.


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